Apple debería dejar de anunciar productos

Un año prácticamente en blanco en hardware, con notables problemas en software y, no cabe duda, concesiones a la opinión publica, han hecho que Apple cambie una de sus características más venerables y respetadas.

Si uno mira a las cuentas de resultados de Apple, pocas objeciones se le pueden poner. Tiene la confianza de los clientes, la confianza de los inversores y todo el mundo parece coincidir en que Apple será la primera empresa que valga un trillón americano de dólares.

Impecable. Si además sumamos que Apple está dando un paso al frente en todas esas cuestiones que le afectan laboral o éticamente, parece que estamos ante una autentica referencia mundial sobre la manera de hacer negocios en el siglo XXI.

Sin embargo, no todo es vino y rosas en el frondoso y próspero jardín de Apple.

El estado de la nación

Hardware

Un vistazo al calendario de actualizaciones del hardware de apple puede dejar al usuario desadvertido con algún que otro respingo:

iMac Pro: el mismo modelo lleva a la venta 201 días sin actualizaciones

iMac: la ultima actualización se hizo hace 393 días

MacBook: los últimos modelos se presentaron hace 393 días

MacBook Air: los mismos días que los MacBook y el iMac: 393 sin actualizaciones

MacBook Pro: 393 días con los mismos modelos

Mac Pro: 455 días sin novedades

Mac mini: 1356 días sin actualizaciones

iPad Pro: Se anunciaron nuevos iPad Pro hace más de 365 días

iPad: se actualizó en Marzo de 2018 (120 días aproximadamente)

iPad mini: su última actualización fue hace 469 días

Tan sólo la regularidad anual del iPhone, permite salvar este grupo de productos, donde, también, hay elementos que penan en la gama sin que Apple les de cariño (o los retire definitivamente). Por ejemplo, el iPhone SE se actualizó por última vez hace 469 días.

Para una empresa que vende ordenadores, todos sus productos llevan sin actualizarse prácticamente un año o más.

Software

No es sólo que Apple haya abandonado prácticamente el software (con las excepciones de Final Cut -video- y Logic -audio-, a Filemaker no la cuento porque es una empresa independiente, aunque su dueña sea Apple). Desde Bento hasta Soundtrack, pasando por Aperture, es duro ser programador de software en Apple. 

Pero es que las aplicaciones que Apple sigue manteniendo, fundamentalmente porque forman parte de su “proposición de valor” de los ordenadores, pasan muchos meses -puede que incluso años- sin que haya novedades destacadas, y no es precisamente porque no se les puedan añadir más características.

iCloud, por empezar por el paraguas que prometía convertir las aplicaciones de productividad de Apple en la vanguardia 2.0, no recibe novedades desde… te dejo que pongas tu la fecha.

Pages, Numbers, Keynote… están prácticamente abandonadas. Desde que se anunció las capacidades colaborativas, prácticamente no han evolucionado, ni en el ordenador ni en la nube. Ni siquiera, al menos como ocurre con los sistemas operativos, recibiendo nuevos temas que le aporten algo de frescura. No digamos transiciones, funciones, mejoras en la maquetación, etc.

iMovie, Garageband, iTunes… la primera parece olvidada.La segunda tiene, como gran novedad, que unas lecciones para aprender a tocar canciones interpretadas por sus autores, que en su día anunció Jobs -es decir, hace muuuuuchos años- ahora se pueden descargar gratuitamente -porque antes eran de pago. iTunes, mucho se ha hablado de Apple no sabe muy bien qué hacer con el mastodóntico programa que en su día era el “centro de la vida digital” de los usuarios. Atropellada por el advenimiento del iPhone y la música en streaming, la ensalada de vídeos, programas de TV, podcasts, audiolibros… junto con la biblioteca propia de cada usuario, hacen de su interfaz un rosario de botones y menus desplegables casi intolerable si lo quieres usar a diario.

A todo este desierto de actualizaciones hay que sumar los problemas con los lanzamientos de los nuevos sistemas operativos, que obligaron a Apple a decir que se iban a tomar un año “sabático” en innovación para hacer limpieza en la casa y actualizar el código de manera que sea más fiable y rápido de ejecutar. En Septiembre veremos si se cumple la promesa.

Los demás anuncian. Apple presenta.

Esta situación de falta de novedades ha llevado a Apple a romper una de las formas de actuar más odiadas y a la vez más rentables de Apple: no hablar nunca de sus planes de futuro.

Siempre se ha dicho que el resto de las empresas anuncian productos (Microsoft, Google, Amazon,…) para conseguir los titulares y luego sólo una mínima fracción de lo anunciado cristaliza en productos comerciales. De los cuales una cantidad aún más ínfima consigue éxito en las ventas.

