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iPad Pro, la revisión

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iPad Pro, la familia está completa

Cuando Apple lanzó el MacBook Retina escribí un par de artículos sobre cómo Apple había creado un Mac que tenía todas las características de portabilidad del iPad sin ser un iPad, para aquellos usuarios que demandaban ese tipo de producto. Tanto en “El nuevo MacBook: el iPad para los que no quieren un iPad” como en “Sobre el nuevo MacBook y otras hierbas” explicaba lo más claramente posible cómo Apple había descubierto un hueco entre sus gamas que quería cubrir y el iPad Pro, de la misma manera, cubre otro hecho pero en sentido inverso: está pensado y diseñado para aquellos usuarios que quieren toda la experiencia del iPad con la potencia y rendimiento de un Mac. Ahora se ha cerrado un circulo y todas las bases están completas.

El mercado de los tablet es un mercado difícil, quizás porque se tiene a comparar al tablet con el móvil, un dispositivo que tiene un ciclo de reemplazo comparativamente corto mientras que los tablet son vistos como los ordenadores y tienen ciclos de renovación más largos. Para Apple hubiera sido muy fácil limitar el acceso a las nuevas entregas del sistema operativo a las primeras versiones del iPad, pero con acceso a iOS 9, el usuario puede tranquilamente seguir disfrutando de su dispositivo durante un ciclo de reemplazo que, seguramente, será igual al de los ordenadores, entre 3 y 5 años.

Además, de por sí, los tablet han demostrado que solo son útiles para un sector determinado de la población. No todo el mundo necesita un tablet y si se lo ha comprado, es factible que haya descubierto que no lo usa tanto como pensaba y no en sí por sus características o sistema operativo y aplicaciones, sino simplemente porque no encuentra la forma y manera de usarlo más allá del sofá. El iPad, de verdad, está pensado para salir fuera, trabajar en la calle, en entornos de mucha movilidad en el que el portátil simplemente no es la máquina adecuada. No puedes sacar el portátil en el transporte público (vale, sí puedes, pero es lo más incómodo del mundo), es igual de incómodo en el avión… el iPad se ha defendido notablemente bien en ese territorio que quizás no sea el tuyo, pero sí el de mucha gente que vive con la maleta a cuestas.

Lo mismo ocurre en el trabajo: no puedes llevar en muchas ocasiones un portátil encima, pero sí un tablet. Muchos entornos han encontrado en el iPad la forma de poder trabajar desplazándose rápidamente dentro del trabajo y no es un mercado pequeño cuando la propia IBM está detrás de muchas soluciones empresariales para el iPad. De hecho, estoy seguro que el iPad genera mucho más negocio alrededor suyo que las propias ventas del dispositivo. Software, servicios, aplicaciones… Hay mucho más detrás del iPad de lo que parece.

Y en medio de esta situación, Apple lanza el iPad Pro, un dispositivo creado y diseñado no solo para cubrir un segmento del mercado que quiere lo mejor de ambos mundos desde la perspectiva del iPad (como hizo con el MacBook Retina), sino también sale a buscar de forma activa a unos usuarios que son dependientes del Mac, los creativos. Una apuesta interesante.

Estoy seguro que el iPad Pro no va a revitalizar las ventas del iPad, no al menos en la forma en la que los analistas de Wall Street esperan: no es una cuestión de codicia, sino de sentar las bases, durante los próximos 10 años, de la iPadización del mercado de consumo, dejando los portátiles para los usuarios que buscan una experiencia profesional. Y aunque esto es algo que está por ver, y que debemos dar por hecho que las actualizaciones del iPad van a entrar en un ciclo mucho menos frenético que durante estos últimos años de la misma forma que ha ocurrido con los ordenadores, hay que tener muy presente que Apple sigue apostando por el iPad y que el iPad Pro, aunque pienses que no es para ti, va a ser la maquina soñada por otros muchos usuarios y no solo por el ocio, sino por trabajo.

El iPad Pro y sus nuevos periféricos

El nuevo y gran iPad Pro incorpora una pantalla Retina de 12,9 pulgadas con 5,6 millones de píxeles, el récord en un dispositivo iOS, y tiene un rendimiento extraordinario gracias al nuevo chip A9X de 64 bits, tan potente como el de la mayoría de PCs portátiles. Es fino y ligero; y su autonomía de batería para 10 horas de trabajo dura todo el día.

