No descubro nada si te digo que esos enfermos y muertos que salen en las noticias tienen nombres y apellidos, y familia.

Efectivamente, mis padres (padre y madre) tienen coronavirus. Cosas de la vida, mientras que mi padre ingresó a través de urgencias cuando una tos que llevaba semanas sin abandonarle se complicó, la naturaleza de mi madre hizo que desarrollara los síntomas un par de días después. Ya no la admitieron, y desde entonces está vigilada en su casa, por una sobrina que se autoinmoló para acompañarla cuando mi padre inició un viaje que no sabemos si tiene retorno.

Mis hermanas, que acompañaron a mi padre al hospital, han pasado quince días aisladas en una habitación de sus pisos, separadas de maridos e hijos, hasta saber que no estaban infectadas.

Entiéndeme, cuando tus padres tienen más de ochenta años asumes (hasta donde es posible) que cualquier día, en cualquier momento, puedes recibir una llamada diciendo que se acabó la prórroga. Por otro lado, sé que mis padres siempre han pensado que morirían rodeados de su familia.

También en ese sentido, somos una familia tradicional, la mayoría de mis hermanos (somos ocho) viven en un radio reducido con respecto a mis padres, varios incluso en su mismo barrio.

Pero no es de la certeza de que me quedan por delante días de dolor profundo y de oscuridad insondable, de ese frío que ninguna manta puede compensar porque uno de los muros que siempre te protegió ha caído, no es de esa certeza de la que te quiero hablar. Como te digo, estoy -hasta donde lo permite la condición humana- preparado para afrontarlo aunque sé por todos los que ya habéis atravesado ese desierto que nada es suficiente para sobrellevar la pérdida.

Quería contaros la situación surreal, a medio camino entre Buñuel y Abre los ojos, que ha creado la pandemia y las medidas que el Gobierno (los gobiernos en cada vez más países) español ha tomado para intentar detener su rápida progresión.

Covid-19, 16 de Marzo

En el hospital, como te decía, mis hermanas llevaron a mi padre a Urgencias. No les dejaron pasar de la sala de espera y enfermeras llevaron a mi padre al interior. Fue la última vez que alguno de nosotros le vio, hace tres semanas.

Mi padre entró una noche a que le hicieran unas pruebas y se despertó al día siguiente en un habitación desconocida, en un hospital desconocido, y sin contacto con nadie conocido. Solo.

En ese tiempo, mi padre ha pasado días de fiebre, tos hasta echar los pulmones, dolor muscular, pérdida del sentido de la realidad, insuficiencia respiratoria, nivel bajo de oxígeno en sangre y probablemente más consecuencias de la infección que no sabemos. Aislado. Sin contacto con nadie. 

Tumbado en una cama, mirando al techo, y pensando que probablemente iba a morir, por una enfermedad que no entiende, en un sitio que no conoce y acompañado por otro enfermo que no habla.

Aún con todo, doy gracias, porque el equipo médico ha tomado con rigor la tarea de llamar casi cada día a las familias para informar de la evolución.

La belleza de las imágenes es un fuerte contraste con el vacío que ha creado en la vida

Mi madre, aislada en su casa, sólo acompañada por una nieta (veinte años) que limpia, cocina y acompaña… mientras ella misma pasa la infección que ha cogido por quedarse con ella.

En esas mismas semanas en que mi padre está penando en una habitación, en alguna planta del hospital, mi madre ha sido llevada dos veces a urgencias por fiebre muy alta y saturación muy baja. Las dos veces ha sido devuelta a casa con el mensaje de que si se repite que la vuelvan a llevar.

Diarreas, sequedad en la boca hasta que los labios se quedan pegados, inflamación de articulaciones, dolor “como si la mordieran” por todo el cuerpo, fiebres de más de treinta y ocho (su temperatura normal es 35 y medio) y soledad, impotencia, en la convicción de que va a morir.

Después de tantas semanas está agotada física y mentalmente, separada de mi padre (pensando que él también va a morir alejado de ella) y aislada de sus hijos.

Hace un mes que no les veo, y puede que no les vuelva a ver.

Esta imagen, de un enfermo de SIDA moribundo, es una escena impensable con el COVID-19

Si mi padre muere lo guardarán en una cámara frigorífica en algún lado (puede que en el Palacio de Hielo) todo el tiempo necesario, hasta que la situación se normalice, porque ahora mismo no puede haber velatorios, ni entierros (encima los féretros son más caros porque tienen que ser estancos).

