186 5
186 5

Vamos con la tercera y última parte de esta serie de artículos en la que nos vamos a centrar en los ajustes finales para obtener una experiencia lo más satisfactoria posible, con una serie de consejos y trucos sobre la ergonomía y configuración del Mac y del propio televisor.

Llegamos a la tercera y última parte de esta serie de artículos en los que he estado trabajando con la posibilidad de usar un televisor en una situación en la que este televisor hace un doble papel: como centro de entretenimiento y como monitor para el Mac. Es el momento de la ergonomía y los ajustes para conseguir una experiencia lo más óptima posible.

Antes de seguir, quiero repetir que en una circunstancia como esta hay que hacer concesiones: en ocasiones en el Mac, y en otras, en el televisor. La idea es obtener una experiencia lo más equilibrada posible, pero hay que ser consciente que no vamos a obtener una experiencia tan completa como con el trabajo con un monitor que ha sido fabricado para este trabajo. En mi caso, después de los diferentes ajustes, he pasado por un periodo de adaptación en la que incluso mis flujos de trabajo de interacción han cambiado con las propias circunstancias físicas del entorno.

Empecemos.

Ergonomía

Cuando trabajas con un monitor de grandes dimensiones1 has de tener en cuenta tres elementos clave:

  • La luz emitida por el panel: un fondo de escritorio muy claro o con mucho color acaba castigándote la vista. En serio. Hay que optar por fondos de escritorio oscuros, con poco contraste, para tratar de limitar la cantidad de luz emitida por el panel. En un principio, y después de descubrir que ese era un problema opté por un fondo estándar de Apple como se muestra en la foto pero al final, salté a un color sólido de pantalla en el panel de control de Escritorio y Salvapantallas y a partir de ese momento el uso fue mucho más cómodo y menos estresante para mi vista.
  • La distancia de trabajo. Incluso con un monitor de 27 pulgadas 4K con una resolución alta, una distancia estándar de 60 cm. desde tu punto de visión a la pantalla puede ser suficiente, pero cuando empiezas a aumentar el tamaño del panel, esta distancia ha de ser notablemente mayor, saltando a los 80 cm. o incluso, en función de la resolución seleccionada, más. Hay dos buenas razones para ello:
    • Evitar forzar el cuello buscando elementos del interfaz a lo largo de la pantalla además de la pérdida de tiempo que ello conlleva.
    • Una visualización más amplia de lo que ocurre en la pantalla y un menor esfuerzo de la vista.
  • Resolución: tenemos tendencia a pensar que ande o no ande, el burro grande, y sobredimensionamos la resolución pensando que vamos a trabajar mejor con una mayor resolución. Sin embargo, Hay varios problema a tener en cuenta y quiero evitarte tener que descubrirlos por el camino difícil:
    • La distancia de trabajo es esencial aquí a la hora de elegir la resolución. Si no dispones de suficiente espacio de distancia de trabajo, las resoluciones muy altas suelen ser contraproducentes. Esto no quiere decir que no puedas utilizarlas, pero con el tiempo te darás cuenta que no son asumibles. Hay que encontrar la resolución óptima que te permita trabajar cómodamente para la distancia de la que dispones. Evidentemente esto supone que tendrás que reorganizar tu escritorio para dar espacio a la nueva pantalla2, pero en esta organización busca siempre que la distancia de trabajo sea siempre lo mayor posible.
    • Abre el panel de Pantallas en Preferencias del sistema, pulsa la tecla ⌥ y haz clic en la opción Ajustada y empieza a probar resoluciones buscando un compromiso entre espacio de trabajo cómodo y un interfaz del sistema consistente. Apple se ha quedado atrás frente a Windows 10 al respecto de la gestión del interfaz del sistema en altas resoluciones y parece que no tiene intención de dar un paso adelante al respecto, por lo que con altas resoluciones, el interfaz del sistema queda tan pequeño que resulta inútil por lo incómodo que resulta trabajar con el3
      Captura de pantalla 2017-09-10 a las 10.31.32

En mi caso, y después de haber probado diferentes resoluciones, he optado, debido a la distancia disponible a la pantalla y mis flujos de trabajo, por una resolución un tanto rara, de 3008 x 1692 píxeles por una razón adicional: es la que mejor se adapta también al interfaz del sistema para mostrar un texto relativamente nítido, aunque he tenido que hacer algunos ajustes adicionales que explicaré más adelante.

IMG_3589

El interfaz del sistema

Este es otro de los problemas con los que te vas a encontrar con un panel de grandes dimensiones y una alta resolución. El cursor y uso del mismo se vuelve un problema por los largos viajes a lo largo de la pantalla4.

