Una semana (y unos días) con el iPhone

foto_ximac_big.jpgHace aproximadamente una semana que retiré mi iPhone. No es que sea especialmente fanático de estos dispositivos, que creo firmemente que fueron inventados por el diablo para robarnos otro trozo más de nuestra privacidad … pero ¿Quién puede pasar sin el hoy en día? es una herramienta de trabajo imprescindible y el iPhone amplía la descripción de “utilidad para trabajo” en todo su esplendor.

Y después de una semana de conocer y probar el producto me siento capacitado para hablar de el: no por mucho correr y publicar una revisión se es más preciso o se está más informado; en todo caso se llega antes pero esto no es una carrera de velocidad: es una carrera de fondo y prefiero hablar de el con la seguridad de que “sé de que estoy hablando” antes de tirarme a la piscina.

Soy un tío con suerte

Entono lo primero un mea culpa: pese a la absoluta falta de terminales en todas partes, mi teléfono me ha estado esperando bastante tiempo en una estantería hasta que me he decidido a recogerlo. Disculpenme ustedes, amables lectores, pero mi punto de vista de la telefonía móvil ha sido siempre totalmente negativo, aunque la “experiencia iPhone”, en cierta manera, me ha reconciliado con estos cacharros inventados por el mismo diablo.

Además, soy una persona con doble suerte: mi unidad está perfecta, y de momento, no ha tenido un solo fallo o problema (y toco madera). Mi compañero de fatigas en MacWorld, Javier Rodriguez, tiene en su blog una historia de horror de esas que solo pasan cuando más deseas tener un dispositivo. A mi me ocurrió con el primer G4/400 que tuve (que máquina mas maravillosa!) y es que cuando no tienes suerte, pues no tienes suerte. Recomendable lectura las desventuras de Javier y su iPhone, que ha tenido que cambiar dos veces además de enarcar una ceja por el detestable servicio técnico de Telefonica. Reza para que no te pase a ti.

El iPhone es un pésimo iPod

El iPhone es también un iPod … bueno, algo así. Aunque visualmente es una experiencia mucho más rica, en cuestión de usabilidad es un poco desastre: es demasiado grande para ser un iPod y el botón de volumen es tremendamente incómodo de manejar, por no hablar de las posibilidades de manejo a ciegas. Si quieres cambiar de lista, has de sacarlo, usar las dos manos (una para sujetarla, otra para navegar) y volverlo a recoger en su funda o en el bolsillo. Evidentemente, un iPod está diseñado para lo que está diseñado, y el iPhone, que aúna esfuerzos en diferentes vectores, no puede ser perfecto en todos ellos.

El iPhone es totalmente Killer en Internet

No hay discusión posible: pese a la falta de Flash, el iPhone es casi como llevar un portátil en el bolsillo y permite realizar todas las tareas comunes con bastante rapidez y fiabilidad. La única desventaja es que “llevas el trabajo en el bolsillo” con lo cual, jamás desconectas del todo. pero por lo demás, la tarea que ha hecho Apple llevando Internet a la calle roza casi la perfección.

La duración de la batería es regular

Pese a que habitualmente tengo desconectado el 3G, el WiFi y Bluetooth, no estoy particularmente contento con la batería. las cifras publicadas por Apple no me cuadran en absoluto. Si bien es cierto que el primer día “te comes” la batería realizando pruebas, después de sobrepasar ese momento en el que todo lo tienes que tocar, la relativamente poca duración de la batería me deja bastante perplejo. Evidentemente, si no usas el teléfono, la batería aguanta bastante bien, pero si le das un uso relativamente frecuente, ya sean llamadas o internet, cada 36 horas deberás tener a mano el cargador incluido o un puerto USB para poder cargar el teléfono.

Esos dos pequeños tornillos en la parte inferior al menos me hacen pensar que en un futuro próximo Apple me permitirá cambiar la batería, ya sea vía servicio técnico o con un poco de suerte, haciéndolo yo mismo.

De cualquiera de las maneras, Steve Jobs ya avisó de esté problema cuando por activa y por pasiva negaba la existencia de un iPhone 3G por motivos de consumo de energía: solo le ha faltado enviar un correo a todos los usuarios que protestan/mos acerca de este asunto con un “Te lo dije” bien grande (firmado, Steve).

Truco: en más de una ocasión, si conectas el 3G o el WiFi para hacer una consulta rápida por un dato urgente, te encontrarás que al volver a desconectarlo, te quedas sin acceso a internet a través de la conexión normal (cositas de Telefónica, supongo) y hay que “reiniciar” el teléfono para poder volver a tener acceso.

