Después de dos años en desarrollo y multitud de rumores sobre los problemas de producción que AirPower estaba encontrando, decir que ha habido errores no requiere una titulación de Máster. Pero por encima de todos los que uno pueda apuntar, sobresale uno que contiene una valiosa lección que seguro que Apple no va a olvidar.

Hace pocos días Apple anunció oficialmente que abandonaba el desarrollo de AirPower, la «alfombrilla» que iba a permitir cargar todos sus dispositivos modernos (iPhone, iPad, AppleWatch, Airpods) simplemente dejándolos encima, sin importar en qué área. Sólo los depositas y comienzan a cargarse.

Una idea innovadora, revolucionaria, y que nadie había hecho hasta entonces. Ahora sabemos por qué.

El problema con AirPower no es que Apple haya cancelado el desarrollo, reconociendo que -en estos momentos- es un problema para el que no hay una solución. Apple tiene todo el derecho del mundo a abandonar proyectos por la razón que sea: porque no les encuentra la rentabilidad que desean, porque no les parece suficientemente atractivo, o porque no se pueden producir en la cantidad que Apple necesita. Puedes añadir las que quieras.

El problema con AirPower es que nos hayamos tenido que enterar de que Apple estaba intentando fabricar algo y no lo ha conseguido.

Un caso único en la historia de Apple

A lo largo de la historia de Apple han sido numerosos los proyectos que se han lanzado y han fracasado. La mochila de Jobs llevaba una abundante cantidad de proyectos que funcionaron mejor en su cabeza que en la realidad: desde el PowerMac Cube hasta Ping, pasando por la red de contratación de publicidad, etc.

Hay casos continuos desde la creación de Apple hasta nuestros días (por ejemplo el vigente Mac Pro es un error reconocido que no ha respondido a las necesidades de los profesionales -que es la forma que tiene marketing de decir que no se vende).

Una frase famosa de Apple, incluida en el vídeo de introducción a la WWDC de 2013 es que Apple dice «no» a mil proyectos por cada uno al que dice «si». Es decir, en Apple continuamente se están trabajando en prototipos e ideas -nadie duda que hay gente muy inteligente en Apple, que nunca conoceremos porque en algún estado de su desarrollo no se consideraron adecuados para Apple. Son desarrollos que nunca conoceremos porque no salen a la luz pública.

En una entrevista con Scott Forstall que enlazamos a través de nuestra Lista de lectura (por si no lo sabes, es la sección de faq-mac donde publicamos noticias y enlaces interesantes que no salen en nuestra portada) comentaba cómo después de cada lanzamiento él (Scott) daba a su equipo un tiempo libre para que trabajaran en lo que quisieran, a modo de oxigenación después de la presión por llegar al lanzamiento con el producto lo más acabado posible.

En ese tiempo libre que Scott Forstall daba a su equipo, uno de sus miembros desarrolló lo que a a postre se convertiría en el interfaz del AppleTV.

Lo que hizo el resto del equipo en ese tiempo nunca lo sabremos porque no llegó a ver la luz.

Así que la historia de Apple está llena de proyectos, unos con éxito, otros fracasados y otros ignotos, porque no se permitió que evolucionaran hasta el nivel «apto para el consumo».

Lo que nunca había ocurrido es que Apple anunciara un producto que no va a presentar. Es un hito (negativo) en su historia, de esas que dan la razón a los repiten monótonamente «Esto con Steve Jobs no hubiera pasado».

El día en que Apple quiso ser como las demás empresas

AirPower se anunció en la misma keynote que el iPhone X, el iPhone 8 y el iPhone 8 Plus, el AppleWatch 3 con celular, AppleTV 4K, además fue el primer evento que celebró en el Steve Jobs Theater, en el nuevo campus de Apple.

La mención de AirPower en la keynote fue extraña, porque junto con productos que sólo con verlos se adivinaba que iban a ser un éxito, y no es que tuvieran pocos anuncios, Apple hizo concesiones a la galería hablando de cosas que tenía en «la cocina» y que -como ahora sabemos- apenas había pasado del nivel «sabemos lo que queremos».

