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Un televisor como monitor para tu Mac, parte I: por qué

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Una cuestión de entorno

Cuando te enfrentas a un caso de estudio, lo principal es evaluar el entorno. La elección de un televisor como monitor es de hecho una elección, entre las disponibles, que debería estar en la parte baja de la tabla por múltiples razones y solo el entorno es capaz de dictar que es la mejor opción. En mi caso, el entorno es todo, porque ahora vivo en un apartamento de 22 metros cuadrados y mantener el espacio es esencial. Cuando me mudé, se vino conmigo desde España un monitor de 24 pulgadas sencillo como monitor de trabajo principal y la pantalla del MacBook Pro de 15 pulgadas (2015) como pantalla secundaria. Sin embargo, me encontré con mis primeros problemas: viniendo de un entorno donde estaba ese monitor, más un monitor de 27 pulgadas 4K, el nuevo set resultaba insuficiente no solo por el espacio de trabajo sino también por una razón muy sencilla: a la hora de consumir contenidos, desde una distancia mayor, el monitor de 24 pulgadas se queda pequeño y no vas a estar continuamente sentado en una silla de oficina todo el día (en el trabajo y en casa) trabajando y viendo contenido. Así, cuando el espacio y las múltiples necesidades llaman a la puerta, hay que buscar una solución de compromiso.

No es la primera vez que utilizo un televisor como monitor. De hecho, hace mucho tiempo que escribí un artículo titulado No viajo sin mis cables cuyo consejo, hace 4 años, ahora es de uso común para muchas personas que viven en la carretera. Era y es un gran truco, y lo he practicado de forma tan frecuente que al final, la costumbre me ha llevado a valorar esta situación como posible.

En los comentarios del artículo original de presentación de esta pequeña mini serie, Fai comentaba la posibilidad de usar un monitor 4K en conjunción con un receptor TDT. Aunque es una posibilidad válida, el problema de esta solución es que está pensada para un entorno local en el que la televisión en sí es el menor de mis problemas [note]La televisión local es en alemán y vivo en una ciudad en la que con el inglés y el español vas a todas partes y a estas alturas, es muy difícil que me ponga a estudiar alemán… porque tengo otras muchas prioridades primero.[/note].

Así que vamos a desplegar una lista de requerimientos para ir trabajando con ella:

  • El televisor ha de cumplir con dos funciones: unidad de entretenimiento y monitor de trabajo
  • La televisión local no es necesaria, pero sí el acceso sencillo y cómodo a otras fuentes de entretenimiento
  • Mantener continuamente el ordenador encendido para todo no es opción y de hecho, no es recomendable [note]Y veremos por qué[/note]
  • Es necesario minimizar la cantidad de cables, dispositivos y que entre ellos haya una interconexión fácil
  • La calidad del televisor ha de ser suficiente [note]suficiente, no excelente y es aquí donde tus límites se establecen[/note] para cumplir todos los requerimientos

Elegir el televisor

Una vez convencido de que necesitaba una solución que cubriera muchos puntos y que tenía que ser flexible, pasé a preparar una lista de requerimientos para el televisor. De hecho, para cualquier compra crítica que hagas, hacer una lista de requerimientos a corto, medio y largo plazo te va a ayudar y mucho a tomar las decisiones correctas y esta lista de requerimientos tiene que estar organizada en niveles de forma que haya cosas más importantes, cosas menos importantes y cosas de las que puedas prescindir. Mi lista de requerimientos, entonces, fue la siguiente:

  • Pantalla 4K, mínimo 42 pulgadas
  • Calidad de imagen aceptable [note]Aquí entra el sibaritismo de cada usuario y su nivel para transigir o aceptar las limitaciones de la pantalla[/note]
  • Muchas opciones de configuración de imagen
  • Smart TV para poder acceder a aplicaciones de servicios de vídeo en línea, incluyendo como mínimo Netflix y Amazon Prime vídeo.
  • Software del televisor razonablemente fiable, con especial atención al acceso a servidores multimedia externos a través de una red local autogestionada [note]Vino conmigo un pequeño NAS, el Synology DS414 Slim que hace muchas funciones adicionales gracias a su excelente software, entre ellas, la de servidor multimedia y no me obliga a tener el Mac encendido para todo. [/note]
  • Conectividad a prueba de fuego, con especial atención a Wi-Fi, ethernet, HDMI
  • Dimensiones reducidas: el panel puede ser grande, pero en conjunto, el televisor elegido debería minimizar su firma para que no ocupara la mayor parte del espacio de mi mesa de trabajo.
  • Garantías disponibles y cómo ejecutarlas favorablemente.

