WhatsApp, la privacidad y la censura

WhatsApp apareció en un momento muy oportuno dando algo que los usuarios españoles necesitábamos: mensajes gratis. Por aquel entonces, todas las operadoras cobraban unos 15 céntimos de euros por cada SMS. Por efecto de red se convirtió en la plataforma de comunicación omnipresente en este país.

Hace unos meses un compañero de trabajo me argumentaba: “…las conversaciones son seguras, están cifradas de punto a punto y los servidores de WhatsApp no guardan nada”. 

Si las conversaciones está cifradas punto a punto quiere decir que nadie, salvo el emisor y el receptor, pueden leer nada de lo que se están transmitiendo.

Así que le propuse un experimento muy sencillo. Grabé un video para generar un material pesado y se lo mandé, cronometrando el tiempo que tardaba en enviarse. Tardó unos segundos, quizá 7 o 8 segundos. Luego le dije al receptor que se lo reenviara a un tercer compañero, y así lo hizo. En este caso le llegó al instante. ¿Cómo es posible?

Los 3 estábamos en el exterior (sin ninguna wifi) y usábamos la misma red móvil (eran las líneas del trabajo). ¿Es que de golpe la línea ha aumentado tanto de velocidad? ¿O es que el fichero del tercer compañero no ha salido del móvil del segundo compañero sino que ya estaba almacenado en algún servidor de WhatsApp?

Así pues, parece que WhatsApp sí que almacena nuestras comunicaciones, pero no sólo eso, sabe que hay en cada una de ellas, pues sabe separar la comunicación en trozos (aquí este texto, aquí esta imagen, aquí este video…). Si fuese una combinación cifrada punto a punto nadie por medio sabría que se ha enviado un contenido u otro.

Luego llegó la censura

Recientemente, con la llegada del Covid, Facebook (la propietaria de WhatsApp), se propuso ayudarnos a todos protegiéndonos de los bulos. Así que ahora nos encontramos que ciertos contenidos se pueden reenviar a varias personas a la vez y otros sólo se pueden enviar a una persona. 

¿Pero no habíamos quedado que el contenido era cifrado y secreto? ¿Cómo sabe WhatsApp que esos bits cifrados sin ningún sentido es cierto material? ¿Cómo sabe que esos bits que nadie puede leer es un contenido bueno y que se puede reenviar o malvado y que se debe limitar su envío?…

Y más allá

Llegados a este punto parece que WhatsApp sí que sabe lo que enviamos, lo almacena y además decide que es bueno y que es malo, cual es la verdad y cuál no o, como mínimo, qué es reenviable a varias personas y qué no lo es. 

¿Y si mañana se le ocurre dar un pasito mas y no permitir reenviar ciertos contenidos? O simplemente enviarlos… Por no decir que, sabiendo lo que hay dentro se pueden hacer más cosas como recopilar información de comportamiento, modificarla, etc…

Ya sabemos que Facebook no tiene muchos reparos en vendernos y es que… “quien paga manda”. ¿Quién paga a Facebook? Así, que se vea… lo anunciantes y a ellos es a los que sirve, sus usuarios sólo son materia prima. Y que no se vea… quizá otros “entes” que pueden pagarle con dinero o con otras cosas que Facebook desee o necesite.

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1 comment

  1. xtampida

    Sobre el vídeo y los diferentes tiempos entre el envío original y el reenvío posterior. Con material pesado Whatsapp hace una recodificiación. Es por eso que el primer envio tarda más, tiene que recodificarlo a un tamaño menor. En el reenvío esta recodificación no es necesaria y el programa se limita a mandar el archivo que le ha llegado ya de menor peso.

    Sobre la supuesta censura en los reenvios de noticias. Cuando compartes algo en un chat se arranca un contador (dentro del programa, no en los servidores de Whatsapp), y este contador se envía junto con lo que has compartido. Cuando haces un reenvio se aumenta dicho contador y también se reenvia con el mensaje. Y así sucesivamente, cuando el programa de tu teléfono (no el servidor) detecta que dicho contador es excesivo (no sé la cantidad exacta) simplemente pone las restricciones que ya conocemos.

    Estaría bien que se comprobaran las cosas antes de escribir artículos y os quitárais el gorro de aluminio.