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Un iPhone sin histerias, por favor (IV)

Alf-small.jpgAsí que, como parte del plan estratégico de Apple para dominar el mundo vender las 10 unidades de teléfonos móviles en un año, como prometió, en las últimas semanas han comenzado a producirse una cascada de anuncios de acuerdos firmados, cuando faltan escasas semanas para que se anuncie la actualización del software y, muy probablemente, una nueva versión de iPhone.

No es que nadie pueda admirarse como si se tratara de un fenómeno producto de la casualidad. Todos sabemos que Apple va a vender en cuantos mercados le convenga, y que si quiere competir con los Nokia, Motorola, etc. tiene que tener una presencia poderosa en todos los mercados. En todo caso, acostumbrados a la parsimonia y mutismo con que Apple lleva sus asuntos, por ejemplo, los contenidos de vídeo multinacionales en iTunes Store, puede sorprender lo “orquestado” de los anuncios, claramente una bajada de bandera que dice “ahora podéis contarlo”.

No parece descabellado que sea una maniobra para cortar lo más posible la hemorragia de entrada de iPhones en los mercados donde todavía no se vende. Muchos que pueden estar pensando en importarlo, al saber quién lo vende y que faltan pocas semanas, puede que decidan no hacerlo para ahorrarse los dolores de cabeza del hackeo, falta de actualizaciones,…

Sin embargo, hay dos hechos absolutamente relevantes que sí merecen una reflexión profunda:

– Ya no hay sólo operadores exclusivos.

– Apple se ha quedado sin teléfonos mucho antes de lo que pensaban.

Ya no hay sólo operadores exclusivos

Este cambio en la estrategia (ya de Apple, ya de los operadores, porque no está claro quién tenía más interés en ser el distribuidor exclusivo, si Apple en sus ingresos por contrato o los operadores como ventaja competitiva frente al resto de operadores) tiene un alcance mayor de lo que la anécdota local que pueda hacer que parezca. Si se acordado que para establecer un nuevo mercado (de teléfonos realmente inteligentes, con navegadores web de verdad y un tráfico de datos que requiere contrato) no puede jugar uno sólo, esa filosofía se aplicará a todos los países, tarde o temprano.

Eso quiere decir que, aunque en España sea Telefónica la primera en empezar a vender el iPhone, pocos meses después lo hará también Vodafone, y en último lugar, lo tendrá también Orange. Al final, todos venderán el iPhone, y será el músculo de cada empresa el que plantee planes más o menos agresivos para captar clientes. Pero al mismo tiempo dejará las manos libres a Apple de innovar sin tener que tener en cuenta “lealtades” con su único distribuidor.

Lo único que ha dicho Apple en todos estos meses es que quiere vender 10 millones de unidades antes de que acabe el año. Van escasamente por la mitad de la cifra vendiendo en apenas cuatro mercados (Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania), y les quedan seis meses para conseguirlo.

Las ventas en Europa no puede decirse que hayan sido espectaculares, aunque se hayan vendido muchos terminales.

A finales de enero T-Mobile en Alemania publicó que había vendido 70.000 teléfonos desde los comercializara el 9 de Noviembre. Es decir, un ritmo aproximado de 23.000 teléfonos al mes, incluyendo la furia del lanzamiento. A partir de ese momento, a juzgar por las cifras publicadas las ventas se desaceleraron dramáticamente, puesto que el 15 de Mayo han anunciado ventas de 100.000 unidades. En seis meses, cien mil unidades, deja el ratio mensual de ventas en 16.000 teléfonos. Con suerte, T-Mobile puede vender en todo un año 200.000 unidades, una pobre aportación a la cifra objetivo para una nación con una población tan numerosa.

02, la filial de Telefónica en el Reino Unido y vendedor exclusivo del iPhone en ese país, anunció que en los dos primeros meses había vendido 190.000 unidades (es decir, a un ritmo de 95.000 teléfonos mensuales). Si se mantiene la aritmética, 02 puede vender alrededor del millón de terminales en un año.

En Francia, Orange un mes después de comenzar a vender iPhones anunció que había vendido 70.000 unidades en Diciembre, y que su objetivo era llegar al medio millón en 2008. Eso da una media de poco más de 40.000 teléfonos al mes.

