El retorno del teclado Matias: 50 días después

Un teclado es un periférico que a pesar de su simplicidad, requiere un largo proceso de adaptación. 50 días después de empezar a trabajar con el teclado Matias, esto es lo que hay.

50 días después, el teclado Matias se ha comportado sin problemas, incluyendo enfrentar una reparación menor por culpa de mi desidia con un vaso de refresco del que cayeron (algo más que) algunas gotas.

Pero empecemos por las pegas.

Por lo limitado de los puertos USB de mi MacBook Pro 2015 (2 puertos), tengo conectado el teclado a un Bus no alimentado, junto con otros periféricos USB que cuentan con alimentación propia. Cuando, por alguna razón, el consumo de energía en ese puerto es más elevado, el subsistema de ruleta de gestión de volumen empieza a hacer cosas raras y a subir el volumen y bajarlo además de mostrar en pantalla el servicio bezel asociado. Para solucionar este problema, el teclado debe tener la suficiente alimentación.

Esta ha sido la única pega, más allá del accidente.

Por un descuido bastante imperdonable cayó algo de refresco en la zona de las flechas en el teclado lo que derivó en un problema de teclas pegajosas, debido también a que la distancia entre la tecla y el borde de la cuna de aluminio es un poco más amplia que la de los teclados de Apple lo que deja que entre más suciedad y líquidos.

Pero volvamos al problema: hay que sacar la tecla con cuidado, haciendo palanca para sacar la tecla. Está conectada a el mecanismo por cuatro puntos. No ha problema para colocar luego la tecla o al menos no los he tenido, ubicándola en su posición y haciendo una presión moderada.

Debajo esta el mecanismo y justo en su centro, el pulsador de goma en el centro. El problema de este mecanismo, con 2 piezas en forma de tijeras, es que un líquido pegajoso hace que el pulsador de goma del centro no permita ascender la tecla correctamente debido a que la pieza de tijera se queda pegada a la placa base del teclado. La pieza en forma de tijera también se puede sacar teniendo mucho cuidado y usando un destornillador muy fino. Está sujeta por cuatro puntos. Es importante sacar una foto antes para ver en qué posición estaba montada.

Una vez sacada, limpia la pieza con agua caliente eliminando todos los restos pegajosos. Luego, utiliza un bastoncillo de algodón húmedo para retirar los restos pegajosos de la placa. Se extremadamente cuidadoso en este punto, se trata de quitar el residuo, no de arañar la placa.

Una vez retirado todo el residuo, es el momento de montar el mecanismo de tijera primero, en la misma posición. Ayúdate con la foto. Colocarlo en la posición, algo de presión y la ayuda del destornillador permitirá que el mecanismo en su posición adecuada se sujete con sus cuatro puntos. Después es el momento de colocar la tecla, en la posición adecuada y haciendo algo de presión hasta escuchar el correspondiente clic.

Y problema solucionado con el teclado.

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