La manzana mecánica

Tiene que ser muy duro trabajar durante un año secretamente en productos y que en dos semanas todo se vaya al traste por errores propios y filtraciones ajenas. Y eso se nota en la presentación que hizo Apple al introducir los nuevos modelos de iPhone y Apple Watch.

Que el nuevo Apple Watch y los nuevos modelos de iPhone son sobresalientes, es indiscutible. Que se van a vender como rosquillas, un hecho. Que la competencia mira con ansiedad y hartazgo cómo la maquinaria de Apple cae año tras año para seguir manteniendo (o aumentando) la distancia que la marca saca al resto en la mente de los consumidores, un gran probabilidad.

Pero que sabiendo todo esto, a dos semanas de la presentación se escapen imágenes por alguna gotera de un servidor y que alguien (que seguramente ya no trabaja en Apple) actualice con antelación el mapa de la web de Apple dejando claro nombres, etc. es como para quedarse sin ganas de hacer nada.

Todo el secreto mantenido a lo largo del año, las dos semanas ensayando sin cesar para ajustar tiempos, presentaciones, frases, invitados, etc. Todo, para nada. Para que el 100% de los asistentes en directo, y porcentaje elevadísimo de los que lo hicieron en remoto lleguen sabiendo todo de antemano, a falta de rellenar la casilla de los precios.

Y aún así, tienes que contar todo el rollo, que buena parte sólo tiene sentido si la gente está expectante, ansiosa, con ganas de que les cuentes la historia para saber cómo acaba. Casi dos horas de relleno entre precio y precio, algo que se podría haber resuelto con una nota de prensa.

Una keynote centrada en Apple Watch y en iPhone, para que nadie se distraiga. Ningún otro producto, para que todas las preguntas y el alcance se dirijan a alcanzar hasta el último rincón de la Tierra conectada.

Y cuando se va a levantar el telón, resulta que ya han soplado las velas y se están comiendo la tarta. Así las presentaciones se hacen interminables, los vídeos largos, la dicción de Ive innecesariamente morosa… danos la información que nos falta y vámonos a casa. Los chistes ya no hacen gracia, y las demostraciones suenan archiconocidas. Lo hemos visto todos los años durante diez años, no nos podemos sorprender cuando las sorpresas han sido desveladas.

Las coletillas de marketing que se repiten insaciablemente, lo mejor, lo más avanzado, un nuevo avance, perfección llevada al extremo… que sí, que vale. Que el baile se ejecuta a la perfección, pero ya sin música. Es una representación que ya no tiene objetivo, porque nos desayunamos con él.

Y sabemos que son productos magníficos, que nadie de la competencia les hace sombra. Y que cuando podamos probarlos nos admiraremos aún más. Y que se van a vender por millones, en todo el mundo.

Sólo podemos sentir pena, por ellos y por nosotros. Porque nos han robado la ilusión de la función y aún así la han dado. Aunque sus tonos y sus actitudes reflejaban el duro golpe recibido. Y sin un miserable “One more thing” que levante un poco las cejas.

Esperemos que un mes y medio puedan ofrecer otra donde no se sepa todo de antemano y recuperen las ganas de volver a ponerse delante de la prensa.

La maquinaria de Apple funciona como un reloj y ejecuta con todos los engranajes bien engrasados. No sabemos si será por el chip neuronal ese…

In this article

Join the Conversation

8 comments

  1. amt.desarrollos

    Si, completamente de acuerdo. La verdad, es tristísimo que pase esto.
    Y a las filtraciones de la propia Apple sumemos a los desarrolladores que destripan cada beta y encuentran datos, imágenes, etc. que también nos pudren la fiesta. Ya cuando salga la beta 1 de iOS 12.01, prepárate a saber cómo serán los nuevos iPads…

  2. mikeunimac

    Basta con no leer rumores.

  3. amt.desarrollos

    No alcanza con NO leer los rumores. Cómo evitas ver la foto del Apple Watch Series 4 acompañado el título de un post? No hay manera

  4. Queimacasas

    Sí que hubo un “one more …” ….

    “one more iPhone” dijo Schiller, seguramente nadie más lo escuchó debido a la acertada opinión del artículo

  5. juan

    Yo añadiría dos cosas a los problemas:

    – últimamente las keynotes se están yendo a casi dos horas, lo que las hace menos ágiles
    – meter a mujeres por que es lo que se lleva, pero reservándoles temas menores que “aburren” (una hablándonos del reciclaje y los robots)

  6. Yules

    Bueno, las sorpresas nunca faltan: Nadie imaginaba que iban a quitar el adaptador de Lightning a Minijack, y menos que, además de no venir en los modelos nuevos, tampoco lo incluirán en los antiguos 8 y 7 que se seguirán vendiendo.

    Apple participando generosamente de su bonanza a los usuarios , como todos esperábamos.

  7. mcorbella73

    A mi la presentación me pareció un coñazo, teniendo un iPhone 8 me da igual los iPhone que han presentado, ya me preocuparé el año que viene. El AW4 si me parece una pasada, aunque como tengo el 3, pues salvo sorpresa tampoco toca. A los presentadores les vi nerviosos, corriendo, poco natural todo. Solo me gusto el principio a lo Misión Imposible. Jajajajaja.

    Yo estoy centrado en el iMac pero si no lo presentan antes del 2 de Octubre me esperaré otro año. El ahorro escolar es importante.

  8. uti

    ¡Qué tiempos aquellos en los que oíamos de labiosm de Steve Jobs “One more thing”! En aquella también se filtraban cosas, aunque no con la rotundidad de ahora aunque, yo me pregunto, ¿no será la propia Apple la que lo favorece para crear más expectación?

    Tienes toda la razón, las Keynote resultan interminables y aburridas.