El Apple Pencil para el iPad Pro hace que dibujar y bocetar resulte muy fluido y natural, y ofrece una precisión increíble para tareas como la ilustración artística y el diseño detallado en 3D. El conector Lightning integrado permite enlazar y cargar el dispositivo de forma rápida y sencilla.

El nuevo Smart Keyboard de Apple lleva aún más lejos la utilidad del iPad Pro con un teclado de tamaño estándar, delgado y con un diseño resistente para llevarlo a todas partes. El Smart Keyboard se acopla al innovador puerto Smart Connector del iPad Pro, eliminando la necesidad de contar con batería propia, botón de encendido/apagado ni enlace Bluetooth.

Eddy Cue habla del iPad Pro

"Sí, el iPad Pro es un reemplazo del ordenador portátil o de escritorio para muchas, muchas personas. Empezarán a usarlo y concluirán que no necesitan nada más salvo sus teléfonos"

Tim Cook, CEO de Apple

Wacom... ¡Ouch!

Captura de pantalla 2015-11-09 a las 19.22.09Desde hace muchos años, las personas que trabajan en entornos gráficos han deseado fervientemente una Cintiq, un dispositivo de Wacom que no es más que una pantalla sobre la que dibujar, diseñar, producir. De hecho, comercializa toda una gama de estos dispositivos que empiezan en pantallas de 13,3 pulgadas con 1920×1080 píxeles de resolución, con soluciones táctiles y solo para dibujar con un precio que empieza (solo para dibujar, nada de elementos táctiles, aplicaciones o similar) en 899 euros además de comercializar soluciones de 22 y 27 pulgadas que se mueven en precios que van entre los 1999,99 euros para la pantalla de 22 HD Touch (no disponible en la tienda de Wacom) y los 2,599,90 euros para la solución de 27 pulgadas Touch (que tampoco está disponible a la venta en la tienda de Wacom).

Los dispositivos de Wacom son el Santo Grial para muchos diseñadores, ya que permiten convertir la pantalla en un auténtico papel sobre el que trabajar con las mismas ventajas de trabajar sobre un soporte físico: presión, pinceles… Muchos de estos dispositivos requieren una conexión física a un ordenador mientras que los más pequeños, los de 13 pulgadas, sí son móviles y de hecho, Wacom dispone de un tablet Cintiq de 13,3 pulgadas con Android y otra con Windows.

Durante años, Wacom ha mantenido casi un monopolio de facto con sus dispositivos ya que prácticamente ningún fabricante ha podido, o querido, competir en un mercado en el que los precios son por defecto muy altos y las exigencias, muy específicas. Esto no quiere decir que no hubiera un mercado para ello, pero tecnológicamente los precios quedaban fuera de la mayoría de los usuarios del sector del diseño y, adicionalmente, eran (y son en la mayor parte de la gama) dispositivos que están atados a un ordenador y no permiten levantarte y llevarte el trabajo contigo.

Apple viene a crear una disrrupción en este mercado con el iPad Pro, reuniendo en un solo dispositivo, a pesar de que su pantalla es algo más reducida que el modelo básico de Wacom, ambos mundos: el del iPad sus muchas aplicaciones (incluidas todas las de Adobe) y el de las Cintiq en una ronda de precios por debajo de los precios de Wacom. Si bien en algunos aspectos no son dispositivos “comparables”, en otros muchos Apple ofrece a los usuarios de los entornos gráficos dos dispositivos en uno solo: les da un iPad y también añade las características de una Cintiq de Wacom por debajo del precio de Wacom, con menos peso, mejor pantalla, más resolución, un sistema operativo más seguro (Android 4.2 y Windows 8) por menos dinero, ya que aunque Wacom haya bajado el precio de los productos que se encuentran en la misma liga que el iPad Pro a 1.199,90 euros y 1.799,90 euros, el iPad Pro, aún añadiendo el lápiz, se cuela por debajo la categoría de las Cintiq en muchos, muchos aspectos técnicos y mejoras más que evidentes.

