El extraño camino de Filemaker hacia la abstracción

Filemaker siempre ha sido una “anomalía”. Propiedad al cien por cien de Apple, ha permanecido independiente en su funcionamiento y en su imagen. Vamos a repasar sus últimos pasos.

En el mundo Apple nunca ha habido una situación como la de Filemaker. Antes al contrario, el objetivo de Apple al comprar empresas es integrarlas en su estructura para que contribuyan a la diferenciación del producto (como Siri, por poner un ejemplo), o asociarlas fuertemente a la marca para que contribuyan al ecosistema (como Beats).

Pero no con Filemaker. Durante décadas ha funcionado como si fuera una empresa independiente, sin ningún tipo de asociación ni en la marca o el diseño o en la comunicación. Había que bajar hasta el “disclaimer” a pie de pagina para leer que Filemaker es una filial de Apple.

Durante años eso podría tener sentido. Asociarse a Apple era más un problema que una ventaja. Hay que tener en cuenta que Filemaker vendía su programa también para usarse en ordenadores con sistema operativo Windows y¿quién compraría una base de datos fabricada por alguien que es “el enemigo”?

Pero los años han pasado, y hasta los Peceros más recalcitrantes se han encontrado en sus manos con un iPhone, un iPad o un Apple Watch… y les ha encantado. 

Apple ha desarrollado diferentes aplicaciones para Windows (como iTunes) y se ha encargado de difuminar grandemente la división entre los dos bandos (Mac o PC) especialmente a la hora de la interoperabilidad a través de estándares de hardware y software.

Hace muchos años que, en mi opinión, ser una empresa de Apple sería más una ventaja que un inconveniente.

Pero no ha sido así, y los caminos de Filemaker cada vez son más extraños.

El cambio de nombre 

La nueva imagen de Filemaker/Claris… ¿comecocos?

Inesperadamente, Filemaker ha anunciado su cambio de nombre, del ya mencionado a Claris International Inc. Para las nuevas generaciones no significará nada, pero para los que llevamos años al pié del manzano, nos deja perplejos la elección de semejante nombre.

Filemaker nació originalmente como una aplicación para DOS en el principio de la década de 1980, llamada Nutshell. El software fue creado por Nashoba Systems y posteriormente comprado por Claris, una subsidiaria de Apple creada en 1986, que compró los derechos de distribución.

Después de comprar Nutshell, Claris cambió el nombre de la aplicación a FileMaker en 1985 y dejó sólo la versión para Macintosh. Con el aumento de popularidad de FileMaker surgió la demanda para una base de datos multiplataforma. En 1992 Claris lanzó FileMaker para Mac y Windows. 

En 1998, Claris cambió su nombre a FileMaker, Inc., centrándose en su producto estrella.

Desde entonces, FileMaker, Inc. ha crecido hasta tener más de 50 000 clientes y más de un millón de usuarios finales, mientras que ha seguido siendo rentable durante más de 80 trimestres.

En 2019 FileMaker ha retornado a su nombre de 1986, Claris International.

Un informe (ya no disponible) realizado por 451 Research (que fue distribuido por la propia FileMaker Inc.) estimaba los ingresos anuales en el entorno de los 30 millones de dólares con unos 300 empleados (fuente). También afirma que FileMaker estima tener unos 50.000 desarrolladores en Estados Unidos.

Los motivos que puede tener la filial de Apple para recuperar un nombre del pasado de cara al futuro, sinceramente se me escapan. Es tan “antiApple” eso de mirar al pasado…

El eslogan

Por si te ha llamado la atención en el título del post la referencia a la abstracción, déjame que te ponga aquí el eslogan, o lema, que utiliza Filemaker para definir lo que hace.

“Plataforma de Innovación en el lugar de trabajo ”

No hace falta señalar que es un fraseado que podría aplicarse a prácticamente cualquier empresa que trabaje en el mundo empresarial.

Da igual si se trata de fabricantes de mobiliario de oficina, luminarias, ascensores, etc. todos pueden afirmar ser líderes en innovación en el puesto de trabajo.

La diferencia es que Claris/Filemaker (dejadme un tiempo para que me acostumbre al cambio de nombre) vende software, para crear y gestionar bases de datos. En qué medida eso es innovación en el puesto de trabajo, se me escapa.

Filemaker como software

Lo más llamativo es que Filemaker es un software extraordinariamente bueno. Rápido, sencillo de empezar a usarlo y capaz de escalar a soluciones en la nube que sirvan a cientos, miles de trabajadores.

Filemaker es un gran programa que mucha gente sigue utilizando, incluso en versiones ya obsoletas, porque funciona con excelente fiabilidad (eso no quiere decir que siga echando de menos Bento).

Por todo ello me parece que la estrategia de “branding” (perdón por el anglicismo) de la filial de Apple disipa en buena medida todo su potencial, obligando a sus comerciales a hacer esfuerzos extra para compensar esas carencias.

Compra de Stamplay

Al mismo tiempo que el cambio de denominación, Claris comunicó la adquisición de Stamplay, un servicio que ayuda a empresas de todos los tamaños a integrar datos de servicios en la nube de terceros, como Box, DocuSign, etc., en sus apps.

Claris ha integrado por completo este servicio y ha anunciado una nueva oferta, Claris Connect. Este servicio ofrecerá a los clientes una interfaz intuitiva para automatizar los flujos de trabajo de los servicios basados en la nube, ahorrándoles la tarea de desarrollar integraciones backend personalizadas.

El equipo Claris Connect seguirá estando bajo la dirección del anterior director general de Stamplay, Giuliano Lacobelli. 

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3 comments

  1. Alquimista

    Hasta ahora FileMaker Inc. Solo vendía un producto: FileMaker Pro/Server/Go, ahora pretende vender varios productos/servicios que, aunque asociados a FileMaker Pro no necesariamente serán gestores de bases de datos. Y por eso ha recuperado su antiguo nombre Claris para englobarlos a todos y poder ofrecer el Claris FileMaker Pro, Claris Connect y lo que venga.

  2. JGVia

    …además de que las empresas que dependen de una matriz (Cola-Cao a Nutrexpa, p.ej.) suelen mantener la independencia que la “grande” considera adecuada. Por otra parte, me parece buena la elección de nombre. Claris es bien recordada y produjo software admirable.

  3. amaya

    tal vez vuelvan a hacer una «suite» de apps, extraño Bento, iWeb….. snifff