Google, Facebook, y prácticamente todas las empresas que pugnan por que los consumidores asocien la palabra «liderazgo» con su marca, nos tienen acostumbrados a anunciar nuevos productos o servicios que se están desarrollando en esos momentos y que se liberarán en el futuro… sólo para que nunca más se vuelva a mencionar nada sobre ello.

Normalmente nos referimos a estas situaciones como «vender humo», y se trata de prometer que en el futuro los teléfonos, las casas, los coches… harán tal o cual cosa gracias a algo que están desarrollando pero que estará disponible próximamente. Un par de diapositivas hablando sobre lo mejor que va a ser el futuro gracias que tal o cual empresa se desvive por nosotros y ya está, todos los titulares vendidos.

No sabemos qué motivó a Apple para hacer ese pre-anuncio del AirPower, aunque suponemos que pensaron que seguro que encontrarían la manera de resolver los problemas técnicos y volver a asombrar al mundo con soluciones que nadie más había pensado, pero sin duda ese es el error más grave de toda la saga AirPower: anunciarlo antes de que esté listo.

Apple presenta, los demás anuncian.

He dicho innumerables veces que lo que hace a Apple especialmente diferente del resto de las empresas tecnológicas es que, incluso cuando su economía estaba apurada -recién regresado Steve Jobs- nunca presentaba nada que no tenga fecha de lanzamiento y precio.

Mientras que en el resto de las empresas es común conocer los «roadmaps» de desarrollo de productos en el futuro, a veces con trayectorias de varios años a la vista, Apple nunca ha entrado en ese juego, para desesperación de las empresas que compran su hardware.

En Apple el lema no escrito parecía ser: las cosas estarán cuando estén y entonces las presentamos.

Hasta ese momento no hablamos de ellas, no las contamos ni mucho menos entramos en detalles sobre las características que tendrán.

El que quiera saberlo, tendrá que esperar a la presentación oficial. Como muestra del estilo de la típica presentación de Apple, podemos recurrir a un resumen de la misma keynote (realizado por the Verge) en la que se anunció AirPower, que hace que resalte aún más lo atípico de su mención.

Es cierto que en el último evento que ha realizado «It’s Showtime», varias de las propuestas se han presentado con un vago «disponible en otoño» y sin precio concreto. Pero también contar los planes les da la oportunidad de trabajar sin preocuparse del secreto o de las filtraciones, y llevarlo a cabo con tranquilidad.

A pesar de la falta de datos concretos en muchos de los casos, nadie salió de la presentación con la duda de si se llevará a cabo o no.

Tam sólo hay otro caso en el que Apple se la jugó anunciando sin tener nada concreto que presentar, y  -a día de hoy- sigue siendo la sombra negra que planea sobre su reputación.

El Mac Pro pá cuándo

El otro «dementor» que amenaza con succionar el aire de los pulmones de Apple es el Mac Pro.

En Abril de 2017 los ejecutivos de Apple Craig Federighi y Phil Schiller se reunieron con unselecto grupo de periodistas para explicar su visión de cómo sería el MacPro del futuro.

Efectivamente, el 4 de Abril de 2017 Apple retocó las configuraciones y los precios del Mac Pro después de más de tres años estancado. También anunció que su nueva propuesta para los profesionales les llevaría desarrollara alrededor de un año (o sea que se esperaba para la WWDC de 2018).

Ahora los rumores apuntan a que es «posible» que en la WWDC 2019 Apple nos permita tener un primer vistazo a lo que llevan desarrollando desde hace al menos dos años.

Uno pensaría que después de la debacle del AirPower (obviamente, con mayor trascendencia a nivel de imagen y reputación que por su significado comercial, ya que se trata de un producto menor) Apple pensará muy detenidamente qué va a decir sobre el Mac Pro y que se asegurará por triplicado de que todo lo que diga se va a cumplir escrupulosamente.

Conclusión

Apple tiene que volver a ser Apple. Está claro que el mercado empresarial no le interesa, salvo que se pliegue a su estrategia. Ha abandonado prácticamente todos los mercados empresariales (y casi todos los profesionales, salvo el vídeo y el sonido).