Posiblemente Wacom va a notar la comercialización del iPad Pro a lo largo del próximo trimestre en su cuenta de resultados para la división Cintiq y aunque sus productos están pensados para y por profesionales gráficos y resultan muy redondos, la competencia que el iPad Pro supone que por vez primera una empresa con un peso específico muy importante se introduce en un mercado que hasta ahora para ellos había sido intocable, porque desarrolladores como Astropad ya están pensando en lanzar software que directamente compita con estos productos gracias al Apple Pro.

Unboxing

Sonríe, ya tienes tu iPad Pro

Antes de seguir con la revisión, me gustaría indicar que no voy a entrar en la parte descriptivo-técnica exhaustiva porque todos esos datos están disponibles en Apple al respecto de los múltiples detalles del iPad Pro, aunque evidentemente voy a ir comentando y citando muchos de ellos cuando haga mención específica de algunas de las características del dispositivo.

En esta revisión voy a intentar centrarme específicamente en la experiencia de uso, trabajo, interacción… Toda esa parte que suele quedar fuera de las revisiones generalistas al respecto de un producto pero que siempre es la información que busca el lector. Por supuesto son mis impresiones, pero espero que te sean de ayuda.

Primeras impresiones

Lo primero que vas a evaluar al coger el iPad Pro es el peso. El modelo solo Wi-Fi pesa 713 gramos y 10 gramos más el modelo con acceso a redes de telefonía. Aunque lejos del peso de un ordenador y aunque es un producto para su categoría que podemos calificar como “ligero”, hay que sumarle el peso de fundas, carcasas y teclado, más el lápiz si lo llevas encima con lo que te vas a ir fácilmente a los 800 gramos, un peso que para llevar encima un rato no está mal pero para un transporte prolongado ya es algo “alto” por lo que tienes que empezar a pensar en una bolsa especializada para el mismo. Con su formato, hay excelentes bolsas de transporte para portátiles de 12 y 13 pulgadas en el mercado (las del MacBook Air son perfectas), tanto en formato mochila como en bandolera, pero no es un iPad como el Mini o si me apuras, el Air, para llevar en cualquier bolsa. Es una inversión a cuidar y requiere una buena bolsa de transporte, como los portátiles.

De todas formas, tampoco te vas a dar mucha cuenta de su peso en un primer momento porque estarás en estado de shock por el tamaño de la pantalla. Las fotos, evidentemente, no te dan una perspectiva real del tamaño de la pantalla de este iPad. Cuando lo veas en una Apple Store o en un Apple Premium Reseller te darás cuenta del tamaño de la misma. De hecho, el iPad Pro es solo un poco más pequeño que el MacBook Air. Esto es maravilloso a la hora de trabajar, pero también implica que debes repensar cómo hacerlo.

Trabajando con un iPad Pro

El sitio adecuado para trabajar con un iPad Pro es una mesa o superficie. Consumir contenidos es mucho menos complejo, pero por ejemplo, si estás en el sofá, y cruzas las piernas para apoyar el iPad Pro encima, algo que habitualmente se hace con el iPad Air, te darás cuenta que por su tamaño y peso no es demasiado estable. Además, si vas a teclear, por el propio tamaño del dispositivo el teclado virtual te queda muy abajo y resulta un poco incómodo cuando estás trabajando en apaisado o incluso en vertical. Esto hace que esta postura tan cómoda para los iPad más pequeños no lo sea tanto para el iPad Pro. No es una circunstancia grave como tal, pero es algo a tener en cuenta.

Esta misma forma de trabajo, que comúnmente utilizo en transporte público, hace que tengas que simplemente, descruzar las piernas y apoyar firmemente el iPad Pro encima de las rodillas. En las discretas mesas de los aviones el iPad Pro se va a comer todo el espacio disponible sobre todo porque la Smart Cover reserva un tercio más de espacio vertical para poder apoyar el iPad Pro en la mesa así que seguramente te verás obligado a trabajar “en plano”. Además, al tener esta pantalla tan grande a la hora de trabajar, debes tener cuidado con los codos o se te quejará el compañero de viaje. En los trenes, con mesas más amplias y más espacio en los asientos, el problema es menor. En un autobús, con el típico señor que reclina en asiento de forma insultante, posiblemente tendrás que buscar la postura perfecta para trabajar.

