La noticia de que Apple se queda sin su "gurú" del diseño ha provocado una conmoción en la fuerza de los seguidores de Apple, pero para los que conocen cómo funciona la empresa, estaba claro desde hacía tiempo.

Otro tipo de artículo se podría haber llamado «Auge y caída de Jony Ive», si lo que quisiéramos es conseguir clics, porque realmente esta historia habla de cómo un diseñador industrial decepcionado y desmoralizado tuvo la oportunidad de hablar con Steve Jobs y cambiar el curso de todo: la historia de Apple, la historia de Jobs y su propia historia.

Ahora es fácil deificar a Ive como si todo lo que saliera de su cabeza fueran huevos de oro, pero, por un lado habría que recordar a Dieter Rams como su fuente de inspiración y por otro habría que seguir poniendo sobre la mesa errores tan costosos (en dinero y reputación) como el Mac Pro «Papelera» o el teclado de los MacBook.

No, Jony Ive no es un genio del diseño, al menos en la concepción tradicional de la palabra.

Jony Ive es un diseñador muy disciplinado, con una enorme devoción por la atención al detalle, que -gracias a Jobs- recibió una enorme libertad en autoridad, medios y tiempo para desarrollar su visión.

Para el público transeúnte es probable que esto le suene a herejía, especialmente viendo las abominaciones que una y otra vez las empresas de tecnología se atreven a llevar al mercado (por citar un ejemplo, el Galaxy Fold), pero eso no cambia mi opinión.

Demasiado poder

Con el paso del tiempo, y especialmente desde la (llorada) desaparición de Jobs y la honestidad con que Tim Cook lleva Apple, reconociendo que no es (ni lo pretende) un hombre de producto, Jony Ive fue acumulando poder.

Bajo su ala se colocaron el diseño de hardware (por supuesto), el diseño de software, el diseño arquitectónico, etc. Si tenía la palabra diseño en algún punto de la definición, era responsabilidad de Ive.

Su omnipotencia ha dado algunos frutos notables, como que se utilice la misma tipografía en todos los dispositivos de la compañía (sea sobremesa, portátil, teléfono o reloj) pero también ha transmitido una sensación de ralentización en el desarrollo de software -aunque esas líneas son siempre muy difusas, además de los sonados errores de hardware ya mencionados.

Llega un punto en que la cantidad de cosas que un ser humano puede gestionar alcanza su límite, y necesariamente se llega a un cuello de botella donde las decisiones no se toman tan rápido como se podría, si la palabra final la tiene que dar la misma persona.

El nuevo Campus de Apple es el proyecto mas importante de Ive, y un compendio de su filosofía.

Lo que siempre habra que reconocer a Ive es que ha sido capaz de articular un «lenguaje» característico de Apple que hace que sus productos sean reconocibles instantáneamente.

En el diseño, como en la publicidad, es una tarea extremadamente difícil y ardua, especialmente a medida que pasa el tiempo.

La consistencia en el diseño industrial, que es la forma como los productos hablan con sus usuarios, es uno de los grandes hitos de la etapa Ive, y yo lo considero su auténtico legado.

Dentro de diez años los productos de Apple seguirán utilizando formas y estructuras que se crearon bajo las directrices de Jonathan Ive, de igual manera que la estructura empresarial, el trabajo combinado y coordinado de equipos multidisciplinares que permiten la profunda integración del hardware y el software de Apple es el legado de Steve Jobs.

La nueva Apple

Ya decíamos hace meses que la nueva Apple estaba en marcha. Y la nueva Apple no está basada en el hardware sino en el software.

Así representaba yo a Apple
en 2014: los sietes magníficos

Apple TV+, Apple Arcade, Apple News, Apple App Store, Apple Music, Apple iCloud,… la lista crece y crece año tras año.

Repasemos el estado del hardware:

Mac Pro

Por fin tachado de la lista de pendientes, ya cuando se anunció como declaración de intenciones, se anunció como el diseño para el Mac Pro de los próximos diez años.

iMac

El ordenador con la gama más amplia de Apple, que abarca desde el regalo de primer ordenador hasta el iMac Pro que puede usarse en cine o fotografía lleva décadas con la forma definitiva.

Nada en el horizonte hace prever que necesite cambios estructurales radicales, sino iteraciones evolutivas adaptativas.

Mac mini

Aunque para mi es una pena que Apple haya abandonado el enfoque del «ordenador para el que quiere entrar en el mundo Apple» produciendo un nuevo modelo más caro pero mucho más completo, nada impide que con el tiempo salgan otras versiones más sencillas y asequibles.

