Apple, China y Trump

Trump puede empujar a Apple a fabricar fuera de China

La última escalada verbal de Donald Trump a favor de subir los aranceles a China puede provocar que Apple se replantee su futuro en la localización de la fabricación de sus dispositivos.

El domingo por la noche y, como viene siendo habitual, a golpe de tweet, Trump amenazó a China con subir los aranceles a las importaciones de los productos fabricados en el gigante asiático.

Durante 10 meses, China ha estado pagando aranceles a EEUU de un 25% sobre 50.000 millones de dólares en alta tecnología y de un 10% sobre 200.000 millones en otros productos. Estos pagos son parcialmente responsables de nuestros grandes resultados económicos. Ese 10% subirá al 25% el viernes. 325.000 millones (…) de bienes enviados por China siguen sin arancel, pero pronto lo tendrán, al nivel del 25%. Estos aranceles pagados a EEUU han tenido poco impacto en los precios de los productos, siendo mayoritariamente absorbidos por China. Las negociaciones de un Tratado de Comercio con China continúan, pero demasiado lentas, ya que  ellos están intentando renegociar. ¡No!

Trump sobre los aranceles a China

Actualmente, Apple se beneficia de estar en el grupo de bienes exentos, esos 325.000 millones que valen los productos que no tienen recargo, pero si hacemos caso a la segunda parte del tweet, esto puede peligrar.

Aunque Apple lleva tiempo pensando empezar a producir en la India (entre otras cosas, porque según las normas locales en ese país, necesita tener producción local) lo cierto es que el asunto es demasiado complejo. La región de Shenzen en China, donde está la gran industria tecnológica del país, lleva casi cuatro décadas desarrollándose y temas como la logística de proveedores están desarrollados al punto que Apple (y muchos otros) pueden tener decenas de pequeños proveedores para componentes sueltos. Mover la producción a otro país requeriría no solo crear fábricas nuevas (probablemente tarea de Foxxcon) sino ingeniárselas para o bien importar los componentes, o recrear un mini-Shenzen en India (u otro lugar) lo que sería una tarea titánica.

Además del riesgo que supone la amenaza de aranceles por parte de Trump, puede haber un segundo efecto demoledor sobre Apple, que es verse utilizado por China como diana de las represalias. El gobierno Chino podría poner trabas a la venta dentro de China de los productos de la manzana (y lo haría seguro si Apple cambia su producción a otro país).

Ayer los mercados asiáticos se hundieron más de un 6% y abrieron muy a la baja en EEUU tras los tweets de Trump. Sin embargo a medida que la sesión avanzaba muchos analistas dedujeron que pueden ser más una amenaza para forzar a China a negociar, que una realidad. Al final de la sesión bursátil en EEUU la cosa no era tan dramática y el SP500 apenas perdía un 0,41%,.

Veremos el viernes si se cumplen los peores pronósticos.

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2 comments

  1. Mandibul

    Mi empresa es una multinacional con varios centros de fabricación y uno de ellos está en EE.UU.
    Compramos unos dispositivos japoneses que se fabrican en China.
    Bien, pues los que van a territorio yanqui tienen el recargo del 25%. Estamos mirando a ver si podemos hacer aquella fabricación fuera de EE.UU.

    Hay una regla universal: los impuestos y gravámenes son dañinos.

    Que Dios nos coja confesados en España con el nuevo gobierno social-comunista que se nos viene encima, por cierto.

    1. JGVia

      Eso no es un «impuesto», es un «arancel».
      Es distinto; tan distinto como un gobierno Trump a … cualquier otra cosa.