La tienda de aplicaciones

Este es uno de los puntos fuertes del dispositivo: la posibilidad de poder descargar todo tipo de aplicaciones para el iPhone. Voy a mojarme al decir que en la App Store hay mucha basurilla y parece una tienda de juegos más que de aplicaciones. Aplicaciones realmente útiles hay relativamente pocas y aplicaciones duplicadas las hay a cientos. No se cuantas “linternas” hay para el iPhone, cada una de ellas clamando ser mejor que su aplicación rival, pero a la hora de la verdad, después de haber paseado larga y profundamente por la tienda, solo he descargado 3: AIM, Remote (que es una extraordinaria aplicación) y YouNote. El resto de aplicaciones que he probado (y han sido unas cuantas) al final me han parecido que “hacían corto” en sus pretensiones.

Es evidente que solo llevamos un mes de App Store y que hay que esperar para poder disfrutar de mas y mejores aplicaciones (porque todo lo que se desarrolla deprisa y corriendo es, por defecto, un candidato al desastre). En mi caso particular, no hay una aplicación para poder hacer SSH (la hay para Telnet) … esa aplicación si que me vendría de perlas (a mi y a otros muchos usuarios).

En general, y eso no es culpa de Apple, hay relativamente poca imaginación en las aplicaciones, salvo los innumerables juegos que casi merecerían una tienda aparte. Si uno echa un vistazo a las aplicaciones más descargadas, ya sean de pago o no, casi todas son juegos, lo que me hace pensar que de momento, el iPhone no se compra por su valor real de trabajo, sino para chafardear y pasar el rato. la revista TIme ya ha situado al iPhone en la misma liga que la DS de Nintendo o la PSP de Sony. No debe ser plato de gusto para Apple que comparen su puntal de lanza para el mercado de empresas con una consola de juegos.

Entre la lista de aplicaciones que son absolutamente necesarias por parte de Apple para un usuario de iPhone que utilice un dispositivo para trabajar hay, o debería haber un filtro antispam para el correo, vídeoconferencia de serie y una aplicación para la gestión de notas de voz integrada totalmente con Mail. No es que teclear en el iPhone sea trabajoso (anda, teclea en un móvil estándar!!), pero la posibilidad de poder enviar rápidamente un correo electrónico con una nota de voz a un tercero evitaría el tener que pararse a escribir … porque a veces, en la calle, no estás para pararte a escribir, ya sea por que no es el lugar o porque no tienes tiempo.

El pañito

Supongo que es porque el iPhone solo tiene una semana y me duele verlo llevo de dedazos: al final, junto con el iPhone llevo un “pañito” para limpiarlo (el que venía para limpiar la pantalla del iMac G4 lámpara), entre otras cosas porque ….

El escándalo de enseñarlo

No lo vas a enseñar sucio. Desde luego no es un dispositivo que pase desapercibido: es sacar el iPhone y siempre hay alguien que te mira por encima del hombro. Sacar un iPhone para hacer cualquier consulta, aunque sea una simple llamada de teléfono causa, de momento, revuelo en el personal. Se supone que conforme vaya pasando el tiempo y comience a haber más unidades para el público esta “ansia por ver y tocar” irá desapareciendo.

¿Dónde está mi adaptador?

Junto con todos los iPod, Apple incluye esa pieza de plástico que se utiliza para adaptar el dispositivo a los diferentes sets de altavoces disponibles en el mercado …. pues en el iPhone no hay. tengo aquí unos maravillosos altavoces Alten Lansing T612 para probar que por falta de pieza no puedo conectar con la seguridad que da el adaptador al iPhone. Vale, los podría conectar sin pieza, pero el iPhone queda conectado de una forma bastante …. endeble, y un simple empujón mal dado acabaría por romper el conector … y no estamos para romper el iPhone.

Apple debería haber cuidado este detalle un poco más y pese a que muchos sets de altavoces no reúnen las características específicas para ser usados con el iPhone (alimentación modo “firewire”, sistema de carga insuficiente en miliamperios, etc) añadir la pieza no hubiera costado nada y hubiera facilitado extraordinariamente la vida a los fabricantes de estos dispositivos.

El interfaz

Pongámonos de acuerdo: o las opciones están arriba de la pantalla, o están abajo. Este interfaz necesita pulirse un poco más, mas que nada porque estamos acostumbrados a la sencillez y simplicidad y a veces, encontrar las cosas no es fácil… no es “intuitivo”. Esos botones que aparecen en la parte superior deberían migrar a la parte inferior, donde todas las acciones del interfaz deberían estar juntas. Por otra parte, en general, los detalles de interfaz a la hora de navegar por internet están muy pulidos, especialmente a la hora de navegar por menús desplegables, lo que me hace pensar si algunas de estas características no deberían migrarse a Safari para el ordenador.

Resumiendo

A pesar de que parece que no estoy contento con el terminal, no es cierto. Comparado con mi anterior terminal, es como pasar de tener una bici de aquellas de la rueda delantera gigante a tener una nave espacial. Mi sincera impresión es que a todos los fabricantes de teléfono móviles les han metido un gol por toda la escuadra mientras se preocupaban de otras cosas. Ahora, Apple, hay que mejorarlo y no perder empuje.

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