Si mi madre muere, vendrán en una ambulancia a meterla en una bolsa precintada y llevarla también a algún depósito hasta que podamos reclamarla. Mientras mi sobrina se quedará sola en la casa de la abuela que ha visto morir, lavando y desinfectando, mientras ella acaba de superar la infección.

No entiendo entiendo por qué no dan la opción de incinerar directamente.

Sé que mis capacidades de redacción no alcanzan para explicar las implicaciones emocionales del aislamiento y cómo repercute en el desarrollo del último tramo de la última etapa de la vida de los mayores, especialmente cuando uno está tan dentro de la situación.

No escribo esto para dar pena o recibir condolencias. Lo escribo porque tengo muy presente cómo ha sido, cómo está siendo para Marcos, para Antonio,… para tantos a cuyos padres el bicho alcanzó antes o más fuerte, y se han quedado devastados por ese anónimo invisible que se ha llevado a sus seres queridos, a sus vidas dedicadas a cuidarlos, sin darles la oportunidad de decirles todo eso que guardamos para decir cuando ya es demasiado tarde.

Es por ellos, y por intentar explicar, a todos los que estáis viviendo la pandemia a través de noticias y números, el drama sin lágrimas que se esconde detrás de la saturación de las Urgencias, de la falta de camas, del aislamiento y de la posibilidad de contagio.

No sé si habré podido hacerlo o si habrá quedado patético, pero lo he intentado. Es lo único que me queda.

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30 comments

  1. Lugolo

    ¡¡¡Mucho ánimo Alf!!! Este fenómeno está cambiando el paradigma con el que la mayoría se movía en la vida. Muchos casos de esas edades se recuperan.

    Paciencia y fuerza.

  2. ikapero

    Te he entendido todo perfectamente.
    Muchos ánimos a toda la familia.
    Este enemigo invisible nos va a cambiar a todos …
    Si nuestros padres nos hablaban de la guerra o de la postguerra, nuestra generación hablara del Covid19

    Mucha suerte a todos, estamos en la mitad del túnel, pero se atisba algo de Luz
    Ondo Izan

    1. JGVia

      De acuerdo en todo…
      PERO yo propongo que dejemos de usar la expresión de “la luz al final del túnel”, porque también podría ser que esa luz fuera un tren que viene de frente.
      (No perdamos el humor, si es posible). 🙂

  3. JGVia

    «Que el hombre tenga por bueno todo lo que Dios ha encontrado bueno; que no se enorgullezca de sí mismo ni de sus acciones, sino en tanto que sea invencible, que tenga los males bajo sus pies y que, por la fuerza de la razón, la más poderosa de todas las armas, se ponga fuera de todos los caprichos del azar y por encima del dolor y los ultrajes. Amad la razón, pues el amor a ella os defenderá de todos los asaltos, de todos los enemigos.»

    _Séneca_

  4. anorfri

    No sé si realmente sirve, pero me gustaría enviarte mucho ánimo, fuerza, esperanza y un abrazo.

  5. asterisco

    Ese muro que te protege del frío lo comprendo muy bien… yo vi cómo cayó con 19 años y el viento helado que lo atraviesa es aterrador. Fue algo parecido… un accidente de coche se llevo a mi padre, que un día de abril salió de viaje y un loco hizo que ya no volviera jamás.
    En muchas ocasiones no apreciamos del todo las personas hasta que nos faltan… damos por hecho que siempre estarán ahí, y nadie es inmortal. Gracias a ellos nosotros estamos ahora aquí y creo que no los valoramos en su justa medida hasta que ya no están.
    Deseo que tus padres se recuperen y sigas disfrutando la vida con ellos… cuando vuelvas a verlos abrázales y vive su compañía como dulce néctar de la vida.
    ¡¡¡Mucho ánimo!!!

  6. M. Catalán

    Fuerza Alf!

    abrazos a la distancia!

  7. rfacal

    Mi solidaridad más sincera con todas las personas, como tú, que lo estais sufriendo de manera tan directa y mi profundo asco y desprecio para quienes difunden bulos e infamias

  8. rafapadi

    Oooh, Alf, lo siento mucho, muchísimo de verdad. Pudiera decir muchas cosas, pero no diré nada más. Solo estar ahí, que sepas.