Pero Apple siempre ha actuado con indolencia, incluso con chulería, ignorando presiones, rumores, mercados y a toda la pléyade de analistas que siempre sabía mejor que la propia Apple lo que debía o no debía hacer, y cómo no seguir sus indicaciones supondría el desastre inminente para sus cuentas.

Solo cuando los productos están listos, Apple los presenta. Y empieza a venderlos, o anuncia cuando se empezarán a vender.

Esto es, claro, hasta hace unos meses.

Es entendible. Cuando nada parece llegar en su momento, todo se retrasa sin fecha concreta, la gente se pone nerviosa. El clamor popular sobre el abandono de Apple al mercado profesional (una canción cuya letra se repite desde hace años, como si fuera el We Will Rock You de la tecnología de la manzana). Desarrolladores, profesionales -recordemos a los que quedaron por el camino por confiar en los servidores que vendía Apple, o en su MacOS Server) y periodistas, todos coincidían que la falta de actualización del ordenador profesional Mac Pro demostraba que Apple se había convertido en una fábrica de chucherías, más pendientes de sacar un iPhone cada año que de dar servicio a aquellos que utilizan sus herramientas a diario para ganarse el pan.

Y Apple anunció que estaba trabajando un nuevo Mac Pro que vería la luz a lo largo de este año. Porque su ordenador profesional (carísimo) tuvo la última actualización de hardware el 19 de Diciembre de 2013, aunque en Abril de 2017 rebajaron su precio (como podría suponerse en un producto tan obsoleto). En realidad, el Mac Pro lleva cuatro años y medio sin actualizarse (es decir 1640 días).

Otro ejemplo notorio de Apple saltándose la norma que tan buen resultado le ha dado es el AirPower (la alfombra de carga por contacto para iPhone, Apple Watch y AirPods). Anunciada junto al iPhone X hace diez meses, Apple la despachó con el vago “el año que viene”. Sin embargo, los meses pasan y nadie ha vuelto a saber nada del producto. 

La motivación para hacer una presentación al estilo de “los otros tíos” (parafraseando la expresión que usan en Apple para no mencionar a nadie en concreto) de anunciar un producto que ni remotamente estaba listo para lanzarse y por el tiempo que llevan debía estar realmente tierno, es oscura. Tal vez el miedo a que se les acusara de que estaban perdiendo el tren de la carga por contacto, o la necesidad de presentar un complemento para el iPhone X… quién sabe. 

Via TechCrunch

La última, por citar la más reciente, es el anuncio de que Apple está trabajando en unos nuevos mapas (ya era hora, dicho sea de paso). Personalmente, me sorprende que no estuvieran a tope con ello desde el minuto uno, dadas las enormes y flagrantes carencias que la aplicación ha tenido desde su lanzamiento, y lo lejos que están de cualquiera de las aplicaciones de rutas que se venden en la propia App Store. Es tan larga la lista de cosas que necesita Mapas para ser realmente útil que no tengo sitio aquí para enumerarlas, y seguro que tú, paciente lector, tienes en la cabeza varias. Empezando por, obviamente, la fiabilidad. Que Mapas te lleve a donde realmente le has pedido, no donde -de manera aparentemente aleatoria- decide que querías ir.

El anuncio de que Apple está trabajando en nuevos mapas no tiene nada de particular. Ya digo que me sorprende que sea ahora cuando lo tienen claro. Lo que me sorprende es su calendario de lanzamiento: la bahía sur de California en un par de meses (con el lanzamiento del nuevo sistema operativo) y el resto de EEUU de América se completará … ¡a finales del año que viene! ¿Os imagináis a ese ritmo de implantación cuándo acabarán de poner nuevos mapas en todo el mundo?

Ya ese anuncio es un tanto ridiculo (viniendo de la empresa tecnológica más importante del mundo) pero el remate final -lamento ser yo el que ponga algo de crítica a la enorme bola de peloteo que se han tragado los medios- es que ¡no va a tener ningún cambio estético inmediato!. Es decir, los usuarios afortunados que vayan teniendo acceso a los nuevos mapas, la gran mayoría el año que viene, sólo van a notar que la información de los mapas es más correcta y completa. ¡Por favor! ¡Que se trata de Mapas! Es como presumir de fabricar un reloj que es muy preciso… Espera un momento ¿no hizo eso Apple en la presentación del Watch?