Conforme te das cuenta que el uso del cursor por defecto empieza a ser una pérdida de tiempo por los problemas de localización del mismo y por los largos viajes entre diferentes puntos de la pantalla con una resolución alta, se hace más necesario convertirse en un virtuoso de los atajos de teclado para todo, y añadir herramientas que nos permitan, por ejemplo, gestionar la ubicación, tamaño y disposición de las ventanas en pantalla como Spectacle5

Permitidme que insista al respecto de los atajos de teclado con grandes resoluciones: una vez te acostumbras, resultan mucho más útiles que el uso del cursor por su inmediatez y es una parte importante de acostumbrarse a trabajar con una gran pantalla y altas resoluciones, da igual un televisor que una pantalla 4K.

Cuestiones de hardware

Este es otro tema a tener en cuenta sobre todo por la gráfica instalada en tu Mac. Por ejemplo, en mi MacBook Pro mediados de 2015 16 GB de RAM, Intel Core i7 a 2,5 (4 núcleos) y una Intel Iris Pro (1,5 GB de VRAM) en macOS Sierra, ciertas aplicaciones disparan los ventiladores cuando se ejecutan en el televisor, por lo que me veo obligado a enviarlas a la pantalla del portátil. Veremos si con macOS 10.13 High Sierra los drivers gráficos mejoran lo suficiente como para evitar este problema.

Otros ajustes

Es aquí donde tendrás más trabajo. Para empezar, para trabajar con el televisor como monitor de tu Mac, los ajustes de color y resto de ajustes posibles, como activar el suavizado LCD y otras opciones se han de realizar en el Mac para que posteriormente, los ajustes  que hagas en el televisor no afecten a la calidad de imagen cuando lo utilices como centro de entretenimiento. Es interesante comprobar si el televisor (como es este caso) admite ajustes específicos por entrada, de forma que estos se activarán para un puerto específico6. El repaso de los diferentes ajustes de pantalla del televisor se hace esencial, especialmente uno que va a afectar con el trabajo con texto.

Generalmente los televisores incluyen una opción que es el enfoque. Cuando el Mac entiende que el televisor es un televisor y solo muestra una resolución 1080p, este ajuste se hace bastante innecesario porque te enfrentas a un contorno de texto muy pixelado con el que resulta difícil trabajar. Cuando es reconocido como monitor, la cosa cambias, porque puedes acceder a resoluciones más altas y usar la opción de enfoque del televisor para suavizar el contorno del texto y en general, el aspecto del sistema, para conseguir un mejor resultado. Es cuestión de jugar con el deslizador de enfoque para conseguir una visualización notablemente mejor sin perder calidad.

Estos ajustes te van a llevar tiempo, sin duda alguna y los modificarás a lo largo del tiempo, pero se puede conseguir una buena calidad de imagen, de nuevo, equilibrada para ambos entornos, monitor y centro de entretenimiento.

Y no hay mucho más. En grado de satisfacción por la solución elegida, estoy sobre un 8 sobre 10, pero la flexibilidad alcanzada es estupenda para ambos entornos, permitiéndome disfrutar de una película y usar el televisor como pantalla con la suficiente comodidad de tener mi trabajo hecho, que es lo que al final importa.

Los artículos de esta serie

Notas

  1. Y en este caso es un panel de 49 pulgadas
  2. A mi me costó tres versiones dar con la ubicación adecuada de cada elemento
  3. Y te sorprenderás, si eliges una resolución sobredimensionada, la cantidad de tiempo que pasas trabajando con el interfaz del sistema.
  4. Y más si usas, como en mi caso, la pantalla del portátil como pantalla de apoyo y hay una buena razón para ello
  5. En este artículo también está enlazada la web del desarrollador, pero considero más útil que veáis las posibilidades de trabajo con la app primero.
  6. En mi caso, HDMI 3
Categorías para este artículo

Join the Conversation

5 comentarioss

  1. wenmusic

    Pues han sido muy instructivos los posts. Bravo!

      1. dasswich

        Fantásticos posts. Muchas gracias. No hay mejor manera de ver un tema, que con un ejemplo práctico.
        Por cierto, ¿cuál es el teclado inalámbrico que utilizas?.

        1. Carlos Burges Ruiz de Gopegui

          Es un Logitech K760 con carga solar, Bluetooth con 3 conexiones posibles. Es un teclado de viaje, lo puedo usar con el Mac, iPhone e iPad, si fuera necesario.

  2. mbaz

    Gracias por los tres artículos. Muy ilustrativos.

    El teclado, a pesar del tacto un poco plasticoso es de lo mejor para llevar con un iPad, la verdad.