  9. DonDan

    Siempre te leo y creo que has podido transmitir con mucha claridad lo que se nos viene a México en las próximas semanas y que mucha gente no acaba de comprender. Te envío ánimo y fuerza

  10. juandesant

    Lo siento un montón, Alf, pero esperemos que lo puedan superar. Lo estáis haciendo ejemplarmente, cediendo vuestro derecho al tórtolo familiar por protegernos a todos. Ojalá no hubiéramos llegado a esto, pero intentemos salvar a los que podamos, aunque no tengan nombre, quedándonos en casa. Muchos abrazos, Alf.

  11. Yules

    La mejor de las suertes para tus padres, Alf. Yo tengo a mis padres también octogenarios y uno de ellos en una residencia y, aunque se han librado de momento, sé que en estos días sus vidas penden de un hilo y cada día parece una prórroga, con la tristeza añadida de, una vez hospitalizados, si no lo superan, morirán en soledad. Y tu padre tuvo suerte de que lo atendieran, porque tengo entendido que hace tiempo que, como a tu madre, a estas edades prácticamente los desahucian de entrada y lo más que pueden esperar si se agravan es una sedación que les evite la agonía.

    Por otra parte, en el peor de los casos, cuidado con los abusos de las funerarias que ya han sido denunciadas en los medios e incluso intervenidas para prevenir los abusos, como eso del ataúd estanco, que no es necesario, si bien lo es que el cadáver vaya en una bolsa estanca.

    Más información, por ejemplo, aquí: https://www.eldiario.es/economia/Conceptos-inventados-inflados-funerarias-Covid-19_0_1011049169.html

  12. Manuel Bonino

    Mucho ánimo desde la distancia, en la medida en que pueda servir decir esto.

  13. Pandoro

    Muchos ánimos y espero que tus padres se recuperen.

    No pierdas la esperanza.

    Un abrazo.

  14. rafasinger

    Un fuerte abrazo. ¡Añado a tus padres a mis oraciones desde este momento!

  15. Alf

    Muchas gracias a todos, es realmente conmovedor leeros. Pero aunque el caso es real, lo escribí para dar voz, para representar, a todas esas cifras viviendo un silencio solitario, deprimente y que se sienten olvidadas o impotentes (dependiendo si eres infectado o familia) y que si no lo vives no sabes lo que es.

    Os pido que tengáis en vuestros pensamientos, ofrendas u oraciones a todos estos miles de personas -sean de donde sean- que sufren.

  16. Carola Clavo

    Un abrazo desde la absoluta comprensión en la distancia. Mi madre vive sola y llevo dos semanas sin verla, solo una vez desde el balcón yendo a comprar después de terminar mi propia cuarentena. Rezando para que no lo pille, porque tiene 80 años, asma y cáncer y no creo que lo superase. Lo peor de toda esta situación para mí sería encontrarme con la situación que estás pasando y espero que la superen. Afortunadamente tu padre está en buenas manos y tú madre está vigilada. Te deseo lo mejor para ellos, para ti y para la familia.

  17. javierms

    Hola Alf, no te conozco y te mando un fuerte abrazo y ánimo.
    Tengo que decir que tantos mi mujer como yo somos médicos y no puedo más que pedirte perdón por no poder hacer más de lo que hacemos. Entiendo totalmente tu estado de ánimo y tienes todo el derecho a expresarlo y quejarte.
    Lo que estamos viviendo los médicos es terrible y tampoco estábamos preparados para ello. Nadie se preocupo de prevenirlo, pero ahora toca salir de esta y esperemos que con tus padres a salvo.
    Piensa que nosotros también tenemos padres a los que tampoco vemos e incluso ingresado a distancia.
    Lo siento y espero que podamos sacar adelante a tus padres.
    Un fuerte abrazo.

    1. Alf

      Hola Javierms, muchas gracias por tu mensaje. Nada más lejos de mi intención que pienses que hay algún tipo de crítica a médicos, enfermeros, celadores, agentes de seguridad, etc que seguís dando el callo mientras nosotros nos quedamos en casa. ¡Todo lo contrario! Sois (como la portada de El Jueves muestra) HÉROES. Si ya normalmente vuestro trabajo esta mal pagado, ahora ya ni os cuento. No hay euros en este mundo para valorar el trabajo que estáis haciendo, salvando todas las vidas posibles, en unas condiciones que están muy lejos de ser favorables. Mi reconocimiento y aplauso virtual desde aquí a todos vosotros. ¡Abrazos, mucho animo, y gracias por comentar!