Encima de una mesa la forma de trabajo es tan cómoda como con un portátil. De hecho, tienes que empezar a pensar en el iPad Pro, sobre todo cuando trabajas con pantalla partida, como un dispositivo ambidiestro ya que puedes interactuar con las dos aplicaciones simultáneamente olvidando la tiranía de un único dispositivo apuntador. Esto permite, cuando te acostumbres, a aumentar la productividad bastante ya que puedes estar haciendo dos cosas a la vez en lugar de pasear un solo dedo por toda la pantalla. Evidentemente es algo que ya puedes hacer en el Air con su pantalla partida, pero en el iPad Pro es un “must“.

El teclado

El teclado virtual es otra de las maravillas del iPad Pro. Con ese tamaño de pantalla tienes acceso a un tamaño e teclado lo más cercano a un teclado real y eso se nota mucho a la hora de trabajar con grandes volúmenes de texto. Una gran ventaja es la barra de números en la parte superior y una pequeña desventaja es el pequeño tamaño de la tecla borrar, nada que no se pueda superar con un poco de costumbre al utilizarla.

Otra gran ventaja a la hora de “picar texto” con el iPad Pro es que por su tamaño de pantalla te permite hacer los documentos más pequeños (gesto de pinza) para poder disponer de una mayor cantidad de texto visualizado sin penalizar la vista por el tamaño de texto. Esto te hace ser más productivo y no tienes que estar continuamente navegando adelante y atrás por el texto para consultar.

En vertical la experiencia es algo más curiosa. Para manos pequeñas resulta imposible teclear mientras sujetas el iPad Pro con las dos manos usando los pulgares, así que tendrás que buscar la forma adecuada de acceder al teclado. Aún así, en vertical, gracias a la pantalla grande, el teclado es mucho mayor y añadir texto es mucho más fácil. Una cosa más sobre el teclado virtual: al “soltarlo” de la parte inferior de la pantalla, no se divide como en el caso del iPad Air u otros iPad.

El teclado físico

El Smart Keyboard es la suma de tecnologías punteras y materiales únicos. Es un gran desarrollo por parte de Apple. Ahora tienes un teclado completo y ultraportátil que se conecta al iPad Pro mediante el Smart Connector, un nuevo sistema que permite el intercambio de datos y de energía en ambas direcciones. Realmente es una Smart Cover con un extra que tapa el teclado y que se despliega a la hora de usarlo. Actualmente Apple no comercializa el teclado en español, pero la propia compañía ha indicado que estará disponible muy pronto.

Seguramente te estarás preguntando ¿qué tacto tiene? He podido probarlo sobre la versión inglesa y el tacto es bueno, muy suave, aunque cuesta un poco describirlo con palabras.

La aproximación más correcta es que es similar al del MacBook Retina, aunque por sus propios materiales de fabricación el retorno de pulsación resulta un poco “gomoso”, nada grave, no obstante, no es esa percepción de “goma total” los teclados de los chinos. Es un teclado de verdad, con su mecanismo, pero adaptado a las propias necesidades de espacio. Acostumbrarse es cuestión de un par de horas, pero te sientes cómodo con el.

Es, sobre todo, muy útil para teclear grandes cantidades de texto sobre todo y para ponerte al mando del iPad Pro: tienes realimentación de las teclas que pulsas y además está perfectamente integrado con iOS de forma que casi todos los atajos de teclado estándar que estás acostumbrado a utilizar (incluso, por ejemplo, el uso de teclas modificadoras para manipular texto) están presentes, haciendo muy, muy cómodo el trabajo. ¿Qué quieres cambiar de App? ⌘Tabulador.

De hecho, para cada aplicación, si pulsas y mantienes pulsada la tecla ⌘, te ofrece inmediatamente un cuadro de diálogo con los atajos de teclado disponibles lo que te ayuda mucho a la hora de afinar la productividad con la aplicación y el teclado. Al final, si estás acostumbrado a usar atajos de teclado, el trabajo es cómodo sin la necesidad de levantar el dedo a la pantalla.