Lo que está claro es que su forma es definitiva.

MacBook (normal, Pro, Air,…)

Lo mismo se puede decir de los portátiles de Apple. Hace tiempo que encontraron su forma definitiva, y aunque la competencia está trabajando duro para que sea difícil distinguir uno de otro, la carcasa unibody lleva entre nosotros mucho años.

iPhone, iPad

Dado el salto a la pantalla completa y al interfaz de reconocimiento facial, en los próximos años sólo cabe esperar evolución. Mejores teléfonos, más baterías… mismo formato.

Las revoluciones tecnológicas del software realmente no son competencia de Ive, especialmente una vez que ya se ha adoptado el modo oscuro en todas las versiones del sistema operativo.

Apple Watch

Una de las frases favoritas de Jony Ive es «que el producto sea fiel a si mismo», indicando que ningún adorno superfluo puede distraer su fin, o que la forma dicta la función.

Superados los delirios del reloj de oro, y comprobado que millones de personas se benefician cada día de las funciones de salud, ejercicios conectividad, poco más hay que hacer en cuanto al diseño industrial.

Desengáñate, diseñar nuevas correas cada seis meses no es el sueño húmero de Ive.

Apple Car

Ah, el coche de Apple… tantas letras dedicadas a especulaciones y cada año que pasa sigue siendo un proyecto que verá la luz en unos tres años.

Apple está centrada en el software, que es la madre de todo el proyecto /como el propio Cook ha dicho.

Hasta que el software no sea perfecto -perfecto como en «nadie puede morir por culpa de nuestro software», no se dedica un minuto a pensar cómo será el chasis que lo albergará.

Por lo tanto poco puede aportar Ive en estos momentos. En todo caso, trabajar fuera de Apple le permitirá desarrollar sus ideas sobre coches en un entorno aún más secreto (puede que sea mejor palabra «discreto») que la propia Apple.

Pero aún no has dicho por qué se va Jony Ive de Apple…

Pensaba que a estas alturas había dejado mi punto de vista suficientemente claro, pero te lo dejaré por escrito:

La realidad es que Jonathan Ive se ha quedado sin retos en Apple a corto plazo.

Apple Park ha sido su gran pasión pero ya está encarrilada.

De cara al futuro en Apple los retos son todos de software, y el hardware va a pasar a un segundo plano porque los productos ya son maduros.

Jonathan Ive no tiene proyectos de enjundia dentro de Apple, y el cuerpo le pide marcha, así que prefiere abrir sus puertas para que entren nuevos clientes.

Ya sé que en el comunicado de Apple se dice que en el nuevo estudio de Ive Apple es su primer cliente, y que trabajará para Apple como «freelance en proyectos especiales».

En lenguaje común eso quiere decir que, puesto que los productos se diseñan con dos y hasta tres años de antelación, si con el tiempo surge alguna duda sobre cuál es el criterio a seguir, y le tienen que llamar por teléfono para preguntarle, Ive se compromete a atender la llamada y explicar lo que piensa que debería hacerse.

Proyectos especiales es jerga para «nada concreto», solo que como quieren que se vea que la salida es amigable, eventualmente se les podrá ver tomando una cerveza y hablando de los viejos tiempos.

¿Entonces para Apple es bueno o malo que se vaya Jony Ive?

No es ni bueno ni malo, es otra etapa. Si Apple ha podido subsistir sin Jobs (prosperar incluso) y ha seguido adelante en sus planes de dominación mundial, la Apple sin Ive no tiene por qué parpadear.

Además, como hemos comentado, el trabajo del equipo de Ive está planificado con varios años de antelación, así que hasta que veamos un producto nuevo «limpio de huellas de Ive» tienen que pasar a lo mejor cinco años.

Estoy seguro que personas como Steve Jobs no hay muchas en el mundo, con esa capacidad de imaginar, producir y vender (y muchas más cualidades que ahora no quiero enumerar que me emociono).

Pero grandes diseñadores industriales, ni mejores ni peores, sólo diferentes, hay cientos, si no miles.

Si llega el momento de incorporar a alguien que dirija todo el conglomerado de diseño que Apple hoy en día, seguro que le ira bien.

Palabra

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1 comment

  1. ronnystark

    Nadie duda que Ive sea uno de los mas grandes diseñadores industriales que hayan existido, sin embargo, ahora sin, él, ¿Qué le podría suceder a Apple?, solo dejemos que el tiempo nos lo diga.