Una vez tienes tu lista de requerimientos, es la hora de salir de caza, con posibilidad de utilizar Amazon (u otros servicios de venta en línea) o tirarte a la calle y ver que hay en el mercado local. En mi caso elegí la segunda opción por una razón muy sencilla: para elegir la mejor opción tienes que probarla, así que tras hacer varias visitas de inspección a los retailers locales tienes que coger tu Mac (si es portátil) y llevártelo a la tienda para conectarlo y ver in situ lo que te estas llevando. Esto no lo puedes hacer comprando en línea por mucho que te informes previamente, y las posibilidades de que todo acabe en fiasco son muy elevadas.

Cuando te vas de pruebas  con tu Mac a una tienda, tienes que llevar de todo, pero prestar especialmente atención a tu modelo de Mac y a los cables que necesitarás. La razón es muy sencilla y te explico por qué: en muchos casos, el uso de un cable Mini DisplayPort a HDMI (por ejemplo) acaba en una situación de conexión en la que tu Mac tratará el televisor como un televisor, es decir, la máxima resolución que podrás alcanzar es 1080p y la experiencia será terrible. Así que para estos viajes de prueba, es necesario pensar en HDMI a HDMI siempre. Mi Mac cuenta con un puerto HDMI dedicado, pero si el tuyo no y solo dispones de Mini DisplayPort como opción a través de Thunderbolt a HDMI, has de tener en cuenta que ese adaptador debe ser capaz de trabajar con pantallas 4K y ojo, que tu Mac sea capaz de reconocer este televisor como una pantalla 4K o como se dice frecuentemente, acabarás haciendo un pan como unas tortas.

También necesitas un presupuesto, claro y dentro de ese presupuesto, un margen de maniobra, es decir, cuanto puedes sobrepasar ese presupuesto en el caso de encontrar un televisor aceptable. Recuerda que en ese presupuesto tienes que incluir los cables que puedas necesitar adicionalmente e incluso el traslado, si no es gratis, del televisor a tu casa.

¿El siguiente paso? Os cuento qué televisor escogí, por qué, cómo estructuré mi montaje, que problemas tuve, qué errores cometí y qué cambios he tenido que hacer sobre una estructura inicial.

Los artículos de esta serie

10 Comentarios

  1. wenmusic 31 agosto, 2017

    Pues es muy interesante. Lo único que una tv de 42″ para un piso de 22m2 y para usarla sobre el escritorio me parece un poco excesivo… ?

    1. Pues ha sido al final una de 49. 😉

      1. wenmusic 4 septiembre, 2017

        Jajaja Como una cabra. Seguiremos los artículos a ver qué tal.

  2. krollian 31 agosto, 2017

    Habrá todavía quien no le de importancia a un monitor pero es a lo que vamos a estar mirando un montón de horas.
    Y sí, hay cosas que hay que probarlas de primera mano. Una buena pantalla es una de ellas. Hay que colocarse delante de ella y ver qué calidad, tamaño y definición tiene. Es necesario verla y comprobarla físicamente. Una mala elección y tus ojos y entorno te lo recordarán por mucho tiempo.

  3. Alquimista 31 agosto, 2017

    Gracias Carlos, aclarado cuál es el mayor problema.

    “(…) en muchos casos, el uso de un cable Mini DisplayPort a HDMI (por ejemplo) acaba en una situación de conexión en la que tu Mac tratará el televisor como un televisor, es decir, la máxima resolución que podrás alcanzar es 1080p y la experiencia será terrible. (…) has de tener en cuenta que ese adaptador debe ser capaz de trabajar con pantallas 4K y ojo, que tu Mac sea capaz de reconocer este televisor como una pantalla 4K”.

    1. Carlos Burges Ruiz de Gopegui 1 septiembre, 2017

      Irá en los siguientes artículos, relacionados con la configuración para una mejor experiencia.

  4. Cristian 1 septiembre, 2017

    no estoy en contra del usar una TV como monitor.. pero 42″.. 49″… trabajar con eso a 1 metro ya te quiero ver en 1 mes más en el oculista O.O
    para mi como máximo sería una de 32.. idealmente 27… o un monitor 4K + AppleTV4
    pero jamás pasarme de las 32″… me llega doler la cabeza jugando play 4 estando cerca.

  5. Jimmy iMac 1 septiembre, 2017

    Por lo que te vale una tele de 49, te compras un imac de 27 y ya tienes la multimedia que quieras, realmente para lo que hay que ver en la tele.

    1. Carlos Burges Ruiz de Gopegui 1 septiembre, 2017

      Hoy en día puedes encontrar una tele de 49, 4K, por una fracción mínima de lo que vale un iMac de 27.

  6. elgil 10 octubre, 2017

    Debo decir que justo estoy pasando por este dilema de si comprar un TV o un monitor para mi macbook pro. Este post me resulto tan interesante que no pude esperar a leer las 2 partes que vienen sin antes agradecerte por esta información.

    Actualmente tengo una TV sony de 40″ y la verdad me resulta muy grande para trabajar por lo que estaba en buscar un TV de 32″ o un monitor de 27.

    Terminaré de leer tu post y veré que pasa

    Gracias nuevamente

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