El pantallón

No puede llamarse de otra forma. Es la pantalla retina más avanzada de Apple con un 78% más de espacio que el iPad Air 2, un rediseñado sistema táctil y 5,6 millones de píxeles que cubren el 100% de la gama sRGB. Para mover esa inmensa cantidad de píxeles, Apple ha tenido que rediseñar el controlador TCON para una mayor velocidad. Para, además, mejorar el rendimiento de la batería y aumentar la autonomía (10 horas) Apple ha implementado un sistema de velocidad de refresco variable al respecto del contenido de la pantalla. Así, mientras no interactúas con ella, el iPad te muestra el contenido a 30 cuadros por segundo. En el momento en el que interactúas con ella, cambia a 60 cuadros por segundo para ofrecer una experiencia de movimiento y gestión del interfaz muy fluida.

El resultado es bastante impresionante, la verdad. Todo lo que te cuente al respecto del color y su viveza, de la fluidez del interfaz y de la precisión del texto y más no va a hacer justicia a verlo en directo. Vete a una Apple Store y compruébalo por ti mismo. La experiencia del iPad Air 2, que ya era buena, parece de juguete al lado del iPad Pro.

El procesador

El iPad Pro lleva un procesador A9X. Apple publicita que ofrece un casi el doble de rendimiento en velocidad de proceso que el iPad Air 2. La misma cifra para la GPU, y la diferencia de rendimiento se nota, más allá del uso del interfaz, a la hora de trabajar con aplicaciones y realizar tareas intensivas. Y se nota mucho.

El iPad Pro viene con 4 GB de RAM que tiene el efecto adicional, junto con el altísimo rendimiento del procesador, que las tareas como el cambio entre aplicaciones, el acceso a Safari sin la necesidad de recargar tantas pestañas, el trabajo con extensiones de aplicaciones o el uso de pantalla partida sea una experiencia mucho más suave que en el iPad Air. A efectos prácticos de rendimiento es como saltar de un iMac de 27 pulgadas a un Mac Pro. Las tareas comunes las hacen ambos igual de bien, pero a la hora de trabajar con aplicaciones y solicitar rendimiento intensivo, el iPad Pro destaca con diferencia.

iPad Air 2

iPad Pro

Este rendimiento, muy superior a muchos ordenadores del mercado, nos lleva a la pregunta: ¿realmente puedo sustituir mi portátil por un iPad Pro? Hay quien dice que sí, empezando por el propio Tim Cook, y hay quien dice que no. Y tanto unos como otros tienen razón.

La sustitución del portátil, pongamos por ejemplo, un MacBook Air o MacBook Retina por un iPad Pro es una cuestión de experiencia de usuario y de su forma de trabajo, a través de las aplicaciones que utiliza con frecuencia y la forma que tiene de utilizarlas. Aunque más adelante, en una futura post-revisión experimentaré con el uso del iPad Pro como máquina única durante dos semanas, dejando atrás el MacBook Air (¿No pensarías que me iba a quedar en un único artículo sobre el iPad Pro, no?), está claro que con las aplicaciones adecuadas en muchos más casos de los que te puede parecer el iPad Pro en términos de rendimiento es capaz de sustituir al portátil si eres capaz de acostumbrarte a la propia usabilidad de iOS, que es donde está la clave del asunto. Si bien es muy cierto que para algunos usuarios, por la propia idiosincrasia de su flujo de trabajo esto es imposible, el iPad Pro abre esta interesante cuestión y en muchos casos sí que supera al propio uso del portátil, sobre todo cuando entra en juego sus capacidades de dibujo con el lápiz. Evidentemente cubre una serie de aspectos de trabajo y utilización diferentes en muchos casos al del portátil y ambos dos tienen sus ventajas y sus carencias, pero hay un público para el que estoy convencido de que el iPad Pro supone una ventaja diferencial, con las aplicaciones adecuadas, frente al portátil en muchos frentes. La cuestión es mirarlo sin complejos cosa que no es siempre posible. Pero factible, es.

El lápiz

A todo este bagaje técnico se une el Pencil. Solo dos apuntes rápidos al respecto del lápiz, ya que va a tener una revisión independiente: el lag es mínimo, la precisión y detección de presión está a la altura de las soluciones profesionales del mercado, incluso por encima en algunos aspectos.