No cabe duda que el peso de las ventas cae sobre el país de origen de Apple. En el último trimestre Apple anunció que las ventas de iPhone ascendían a 1.703.000 unidades. Si eliminamos las 58.000 unidades alemanas, las 120.000 francesas y las 270.000 inglesas, tenemos que restar 448.000 unidades como ventas de teléfonos móviles de Apple en Europa. O lo que es lo mismo, 1,2 millones en EE.UU en el trimestre. 400.000 teléfonos al mes.

Las cifras demuestran que para que Apple pueda alcanzar su objetivo, no puede andarse con ventas selectivas. Tiene que vender a todo el que quiera su teléfono, sea del operador que sea. La batalla por el cambio de operador, por atraer más clientes, la tiene que dar el operador, no Apple con su dispositivo. Apple debe dedicarse a desarrollar y mejorar sin parar, sin tener que pararse a pensar si sus clientes tienen muchos o pocos terminales almacenados. Al igual que con los ordenadores, el cambio/la mejora tiene que ser de un día para otro, sin contemplaciones ni paños calientes.

Esta situación de la mejora, de los socios exclusivos, ha propiciado que ante la inminencia de la renovación del dispositivo móvil se hayan lanzado a una limpieza de stocks que ha tenido como efecto que se hayan agotado las existencias mucho antes de que el nuevo terminal esté listo para anunciarse.

Apple se ha quedado sin teléfonos mucho antes de lo que pensaban.

Ya dijimos en un artículo anterior de esta serie que Apple está aprendiendo. Se adentra en un mercado nuevo, dinámico, completamente diferente al mundo de la informática y con unas economías de escala prácticamente desconocidas para la empresa de Cupertino (la experiencia del iPod no es aplicable en este caso, salvo a las compras). Puntos de venta, canales, público objetivo… todo es diferente y nuevamente Apple ha sido pillada con los cálculos optimistas. Cálculos que hacían pensar que aunque se rebajaran los precios la venta de los teléfonos no repuntaría tan espectacularmente como lo ha hecho.

Los precios bajaron y en cuestión de semanas las tiendas se habían quedado sin unidades. ¿Cuál era la verdadera barrera para la adopción masiva del iPhone? es evidente que el precio era disuasorio.

Pero lo llamativo es que ahora va a pasar un mes de “penurias” sin unidades que vender (se entiende porque el modelo se ha quedado obsoleto y están preparando la siguiente generación) y con el tiempo corriendo en contra para que toda la prensa les recuerde su objetivo de los 10 millones de teléfonos.

Cuando Apple anunció el iPhone, se dio un margen de seis meses para comenzar a venderlo, porque necesitaba pasar la acreditación de la FCC y no podía hacerlo sin destapar la existencia del modelo. Si, como todo el mundo da por descontado, el próximo modelo incorporará capacidades 3G, parece seguro que tendrá que volver a pasar por ese proceso. Así que, ¿cuánto tiempo más puede estar Apple sin vender teléfonos hasta que le certifiquen la validez del diseño?

Mi opinión es que Apple sacará modelos más baratos idénticos a los ya conocidos (puede que el siguiente escalón en la capacidad de almacenamiento) y anunciará el siguiente modelo con 3G para unos meses después, una vez que la FCC y los respectivos organismos de cada país y de la Comunidad Europea hayan “santificado” el nuevo modelo.

Sí, ahora es el momento de recordar que todos los comunicados de prensa sobre acuerdos para la venta del iPhone citan “Later on the year”, o sea, más adelante en el año. No dicen un mes concreto, ni “después de la WWDC”, ni nada parecido. Un genérico “en algún momento del año”.

Vale que como todos estamos deseando que se venda ya, pensamos que lo vamos a tener desde el minuto uno. Y no es así. En España, en concreto, sabemos que habrá un comunicado conjunto de Apple y el grupo Telefónica, lo cual apunta a que Telefónica incluirá los países hispanoamericanos en los que tiene presencia como parte del acuerdo. Pero eso no quiere decir que sea en junio ni en julio ni en agosto cuando se comience a vender… o tal vez sí.

En cualquier caso, con la llegada de la actualización de software para el iPhone (y el iPod touch -previo pago), la publicación definitiva del SDK y las primeras aplicaciones, y el anuncio de los nuevos modelos, no me cabe duda de que el título de esta serie de artículos va a seguir siendo válido durante muchos meses.

¿Un iPhone? ¡sí! ¿rápido? ¡sí! ¿barato? ¡por supuesto! pero… ¿sin histerias? ¡por favor, sin histerias!

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