  18. cahuelcahuel

    Alf, Solo manifestarte mi deseo de que todo evolucione bien, que te acompaño en tu sentir, que desde el otro lado del charco, acá en Chile estamos viviendo un proceso que ya ustedes pasaron y que vivimos las mismas preocupaciones, como todos creo yo. Recibe mi saludo cordial y afectuoso, entendiendo que por razones de tiempo distancia es poco probable que alguna vez siquiera estreche tu mano, pero igual estamos para escucharnos y acompañarnos, que todo salga bien y podamos avanzar en esta senda que nos ha tocado.

  19. iMacarrón

    Un abrazo virtual fuerte y mucho ánimo.
    Ojalá esta terrible situación nos lleve a considerar un cambio profundo en la sociedad en la que vivimos, centrado en las personas y no en la economía, por ejemplo.

  20. Mario Florido

    Mi comentario es muy simple. Pero igual de profundo que tu reflexión.
    Se limita a darte un abrazo.
    Mucho ánimo

  21. jaguayo

    Ánimo Alf!!!
    Ánimo a todos!!! Ya queda menos!!!

  22. Yules

    Leído en El Mundo esta misma tarde. Para que sepamos que no hay malas noticias para todos:

    19.53 UNA MUJER DE 103 AÑOS RECIBE EL ALTA EN EL HOSPITAL DEL HENARES TRAS SUPERAR EL CORONAVIRUS
    Nica, una mujer de Coslada que cumplirá 104 años el próximo mes de junio, ha sido dada de alta en el Hospital del Henares tras superar el coronavirus. Aunque, tal y como ha explicado su nieta a la agencia Europa Press, «tiene por delante una recuperación de algunos meses». De momento, «le han mandado oxígeno durante tres meses hasta que recupere la capacidad pulmonar, y suplementos alimenticios tras la desnutrición provocada por el virus». Su nieta Gema, trabajadora del Hospital Clínico de Madrid, ha pasado también por el virus, «al comienzo de la pandemia sin saber ni imaginar ni siquiera que era coronavirus». Después se fueron contagiados sus padres, que también han estado ingresados juntos en el Hospital del Henares, y finalmente Nica. Los tres han sido dados de alta tras superar la enfermedad.

  23. macnamara

    ¡¡Alf mucho ánimo!! No pierdas nunca la esperanza.

  24. SH

    Hola Alf.
    Leo esto con 8 días de retraso. Toda una vida en estos días…
    Me ha emocionado tu relato. Negro sobre blanco de lo que muchos están pasando.
    Confío en que la situación haya mejorado en estos días. Os tendremos en cuenta en nuestros pensamientos, no lo dudes.
    En cualquier caso, ánimo y un abrazo.

  25. Alf

    Muchas gracias a todos los que os habéis tomado tiempo para comentar y expresar vuestros sentimientos. Habéis sido una buena compañía en estos días.

    Afortunadamente mi padre y mi madre han superado la infección y ahora están en casa recuperándose, juntos de nuevo. Mi padre ahora es consciente de la suerte que ha tenido (al ver las noticias y saber de amigos de su edad que han caído por el mismo bicho) y cada vez que alguien habla con él grita ¡ESTOY VIIIIVOOOO!

    Así que, aunque de momento el Covid nos da una tregua, os pido que sigáis recordando a todos aquellos que han tenido, tienen y van a tener a alguien aislado y en riesgo de muerte, o peor aún, vencido definitivamente por la infección y no van a poder estar a su lado.

    Como sabéis, son miles. Así que, aunque sigamos aplaudiendo, no nos olvidemos de los miles de dramas diarios que hay detrás,

    Gracias de nuevo.

  26. SH

    Me alegro infinito, Alf!!

    Disfrútalos a tope.

    Abrazos

  27. hgtapias

    A medida que leía tu historia el corazón se me iba encogiendo. Pero tu último comentario me alegró muchísimo. Me alegro que puedas volver a abrazarles.
    Un abrazo desde Chile.