Apple y el negocio de la música: Reloaded

La compra de Beats por parte de Apple, con una inversión multimillonaria ha sido solo un paso. La compañía de Cupertino está trabajando detrás de la cortina del negocio de la música y seamos sinceros, nadie tiene todavía una idea clara de cuales son las intenciones  de la compañía y como se van a encajar todas las piezas que conocemos y sobre todo, aquellas que todavía están discretamente ocultas. Pero es un hecho que el negocio de la música para Apple, aquel que despertó con el iPod, va a culminar este año con un relanzamiento y esta vez en Cupertino aparentemente tienen la intención de poner un volante y pedales para poder conducir la dirección y evitar bandazos.

En los últimos años el negocio de la música no ha acabado de ir como antes, conforme el iPod y por extensión, los reproductores de audio, han ido difuminándose desplazados por los teléfonos. Modelos de negocio algo más que emergentes como el streaming han reducido las ventas directas y el pago por escucha, aun siendo masivo, no acaba de llenar las arcas de las compañías con los baremos de su natural codicia.

Sin embargo, el problema del negocio musical va un poco más allá del modelo de negocio de la explotación y desde mediados de los años 90 hay un, por decirlo de forma educada, decaimiento en la calidad del producto. Porque para las discográficas la música es un producto y la han estado fabricando como tal, creando “artistas” cuyo valor musical tiende a cero y que son tratados, artistas y música, como un objeto que se gasta muy deprisa entre otras cosas porque está fabricado a toda velocidad y su calidad es cuestionable, siendo muy generosos. Así, nos encontramos con “grandes artistas” cuyo nombre nos es conocido por la repetición continua en medios, pero de los que no somos capaces de recordar un álbum y solo unas pocas canciones totalmente quemadas porque han sido repetidas y machacadas hasta la saciedad en los medios de difusión. Eso no quiere decir que sean buenas, solo que no había otras y que estaban siendo tratadas de igual forma que se anuncia un detergente o un medicamento para el estreñimiento.

Cuando la cosa se empezó a poner complicada porque al final, esos “artistas” eran incapaces de sentar una base sólida y con calidad, se recurrió a los covers y todo se inundó de canciones recuperadas de grandes artistas. Se los sampleó y se hicieron refritos hasta que simplemente no se pudo estirar más. Entonces, se recuperaron a los grandes artistas de antaño y grupos con una larga trayectoria que llevaban tiempo sin publicar se reunieron y de nuevo, se agotaron todas las posibilidades hasta que solo volvieron a quedar “los productos”.

Apple envía cada semana una lista de las canciones más vendidas en la tienda de música y examinándola uno se da cuenta rápidamente de que se sigue explotando el single del artista de producto (incluso del producto basura) mientras que las ventas de álbumes corresponden a recopilatorios de grandes éxitos de artistas de larga trayectoria, a recopilatorios de singles de producto y a álbumes de artistas-producto en menor medida.

Por ejemplo, la semana Del 2 febrero 2015 al 8 febrero 2015 en Apple al respecto de las canciones y álbumes más vendidos es la siguiente.

Canciones (Singles)
1. Uptown Funk (feat. Bruno Mars) (Mark Ronson)
2. Fade Out Lines (The Avener)
3. Thinking Out Loud (Ed Sheeran)
4. Mandanga Style (Amador Rivas)
5. Take Me To Church (Hozier)
6. Lips Are Movin (Meghan Trainor)
7. All About That Bass (Meghan Trainor)
8. FourFiveSeconds (Rihanna, Kanye West & Paul McCartney)
9. Sun Goes Down (feat. Jasmine Thompson) [Radio Mix] (Robin Schulz)
10. Blank Space (Taylor Swift)

Álbumes
1. Wallflower (Diana Krall)
2. Shadows in the Night (Bob Dylan)
3. Fifty Shades of Grey (Original Motion Picture Soundtrack) (Various Artists)
4. 500 Noches para una Crisis (En Directo) (Joaquín Sabina)
5. Mecano: Grandes Éxitos (Mecano)
6. Mujeres y Hombres y Viceversa, Vol. 6 (Various Artists)
7. Bruce Springsteen: Greatest Hits (Bruce Springsteen)
8. Eros Romántico (Eros Ramazzotti)
9. Simon and Garfunkel’s Greatest Hits (Simon & Garfunkel)
10. The Best of Sade (Sade)

En resumidas cuentas: las discográficas tratan a la música como un objeto y el gran público al final se harta porque la música que le meten por oídos y ojos no es más que una colección de “jingles” pegadizos que igual sirven como single de la semana que como banda sonora de un anuncio publicitario. Y así prefieren no comprar y ser un poco más selectivos con el streaming que al menos les permite más variedad (y más calidad).

Para Apple esta política de tratar la música como un producto por parte de las discográficas es un problema ya que siendo una compañía que vende hardware (no nos olvidemos, que parece que mucha gente se le pasa por alto con frecuencia) para vender dispositivos necesita servicios y contenidos lo más exclusivos posible de forma que la gente se decante por su marca y no por otra.

Aún así, en Cupertino se ven obligados a tratar con las discográficas y a seguir su juego porque ellos son los dueños del producto y al final, son los que deciden quien sale y quien no y solo puedes elegir entre un catálogo limitado, fraccionando ese catálogo entre las tiendas de todo el mundo de forma que ciertos artistas están disponibles en algunos sitios y otros no, precios variables, todo un mundo de royalties cambiantes y las sociedades de autores haciendo el juego a las discográficas si no se están metiendo el dinero en los bolsillos, como es el sonoro caso de España.

