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Cómo un robo de datos ha ayudado a las tiendas de reparación de Macs

Hay veces en que de lo malo se derivan cosas buenas. De todas las peculiaridades de Apple, una de las más irritantes es su obsesión por el secretismo, incluso en temas que no tiene ningún tipo de relevancia.

El mes pasado, mientras Apple preparaba su batería de lanzamientos compuesta por los iMacs de colores, nuevos iPads, las AirTags, etc. un grupo de hackers consiguió infiltrarse en los servidores de uno de sus principales proveedores.

El grupo de ransomware REvil aseguró haberse introducido en los servidores de Quanta Computer Inc y haberse descargado un montón de datos. Es posible que no sepas que Quanta fabrica partes para los MacBook. REvil pidió 50 millones de dólares en la criptomoneda Monero, o publicaría los archivos robados, incluyendo los planos finales del diseño de productos. 

REvil finalmente publicó algunos documentos (lo que hace pensar que no recibió pago alguno por su delito). La revista Motherboard revisó los PDFs que mostraban los diagramas de conexiones para los componentes de MacBook y los diseños una placa lógica de un portátil. Tenían fecha de Marzo de 2021, lo que sugiere que corresponden a un lanzamiento pendiente.

La amenaza para Apple, se basaba en la idea de que los documentos de Quanta podrían revelar el diseño de un producto no lanzado, permitiendo que los competidores reaccionaran a tiempo o modificando las expectativas de los usuarios (potencialmente retrasando compras, por ejemplo, a la espera del nuevo producto). Pero los PDFs a los que tuvo acceso Motherboard no tienen ese tipo de información. Todo aquel que pensara que mirando los documentos podría inferir el diseño de algún dispositivo novedoso se habrá quedado con un palmo de narices, y desde luego, esos planos no se pueden utilizar para construir el clon de un MacBook.

Hasta aquí la parte negativa. Normalmente sería sólo otro de los sórdidos capítulos de la vida conectada, donde los malos encuentran la forma de entrar a robar propiedades ajenas e intentan sacar un beneficio económico con amenazas y extorsión.

Lo bueno de lo malo

Pero aquí es donde entra en acción el factor del secretismo de Apple. Aunque los planos publicados no sirven para nada a aquellos que quieran tener una idea de lo que Apple tiene en la manga, son oro puro para aquellos que lo único que necesitan es comprender cómo se conectan las diferentes piezas del MacBook.

Porque, aunque resulte increíble, Apple no permite que nadie, ni siquiera los talleres de reparación autorizados por ella misma, acceda a esa información. Lo que en otros sectores es norma habitual (te imaginas que un fabricante de coches no diera acceso a los talleres a los planos para saber cómo está construido el coche?), para Apple es algo impensable.

Esto no es un blueprint de REvil, porque no tiene los componentes de circuitería. Lo pongo como ilustración

Así que, sin saberlo, REvil les ha hecho un favor enorme a los talleres de reparación que tienen que recuperar ordenadores de Apple con fallos graves de hardware. Ya se pueden encontrar en foros y tiendas online por unos pocos dólares.

Desde el punto de vista del servicio técnico, el robo de REvil es más que un montón de PDFs: es un poco de luz en la oscura lucha que tiene la propia red de Apple y los talleres independientes cuya misión es satisfacer al cliente que les trae un ordenador roto.

Aunque un aficionado con una guía y una caja de herramientas puede realizar algunas reparaciones básicas, como sustituir la bacteria del MacBook, las placas base son mucho más complejas. Pueden requerir ajustes microscópicos en los circuitos y en los chips. Y esos son los componentes que determinan si alguien va a poder recuperar sus datos cuando las cosas se tuercen de mala manera.

Mucho profesionales, incluyendo la red autorizada de Apple, no pueden hacer esos trabajos porque no saben cómo están conectados los componentes. Por eso la publicación de los planos ha sido una bendición para ellos.

Aunque compartir esos planos es ilegal (puesto que su creador, Apple, no lo autoriza), este tipo de documentos son un salvavidas para las tiendas de servicio técnico. Ellos no ven un problema ético en compartirlos (en un USB o en un CD) porque en su opinión no debería ser algo secreto.

El núcleo del problema es que Apple no tiene obligación de ofrecer manuales detallados de su hardware. Abogados y los grupos de presión que pregonan el “derecho a reparar” están intentando romper este muro cambiando la legislación, que obligaría a los fabricantes de todo tipo (desde teléfonos a tractores) a producir cierta documentación, incluyendo los esquemas de fabricación disponibles para todo el mundo.

Aunque Apple registra los diseños, los partidarios del derecho a reparar dicen que estos planos no revelan secretos, ya que simplemente etiquetan partes que todo el mundo tiene a su alcance.

Esto no es un blueprint de REvil, porque no tiene los componentes de circuitería. Lo pongo como ilustración

“La idea que hay algo creativo en la forma en que se dibujan las líneas es un tanto ridícula, pero esa es la norma” dice Gay Gordon-Byrne, director ejecutivo de la Asociación Repair. “Sólo armado con un plano no puedes construir un teléfono o un MacBook. El diagrama es básicamente: esta parte se conecta con esta. No sabes qué partes son o qué hacen. Sólo sabes que hay una conexión”.

Un experto puede reconstruir cómo todo encaja. Los experiments de ensayo y error pueden indicar cómo funciona un circuito en el dispositivo, qué pequeño componente conecta una función concreta en una máquina, pero eso lleva tiempo, puede que incluso años.

Conclusión

Tal vez REvil equivocó el objetivo y tendría que haber subastado los planos entre los talleres de servicio técnico de Apple, que estarían más que encantados de poder acceder a ese material original que habitualmente se les ocupa.

Que el cumplimiento de la amenaza de REvil publicando los esquemas haya beneficiado a aquellos que se dedican a reparar ordenadores demuestra que Apple tampoco considera que esa información sea crítica para el desarrollo de su negocio, consolidando aún más la noción de que Apple utiliza la regla más antigua del mundo para no facilitar esa información. Cuando se le pregunta por qué no lo hace, simplemente responde “porque no”.

Y no hay más que hablar.

Alf

Propietario de www.faq-mac.com.

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