No lo entiendo. ¿Por qué me tienen que señalar? Es verdad, no entiendo su humor, comparto sus aficiones o visto como ellos.
No soy bueno en deportes, o en matemáticas, o hablando en público. No me gustan los ruidos fuertes, me cuesta mantener la atención o no me suele apetecer hablar.
Yo les veo a ellos, todos diferentes, y sin embargo amigos. ¿Por qué no pueden aceptar mi diferencia?
Yo no me rio de sus torpezas, las comprendo. No pienso que son peores porque no puedan resolver un problema sencillo de matemáticas o sean incapaces de tocar una nota en un instrumento.
Todo eso es irrelevante. Yo veo cómo son, las cosas que les gustan, las que no. Me gustaría que alguna vez me preguntaran qué me gusta, o quisieran venir a mi casa para conocerme mejor.
No entiendo por qué tienen que juntarse para venir todos contra mi. Bueno, no son todos. Muchos se quedan ahí detrás, callados sin hacer nada. Tal vez no se atreven a decir que paren o tienen miedo de que les señalen a ellos también.
¿Ellos tienen miedo? ¿Qué creen que tengo yo? ¿Cómo imaginan que me siento? ¿Qué creen que sucede cuando llego a mi casa?
¿De verdad a nadie le importa? ¿De verdad a nadie le importo?
¿Por qué tienen que ridiculizar que yo sea diferente hasta hacerme llorar o correr o esconderme?
Ellos también son diferentes unos de otros y nadie se mete con ellos.
No lo entiendo. Tal vez si intentara ser como ellos me dejarían en paz. Pero se que no es posible. NO SOY COMO ELLOS.
Ni mejor ni peor, simplemente diferente. Y eso me impide ser como otros.
Tal vez sea mala suerte, o sea buena suerte, el tiempo lo dirá. Pero es como es.
Intentaré aguantar, pero cada vez me cuesta más. Cuando estoy tranquilo pensando en mis cosas aparecen tres, cuatro, seis, y me rodean gritando y riendo.
No entiendo. No entiendo. No entiendo.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.