Ingenieros desarrollan láminas microométricas de metal que se reparan solas

Un equipo de ingenieros de la universidad estadounidense de Illinois ha conseguido generar láminas metálicas compuestas por gránulos nanométricos de diversos tamaños que se arreglan “solas”, volviendo a su forma original tras haber sido dobladas. La interacción entre los gránulos que forman la microestructura de las láminas es la que permite la reparación, que puede acelerarse con la aplicación de calor. En estas circunstancias el arreglo no conserva ningún endurecimiento residual. Se abre así la puerta a múltiples aplicaciones cercanas a la ciencia ficción, ya que este descubrimiento abre la posibilidad de crear objetos metálicos, como la carrocería de los automóviles, capaces de repararse espontáneamente.

Que los objetos de metal puedan arreglarse sólo con calor nos traslada inmediatamente al campo de la ciencia ficción o de la magia, pero es lo que han conseguido, aún a una escala nanométrica pero prometedora, ingenieros norteamericanos de la universidad de Illinois.

Los ingenieros han podido demostrar por vez primera que la deformación plástica en láminas nanocristalinas de metal puede ser altamente reversible, lo que abre la posibilidad de diseñar y fabricar componentes metálicos susceptibles de recuperar su forma o “arreglarse” a sí mismos después de haber sido deformados o abollados.

Normalmente, cuando una pieza de metal, por ejemplo, un clip o sujetapapeles, se dobla, este cambio en su forma perdura. O cuando un coche choca con otro, sus carrocerías se deforman y sólo pueden arreglarse, con suerte, en un taller mecánico.

¿Qué sucedería si se consiguieran fabricar estructuras metálicas cuya composición y disposición molecular fuese capaz de “recordar” su forma original y, con la aplicación de calor, pudieran volver a ella?

La tecnología desarrollada por la Universidad de Illinois, aunque se desenvuelve todavía a escala de microsistemas, nos aproxima a esta posibilidad, según explica esta Universidad en un comunicado.

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One Comment

  1. Anónimo

    Si pero si pierde un cacho de metal seguro que petaría.
    Esto tiene sentido en aviones para conservar la integridad estructural…
    Lo más probable que primero se vea en vehículos militares y si llega a nuestros coches, no será en menos de 30 años.