Sea como sea, no parece que la estrategia de anunciar productos en desarrollo esté aportando mucho a la imagen de Apple. Como mínimo transmite desconcierto (se anuncian productos pero no se van informando de los progresos o cuándo estarán listos -falta de estrategia real de comunicación con sus clientes objetivo), falta de organización/previsión (se han puesto tan tarde a mejorar el producto que hasta para ellos es insostenible) y hace obvio la falta de novedades “reales”: tanto que tienen que recurrir a productos que están en el laboratorio.

La esperanza es lo último que Septiembre

Ya sé que son tiempos raros, El hardware no sale, el software da problemas. Apuestas todo al iPhone y cada vez se come más recursos, al tiempo que cada vez da más beneficios. ¿Cómo negárselos?

Nos queda la esperanza de que en Septiembre, en vez de repetirnos la presentación de la WWDC -que todos hemos visto y memorizado- Apple se dedique a presentar hardware y software, que permita poner los relojes de las actualizaciones a cero y equilibrar un poco la balanza.

Mi deseo es que Apple tenga una keynote después del verano hasta los topes de presentaciones de nuevo hardware (incluyendo el dichoso AirPower) y que a partir de ahí las actualizaciones de esas máquinas pasen a ser incrementales, sin necesidad de grandes espectáculos.

También espero que haya presentaciones de todo lo relacionado con iCloud y los programas que pueden sincronizarse utilizándolo y que, una vez más, veamos a la Apple que innova sin cesar obligando a la competencia a ir con la lengua fuera intentando alcanzarla.

Y quiero que a Apple le vuelva a importar una mierda lo que piensa la prensa, los usuarios, los analistas y la competencia. Porque Apple sabe más y mejor. Y nos lo contará cuando esté preparada. Ni un minuto antes.

Seguiremos informando

In this article

Join the Conversation

14 comments

  1. Lugolo

    Muy bien dicho Alf. Hay una sensación de dejadez en muchos apartados (lo del Mac Mini es clamoroso). Deberían recuperar cierto punch en software y ponerse las pilas con los ciclos de renovación de ciertos productos, y no sólo el iPhone

  2. jaguayo

    NO puedo estar más de acuerdo con todo el artículo Alf.
    Aunque la otra opción es sacar actualizaciones a todos trapo como FileMaker, Parallels, etc. que apenas aportan nada nuevo y solo pretenden sacarte los cuartos.
    Lo que más me acaba cabreando es el pasotismo de Apple con los usuarios. ¿Cuantos usuarios le habremos dicho a Apple que los iconos circulares de los Artistas con un micrófono gris, es una cagada de narices?. Pues ahí los tienes, actualizaciones variasssss después, el tema sigue igual. Y luego se les hincha la boca diciendo que tienen muy en cuenta las opiniones de los usuarios. De vergüenza Apple, de vergüenza. Al más puro estilo Microsoft!!!!!

  3. JGVia

    ¡Qué pena! En el centro educativo en el que trabajo, los de Tecnología y Dibujo quieren comprar macs, porque necesitan un sistema robusto, eficiente, y “amable” de aprender.
    Solo ven el iMac Pro como máquina posible (edición de vídeo)… pero es muy cara y sofisticada para trabajar con estudiantes… No hay un Mac Pro modular, que es lo que necesitarían.
    Les gustaría crear una red, con puestos para estudiantes… pero el Mac Mini se queda muy corto para lo que la tecnología actual ofrece…
    Y digo pena, porque hace años, cuando había una sólida gama Apple (incluyendo servidores), la gente de mi gremio estaban obcecados con Windows…
    La fiabilidad y la facilidad de aprendizaje son valores que la Enseñanza estaba empezando a detectar en Apple…

    1. Santi Rofes

      ¿Y quieres decir que un mac pro “modular” se ajustaría al coste soportable? Una estación pequeña basada en Windows ya cuesta un pico, me cuesta creer que un mac pro “modular” sea más económico que el actual.
      Por otra parte, el hardware de Intel que utiliza Apple tiene las mismas limitaciones y costes para todos los fabricantes. Y en cuanto te vas a equipos que soportan xeon con posibilidades de, incluso, cuadriplicar la ram, los costes empiezan a subir seriamente, y meterlos en un portátil todavía es más caro (sólo con echar un vistazo a las web de compra en línea de todos los fabricantes se puede constatar la magnitud de la tragedia).
      Cuando muchos profesionales se fueron a Windows, entre otras razones, por los bajos costes de los compatibles pc de hace unos años (ojo, compatibles, no pc de marca) o por necesidades de hardware gráfico, Apple exploró otros mercados mucho más rentables que la han llevado a donde está ahora. Recuperar ese mercado profesional es muy difícil y probablemente con muchas pérdidas si no sacan un producto absolutamente rompedor, y en eso no dependen sólo de sí mismos a nivel de hardware. Por poner un ejemplo, ahí tenemos esa auténtica maravilla de Microsoft, la Surface Studio. ¿Alguien se ha preguntado cuántos días lleva en el mercado sin renovarse? ¿O cuántas se han vendido? ¿O cuántas han sido devueltas por problemas de la pantalla o del disco? ¿O si la venderán algún día en nuestras tiendas de forma oficial?
      Y, francamente, creo que Jobs quería vender ordenadores y dispositivos a las masas, no a los profesionales. Que eso está en su idea esencial de Apple desde el origen, de ahí el anuncio del macintosh en el intermedio de la superbowl. Y es lo mismo que intenta hacer la competencia.

