Todo esto comenzó con un escándalo que implicó a Reuters el año pasado. La agencia había puesto en línea una imagen de Beirut con humo saliendo de la tierra después de una incursión aérea, pero al menos parte del humo había sido añadido por el fotógrafo.
Según se informa, Adobe trabaja en plug-ins de Photoshop que permitan validar la autenticidad de las fotografías, de modo que esta clase de acontecimiento no ocurra otra vez. Se hará de dos modos:
– La foto se marcará con el número de serie de la cámara que la tomó. Adobe trabaja en esto con Canon.
– El segundo proyecto es sutil, pero más complejo para ponerlo en práctica. Está basado en algoritmos que tienen la capacidad de detectar una imagen modificada mostrando una discontinuidad anormal en los pixeles sucesivos de los que está hecha.
Lo que falta hasta que estos plugins salgan es suprimir completamente los falsos positivos, afectando todavía al 10 % de las fotos, haciéndolas aparecer como retocadas cuando de hecho no lo están. Según Adobe, esto les llevará de uno a tres años.
Fuente: HardMac
Ninguna foto actual de ninguna publicación es «auténtica» ya que todas pasan por un procesado de imagen para mejorar su visualización en pantalla o en medios impresos.
Lo único que a mi me indica es que la imagen no ha sido «desvirtuada» es la información EXIF que contiene la fecha de creación y que al pasar por Photoshop, cambia y en algunos casos si se compone una imagen de varias puede llegar a desaparecer.
Hombre, una cosa es el procesado y otro el retoque, que es lo que pretende detectar Adobe con ese plugin que descubra anormalidades en la foto.
Incluso los datos EXIF se pueden modificar y no son garantía de nada porque se basan en unos simples «tags» de texto sin encriptar.
Pero para eso etá el formato RAW. Son los negativos. Un RAW no se puede alterar. O sea si se puede, pero siempre estará el archivo original, y siempre se puede volver a el.aunque también puedes retocar una foto, procesarla, revelarla, y reproducirla (como se reproducía antiguamente) disparando una foto a la foto.
Ahí no hay güebos a detectar la modificación
Pero con un RAW no puedes trabajar en ningún programa de diseño o maquetación. Cada fabricante y cada modelo de cámara de fotos usa distintos formatos de RAW y siempre hay que procesarlos y guardarlos en un formato compatible (TIFF, EPS…) para poder trabajar con ellos en Quark, InDesign, Illustrator…
Si el juez obliga a alguien a enseñar su RAW, pues vale, se descubre el pastel fácilmente. Pero para llegar a eso hace falta denuncia, porque nadie te puede obligar a que le des tus archivos originales si no es bajo un contrato bien atado.
Lo que quiero decir es que si alguien me entrega una foto en un formato estándar de los utilizados en diseño nunca está etregando los originales. Muchas veces incluso desconoces el origen del archivo. Acceder a los originales es difícil, si no imposible, y ahí es donde entran en juego los plugins estos 🙂
Como siempre, hay una frontera difícil de delimitar. ¿Es lo mismo añadir humo que destacar el humo ya existente? Yo vi mucho humo, la cámara no lo capta bien, de modo que exagero el resultado hasta que corresponde con mi percepción visual.
O avivar artificialmente un fuego, o resaltar el rojo de la sangre… A menudo el granate no queda bien en las fotos…