Recientemente he encontrado un texto en internet sobre, precisamente, esa forma de abordar el trabajo, de las decisiones que hay que tomar para trabajar de forma inteligente. Y quizás esa forma de «trabajo inteligente» que te están vendiendo hay que mirarla desde otro prisma, un punto de vista en el que en muchas ocasiones obviamos el objetivo pensando que la forma más sencilla de completarlo es «abaratando» los procesos de producción y que haciéndolo todo más fácil vamos a llegar antes. Y no es así.
Espera un segundo. ¿Cuál es exactamente el mensaje de esta imagen? ¿Sabotear el producto para hacer tu trabajo más fácil?
Este trabajador ha retirado el 47,64% del material que se le ha asignado para transportar. Si uno de sus compañeros de trabajo retirara el 47,64% de su cubo para simplemente disponer de un cubo más pequeño lo movería más deprisa y posiblemente sería despedido por ello.
Y si el trabajador va a tallar su cubo ¿por qué no hacer un cilindro? Es igual de móvil que una esfera pero solo tendría que retirar un 21,46% del material y solo hubiera tenido que trabajar una fracción del tiempo en retirarlo.
Y ya que estamos sobre este tema… ¿Cómo de deprisa el trabajador ha tallado el cubo para convertirlo en una esfera? Aparentemente no ha tardado mucho tiempo. ¿Y lo ha hecho con ese cuchillo tan pequeño? ¿En serio? ¿Sabes lo difícil que es tallar una esfera perfecta de un cubo?
Si la tarea encargada era entregar un cubo, entonces el trabajador ha fallado. Si el objetivo era entregar tanto material tan rápido como fuera posible, entonces tendría que haber cortado 4 esquinas del cubo retirando solo el 17,16% del material. Un prisma octogonal rueda bastante bien, con menos tiempo y material desperdiciado.
Además puede ocurrir que cuando los trabajadores lleguen a sus destinos, podrían tener la necesidad de apilar sus objetos. En este caso, nuestro aparentemente inteligente trabajador ha traído un objeto que no se puede apilar. ¡Bravo, trabajador inteligente, bravo!
Ah, y debería poner, «trabaja inteligentemente».

«¿Sabotear el producto para hacer tu trabajo más fácil?» eso sí es muy habitual.