Cada vez más es una empresa de consumo (los últimos servicios anunciados así lo demuestran), y tampoco sería descabellado -aunque sí sería un shock y mucha gente tendrá que ser tratada de síndrome postraumático- que anunciaran que definitivamente tampoco van a desarrollar un Mac Pro nuevo, no porque no puedan realizar un producto ahora, sino porque no pueden garantizar su compromiso a largo plazo.

Sería duro, pero entendible, que Apple dijera a los usuarios de Final Cut Pro, Motion y Logic Pro que se apañen con el iMac Pro y con el Mac mini, y -en su más puro estilo- al que no le guste ahí tiene el mundo Windows que les recibirá con las ventanas abiertas.

En cualquier caso, lo que sería deseable es que Apple haya aprendido la lección -una que ya conocía y en la que había sacado matrícula de honor año tras año- de que no se habla de los productos hasta que no estén listos para empezar a venderse.  Caiga quien caiga.

 

 

Foto de portada cortesía de yanalya
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4 comments

  1. Alquimista

    Sí, pero es apple no ha dicho que no han podido resolver un problema irresoluble, no, lo que han dicho es que “no han podido hacer un producto a la altura de los altos estándares de calidad de apple”…
    Así que, robándole la pregunta a Emilcar, yo me pregunto ¿ah, vaya , y el truñoteclado mariposa de los portátiles sí cumplen con los altos estándares de calidad de apple? ¿Y el cable de pantalla que se dobla y se rompe de los portátiles también cumplen con los altos estándares de calidad?

  2. JGVia

    Dudo que una empresa de esta magnitud improvise cuando le falla un plan. Lo que se resuelve hacer es un «Plan B», con el que ya se contaba desde el inicio. ¿Qué inicio? El vender unos teléfonos carísimos, que entre otras cosas, pueden recargarse inalámbricamente. Para hacer fuerza en esa característica, no podían, al tiempo, enviar al consumidor hacia otra marca.
    Si Apple ofrece una característica de carga, proveerá el cargador (bueno, o les decimos eso, de momento).
    [El problema técnico es general, para todas las marcas: este sistema crea ondas armónicas incontrolables y de imprevisibles consecuencias en dispositivos cercanos sensibles a ellas].

  3. rosuna

    En el fondo lo del AirPower es una tontería, porque es un producto menor. Lo importante es la compatibilidad con el estándar iQ.

    Cagadas gordas son otras. Lo del Mac Pro, en efecto, fue una. Lo de interpretar «fácilmente reparable y actualizable» como «modular», es otra. Ya veremos qué risas con los precios. Pero el peor problema de todos es que para cuando saquen el nuevo Mac Pro ya no quedarán «pros» usando Macs a los que venderles nada.

    La última metedura de pata, una vez más relacionada con los precios, son los auriculares inalámbricos Beat Pro… a 250 «lereles», 100 más que los nada baratos AirPods. No es por chinchar, pero hay excelentes imitaciones chinas de los AirPods por 27 euros (envío y funda de silicona incluidos).

    El truco de presentar equipos infradotados para meterte 250 euros por una «actualización» de disco o cifra similar por unos pocos GB extra de RAM… es un truco muy sucio.

    La imagen de marca de Apple se deteriora a pasos agigantados, sí, pero no por el AirPower, que habría tenido una imitación casi perfecta a un 20% de su precio en poco tiempo, alimentando la idea de que son unos desvergonzados careros. Casi que lo mejor que les puede pasar es que no lancen productos nuevos.

    No se enteran de que tienen que competir, y siguen con la idea de exprimir el jugo a las presas que han caído en su tela de araña.

  4. rosuna

    Otro producto más que Apple está a punto de comerse, debido a la competencia y al precio (porque es un buen producto, después de todo):

    https://www.macrumors.com/2019/04/04/apple-cuts-homepod-price-worldwide/

    A Apple le cuesta diferenciar sus productos, por lo que los sobreprecios (comparados con la competencia) no se perciben como justificados. Además, buscan grandes volúmenes de ventas, con esos precios, cosa que es como tratar de cuadrar el círculo. De momento lo mantienen en el iPhone, pero incluso ahí están aflojando con los precios o las ventas se les caen. No se pueden tener supermárgenes y superventas, o no por mucho tiempo.

    ¿Un buen año para Apple o la confirmación del declive?