Sonido

El iPad Pro viene con cuatro altavoces situados en cada esquina con una calidad de sonido interesante: aunque no son muy potentes en cuestión de graves (por las propias limitaciones propias del dispositivo, es muy delgado) vienen equilibrados de forma que los dos altavoces superiores, independientemente de cómo esté el iPad, si horizontal o vertical, se encargan de reproducir más medios y agudos que los dos inferiores, que hacen el trabajo para los graves. Para ver una película el sonido es perfecto, incluso con el volumen a tope y sin distorsiones (y sin vibración de la pantalla) pero para reproducir música a todo volumen, de nuevo, se quedan un poquito cortos en graves, aunque esto solo sería un problema para los que llevan la música a tope en el transporte público. Y por supuesto, para el resto de viajeros (el horror, el horror).

No se vayan todavía, aún hay más

Esta es una primera aproximación al iPad Pro, pero evidentemente no va a ser la última. A lo largo de los próximos días habrá una revisión especial del Pencil y más revisiones de áreas específicas del iPad Pro junto con trucos, tutoriales y más información, siempre desde la perspectiva de la usabilidad y el rendimiento. El iPad Pro es una máquina muy poderosa para rematarla solo con esto y tiene una carrera mucho más larga especialmente en el tema de la sustitución del portátil por el iPad Pro, asunto que me interesa mucho y sobre el que voy a trabajar a fondo.

Aún así, la primera impresión (y mira que no me gusta quedarme solo en las primeras impresiones) es más que buena. Flexibilidad, rapidez, rendimiento… solo en unas pocas horas el iPad Pro me ha hecho hacerme más preguntas sobre si sería capaz de mejorar mis flujos de trabajo más allá de todos los dispositivos iOS que he tenido y me ha abierto caminos al respecto de la integración de estrategias que tengo que examinar, estudiar e incluso implementar. Y eso es bueno: todo lo que mejore la productividad y el rendimiento es un plus que el iPad Pro arrastra consigo en un entorno en el que empezamos a tener opciones más allá de elegir un dispositivo táctil o un ordenador tradicional para trabajar sino lo mejor de ambos mundos.

Y eso es, con mucho, un reto que tengo muchas granas de afrontar.

Por cierto, si has llegado hasta aquí y tienes dudas o preguntas…. Ahí están los comentarios,. Ya respondí bastantes ayer por twitter, pero todas serán bienvenidas.

Algunas aplicaciones que ya aprovechan las características especiales del iPad Pro

10 Comentarios

  1. josuu 13 noviembre, 2015

    Si no fuera por el peso, me lo compraría. A mi iPad 2 se le notan muchísimo los años, y el peso. Desgraciadamente Apple me ha hecho “la puñeta” este año sacando el iPad Pro con el A9X y no poniéndoselo al Air, cuya ligereza y pantalla retina, es lo que hecho de menos en el mío, junto, por supuesto, la velocidad de proceso. En fin, a ver si el año que viene el Air y el Pro llevan el A10X. Si no habrá que contentarse con el A9X en el nuevo Air, a poder ser un pelín mas ligero, o con 3D Touch.

    1. anorfri 15 noviembre, 2015

      Me temo que Apple nos va a hacer esperar, pero no más allá de la próxima primavera. Lo que no tengo claro es el camino que tomarán para el nuevo iPad de 10″

  2. juliocosa 13 noviembre, 2015

    Muy interesado en el rendimiento del pensil respecto a las soluciones de wacom. Y algo de lo que no he encontrado información. Las puntas de los lápices de wacom se gastan con el tiempo y se pueden cambiar. La punta del pencil de apple parece bastante diferente. ¿sufre desgaste?

    1. Carlos Burges Ruiz de Gopegui 13 noviembre, 2015

      Sí, pero viene con repuestos. 😉

      1. juliocosa 13 noviembre, 2015

        Bien! de momento me compro el pencil y voy ahorrando para el iPad Pro 😀

  3. Carlos Burges Ruiz de Gopegui 13 noviembre, 2015

    Un detalle, ya fuera de la revisión: jugar al Xcom o a Galaxy on Fire HD es “la experiencia” en el iPad Pro. 😀