      1. JGVia

        En un iMac Pro no puedes cambiar/ampliar la memoria interna, ni almacenamiento o gpu… por tu cuenta.
        Con un Mac Pro puedes usar el monitor que quieras (y si ya tienes, te lo ahorras). Con los periféricos de entrada, igual.
        Para justificar el gasto, poder ir ampliando y actualizando, un Mac Pro parece más adecuado.
        El iMacPro es una maravilla… pero demasiado sofisticado, en mi opinión. 5000€ quieren pedir a la Dirección… Ojalá lo consigan; yo les recomiendo un iMac con una R580… Pero… ¿Qué tenía de malo aquel Mac Pro, el “rallador de queso”?

        1. Santi Rofes

          El rallador de queso no tenía absolutamente nada de malo, todo lo contrario. Ni la papelera para quien haya tenido suficiente aún con sus limitaciones de espacio. Yo creí que hablabas de la papelera o del que se espera que lo sustituya. Que tampoco será barato porque nadie espera que Apple fabrique estaciones de bajo coste.
          El imac pro proporciona unas características de estación de trabajo en un todo integrado, eso tiene un precio elevado pero se supone que los que le pedían más potencia al imac desde hace años este les irá como anillo al dedo. Y si les sacara un macbook pro con características de workstation, algunos hasta irían en peregrinación de rodillas a Fátima, aunque no se lo acabaran comprando por el precio. Pero algo me dice que eso no va a pasar.

  4. erretxea

    Completamente de acuerdo con todo. Menos mal, menos mal… que Apple hace tan bien las cosas que uno puede —como me sucede a mi— seguir trabajando con un ordenador de mediados de 2011 tan fluida y ricamente como yo lo hago (aunque parece que a Mojave ya no le dejan llegar).

    «La esperanza es lo último que septiembre»: Muy bueno, ja ja.

  5. Alquimista

    Pues no estoy de acuerdo con el último párrafo: estoy hasta las gónadas de que Apple crea saber mejor que yo lo que necesito. Pues no, no es así, y no solo no es así sino que ademas le importa un comino, a Apple solo le importa que sus cacharros se vean bien, que queden molones. ¿RAM no ampliable, almacenamiento no reemplazable, teclados que se atascan y que para cambiarlos haya que cambiar TODA la carcasa? ¡Por dios, qué picajosos somos los usuarios, pretender tener ordenadores útiles y prácticos! ¡Para eso están los PCs, ellos hacen ARTE!

    1. Alf

      Querido Alquimista. No digo que Apple acierte siempre. Sólo digo que quiero que siga comportándose como si supiera lo que queremos… y ya luego la podremos poner a parir si falla.

      1. Alquimista

        Hombre, lo de la crítica está asegurada porque llevan ya demasiados años sin dar pie con bolo…

  6. Alf

    Para todos los amables lectores que se toman la molestia de comentar: como cantaban Los Enemigos allá por 1990… Septiembre, septiembre…. 🙂

    1. Santi Rofes

      O los Earth, Wind & Fire …

  7. rosuna

    Hay más problemas.

    El Mac OS se ha convertido es una mezcla sin orden de funciones: hay un montón de formas de instalar un programa, hay varios lanzadores de aplicaciones (el propio Dock, el Launcher, que está en el Dock), o centros de notificaciones (el propio centro, a la derecha, pero también el Dock), que te saltan para avisarte de cosas interrumpiendo lo que estás haciendo… Etc, Etc.

    Yo uso Mac desde principios de los 90. El Mac OS X tiene una interfaz bonita pero poco funcional, liosa. Te das cuenta cuando un usuario de Windows se pasa a Mac y empieza a hacerte preguntas. No se aclaran. Todo les parece confuso.

    Apple depende demasiado del iPhone. Los últimos móviles de Xiaomi, calcados al iPhone X a 1/3 de su precio, anuncian una debacle para Apple a medio plazo. Yo creo que están algo cagados, la verdad.

    1. Queimacasas

      Ein?, Apple is doomed!! otra vez? otro año? y yo sin enterarme …