Los músicos japoneses se están rebelando contra Sony porque quieren que su música esté disponible en la iTunes Music Store de Japón.
La mayoría de las discográficas japonesas, entre ellas Sony, no han podido llegar aún a un acuerdo con Apple para permitir la distribución electrónica de su música. Sony tiene su propio servicio, y lógicamente defiende sus intereses antes que los de sus músicos.
La rebelión ha comenzado gracias al músico de rock Motoharu Sano, quien ya ofrece por cuenta propia algunas de sus canciones en la ITMS a pesar de pertenecer a Sony.
La empresa de gestión musical Amuse está preparando, por su parte, un acuerdo con iTunes “a pesar de las discográficas”.
La ITMS de Japón vendió un millón de canciones durante sus cuatro primeros días de funcionamiento, mientras que el siguiente servicio en importancia en ese país vendió medio millón en un mes.
Fuente: macworld