  4. ddamian 13 noviembre, 2015

    A mi me llegó ayer, y en unos minutos comprendes que estás delante de un producto totalmente distinto a un ipad air2 por ejemplo. 13 pulgadas de pantalla en el ipad no tiene nada que ver con 13 en un portátil, se magnifica. Da una sensación increíble que ha afectado a mi percepción, dejando al teléfono plus de vuelta a ser un teléfono más convencional (muchas veces me daba sensación de muy grande). El color se percibe muy bien, leer revistas con ilustraciones es un gustazo. Me gusta que en el artículo se mencione el tema de las wacom, una tecnología que parece haberse quedado un poco obsoleta, por ejemplo, tengo distintos lápices de la marca y no ofrecen nada diferenciador unos de otros, como el tema de la inclinación tan importante para el que comprende herramientas de dibujo tradicionales. Tampoco funciona bien el cambio del táctil al lápiz en el uso. El único lápiz de wacom interesante es el classic por el tema de su diámetro, mucho más cómodo para la mano. He utilizado la pantalla de 27 de wacom, interesante para un fujo de trabajo concreto. La cintiq companion 2 no me ha gustado nada, poco eficiente aunque pueda llevar un sistema operativo convencional, ruidosa y con muy poca duración de batería. Creo que esta disrrupción que comenta Carlos en el artículo hará que se replanteen más innovación por parte de wacom para sobrevivir en el mercado. Si empresas como affinity se ponen las pilas a elaborar aplicaciones realmente interesantes para los ilustradores, diseñadores (ahora mismo hay un pastel importante sobre la mesa) dentro del entorno de IOS “pro”, en unos años es posible que cambien mucho las cosas, tal vez me equivoque. Yo empecé con la manza del arcoiris, podía editar video a resoluciones ridículas para la actualidad. Desde hoy puedo editar video 4k en un ipad pro. Cuanto menos es interesante plantearse como cambia el mundo occidental influenciado por las tecnologías que van emergiendo. Saludos.

    1. tecaware 28 noviembre, 2015

      Hola, si has adquirido también el Smart Keyboard, ¿podrías indicarnos una información que parece que Apple se resiste a proporcionar, su peso en gramos? Ni se relaciona entre las especificaciones del fabricante, ni de los distribuidores, incluso ninguno de los redactores de los múltiples análisis del producto que he revisado lo revelan como resultado de su propia experiencia. Hasta he intentado infructuosamente obtenerlo mediante el chat de atención al cliente. Mantener este tipo de misterios no me parece de recibo y sólo conlleva suspicacias: ¿Convierte al dispositivo en un ladrillo tabiquero, doblando su peso base como la propuesta de Logitech o pone en evidencia la portabilidad relativa del tablet respecto a otras alternativas como los MacBooks, dado el reducido margen existente? En el caso de que hayas optado razonablemente por esperar a la versión en español y no puedas esclarecerlo, en aras de la transparencia, ruego a Carlos que lo desvele, dado que parece que lo ha sufragado personalmente y no deberían afectarle las condiciones de relación con proveedores impuestas para equipos de prueba. Gracias y un saludo.

      1. Carlos Burges Ruiz de Gopegui 29 noviembre, 2015

        Hola:

        El Smart Keyboard todavía no está disponible en España, solo en el mercado anglosajón. Tuve apenas unos minutos para poder trabajar con el y me centré específicamente en el tacto del teclado. Cuando esté disponible en el mercado español no te preocupes que me encargaré de hacer una revisión lo más rigurosa posible.

  5. anorfri 15 noviembre, 2015

    Muy buen artículo Carlos. Creo que en este caso lo de menos es el propio dispositivo sino lo que éste plantea.
    Por otro lado tengo la sensación de que necesita una versión de iOS mucho más adaptada a ese tamaño de pantalla (el mosaico estándar en ese tamaño de pantalla es ridículo), ya veremos si iOS 9.2 o alguna posterior tiene algo que decir al respecto. .
    En cuanto a usabilidad dudo un poco de que ese tamaño permita un uso “tan móvil” como el que tengo ahora, mientras tecleo en un iPad 2. ¿Demasiado grande para usar con una mano o teniéndolo en el regazo? Si al final sólo es cómodo usar en una mesa, prefiero un Mac Book.
    Espero que nos sigas “dando la lata” con tu experiencia de uso, realmente lo más interesante de este dispositivo.
    Por otro lado estoy con Josuu, llorando por buscar un sustituto a mi veterano iPad 2 ( qué buena compra hice). Ah, por cierto que el otro día me preguntaba si el nuevo iPad Air no sería más bien un iPad Pro Mini. No sé si lo esperaré o me compraré directamente este portaaviones.

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