Para relanzar su muy lucrativo mercado de música y sobre todo, para disponer de una razón de peso para que se compren más iPhone y unos poquitos más iPod, Apple necesita dar pasos rodeando a las discográficas, eliminando en la medida de lo posible el producto basura y tratando de atraer a público a sus modelos de negocio.

Para empezar, Apple puso en marcha iTunes Radio como servicio de streaming y compró Beats. De la compra de Beats se ha hablado mucho y más allá del hardware de (supuesto) prestigio, Apple estaba interesada en la forma de llevar el modelo de negocio y de cómo era factible saltar por encima de las discográficas para, utilizando prescriptores, crear un ecosistema de música fuera de los grandes canales habituales.

Además, Apple se ha estado reuniendo con las discográficas y recientemente en los Grammy, en una conversaciones entre Tim Cook, Robert Kondrk, vicepresidente de iTunes y Jimmy Iovine y sus asesores en los que se ha estado hablando del relanzamiento de Beats Music como muy tarde este verano. Las conversaciones, por supuesto, han sido privadas y los normalmente lenguaraces ejecutivos de las discográficas han tenido que firmar acuerdos de confidencialidad al respecto, pero más allá de esos acuerdos algunos detalles de fuentes cercanas han especificado que Apple quiere “ser la música, no competir con Spotify” y que la tienda de música de Apple podría ser purgada antes del lanzamiento de Beats, eliminando las re-grabaciones de artistas, ciertos covers, los “vaya-copiada” y en general, la música basura.

El objetivo de Apple es crear una tienda de calidad y las contrataciones por parte de la compañía aparentemente apuntan a esa dirección. Por ejemplo, la noticia de del fin de semana es la contratación del prominente DJ de la BBC Zane Lowe.

El concepto de DJ que tenemos es el de un señor con dos platos-parecido y una mezcladora, pero el término abarca mucho más en el mercado anglosajón, especialmente en la radio, donde Lowe es una influyente creador de tendencias y un descubridor de grupos y cantantes que han acabado convirtiéndose en estrellas como Adele o los Artic Monkeys. Zane Lowe ya está en Estados Unidos trabajando para Apple y parece muy clara la intención de la empresa de Cupertino al respecto del relanzamiento de su división de música: crear un entorno para melómanos, que son los que al final compran música, y a través de ellos, un ejército de prescriptores (o evangelizadores ¿os suena?) que permitan definir un mercado de música más selectiva,  rodeando los productos de las discográficas de poca calidad y rápido olvido.

Esa será la clave del futuro negocio de la música de Apple: los prescriptores, tanto contratados como voluntarios, porque la publicidad ya no funciona y la música-basura-como-producto, de baja calidad y nula perdurabilidad ya no deja dinero. Y esos prescriptores son los que quiere ganar Apple para conseguir que esas recomendaciones se filtren al público en general y se obtenga un retorno de la inversión basado en la calidad del producto.

Pero ese modelo de negocio ya nos suena, ¿verdad?.

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Mandibul
Mandibul
7 years ago

Muy interesante reflexión.
Difiero parcialmente del planteamiento en el sentido de que las productoras siempre han tratado el producto igual.
Es el entorno el que ha cambiado: producir una canción cuesta 0 y los medios de difusión son infinitos.
En eso, la música es igual que otros productos y servicios como las noticias, las fotos, etc… Hay de todo. Pero lo bueno cuesta y escasea. Siempre ha sido así y así sigue. Desde que Elvis grabó un disco y lo paseó por las radios locales.

En cuanto a la hipótesis de que Apple quiera un coto cerrado de artistas premium, me parece muy interesante.
“Si queda alguien que pague por la música, será por música que merezca la pena el dinero y en ese caso que me pague a mí”.

Santiago
Santiago
7 years ago

Qué curioso la lista de singles y de álbumes. Es obvio que los singles los compra la gente joven y los álbumes los que ya tenemos una provecta edad.

Habría que saber cuánto dinero se ingresa por singles y cuánto por álbumes, porque como la diferencia sea alta a favor de los singles (como imagino ocurrirá) vete olvidando de que Apple se deshaga de un negocio lucrativo en pos de un criterio tan escurridizo como el de la pureza o la calidad. No me imagino yo que alguien se fuera a bajar el siguiente éxito de Nicki Minaj y que no esté porque, francamente, es un pedo de música y en iTunes sólo estamos por la calidad.

josuu
josuu
7 years ago

Pues tienes mucha razon, yo de singles no conozco a casi ninguno, pero de albunes a casi todos. Y en lo de DJ no me acordaba, pero tienes toda la razon, tradicionalmente fue el termino que se utilizaba para denominar a quien ponia la musica en las emisoras musicales de radio, pero aqui en España tambien. Hay un album de Tom Petty titulado The Last DJ y en la cancion que da titulo a disco lo describe asi.

Yules
Yules
7 years ago

Parece que la gente compra los albumes para conservar, por eso son de viejas glorias o recopilaciones (con el permiso de la BSO de Grey), sin embargo en los singles, aunque hay una mezcla de mainstream e indie, todos son de rabiosa actualidad: usar y tirar.

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