Por sorpresa y con la mayoría de los fotógrafos empezándose a mosquear por la dejadez aparente en las actualizaciones de la primera versión de Aperture, que se quedaron en la 1.5.6, Apple lanza la segunda versión del software para fotógrafos: Aperture. Un artículo de Antonio Rull</em
Con un precio de 199 dólares/euros (maldita conversión entre monedas de Apple) nos podemos hacer con este programa, si bien por 99 podemos actualizar si ya teníamos Aperture 1. Para terminar de decidirnos, es posible descargarse una versión completa del programa, funcional durante 30 días, tiempo sobrado para evaluar el nuevo programa de la familia de la manzana mordida.
Este nuevo Aperture mantiene la esencia de su predecesor, si bien pule los pequeños detalles que eran mejorables, amén de necesitar menos ordenador para funcionar (aunque aún así un MacBook se queda muy justo). Lo que llama la atención del nuevo Aperture es la interfaz, que se presenta más limpia aún de elementos, aportando una columna con tres pestañas, las tres pestañas necesarias para llevar a cabo el flujo de trabajo del que se encarga este programa: Proyectos, metadatos y ajustes. Estas tres pestañas contienen lo mismo que en la primera versión, lo que ha cambiado ha sido su ubicación y el destello de las barras deslizantes al ponernos encima de ellas.

Encima de estas tres pestañas, una serie de iconos (los justos) nos permiten realizar todas las acciones que necesita alguien que usa Aperture, desde el inspector donde modificar todo acerca de las fotos hasta el envío de las fotos por e-mail, con su redimensión automática, etc, pasando por importar ficheros y crear proyectos, álbumes, mesas de luz, etc.

Apple dice que lo de la velocidad de nuestro procesador ya no es excusa, y bien es cierto que al probarlo da la sensación de ir más «suelto» que se predecesor, pero también es correcto afirmar que lo que la demo hace es empezar a importar todo desde cero, es decir, al principio notamos que todo va sobrado porque no hay muchas fotos en la librería, pero habrá que ver cómo se comporta tanto Aperture 2 como nuestro ordenador cuando le importemos 70.000 fotos, por ejemplo. Aun así, lo que hemos visto de primera mano hace indicar que las tareas más tediosas siguen existiendo pero son más llevaderas, amén de indicárnoslas en el mismo sitio siempre, entre el visor y las miniaturas, ya sea a la hora de importar, procesar las miniaturas o exportar, por ejemplo. Nuestro laboratorio, que está en estos momentos con las manos en la masa en el MacBook Air nos confirma que el software funciona estupendamente en este ordenador.

Como no podía ser de otra forma, el modo de pantalla completa sigue presente en esta nueva versión, con pocos retoques porque muchos no necesitaba. Merece la pena destacar el nuevo icono de bloqueo de la barra superior, que no es otro que un candado abierto y cerrado que se cambia al clicar en él. Es una chorrada pero es una muestra más de la obsesión de Apple por el diseño.
En resumen, estamos ante una actualización de envergadura del Aperture que ya empezaba a dar muestras de cansancio, sobre todo al compararlo con el Lightroom, que empezaba a aventajarse. Los usuarios del Aperture agradecerán enormemente esta nueva versión, ya que aporta los mismos elementos que la versión anterior pero a través de un flujo de trabajo más cómodo (gracias a la reestructuración de la interfaz principal) y, además, permite ir un poco más rápido al no necesitar tanto ordenador para funcionar.
Sigue este tutorial de Aperture en este enlace.