¿Porqué mi iPhone, iPod Touch o iPad sincroniza tan lento?

29/01/2012 por Carlos Burges

Muchos usuarios, como el caso de Pablo P. nos escriben frecuentemente quejándose de la tremenda lentitud en la sincronización de sus iPhone, iPod, iPod Touch e iPad a través de USB, achacando este problema a la calidad de productos de Apple. Sin embargo en el 90% de los casos los problemas en la lentitud de sincronización, y mas corrientemente, en el traspaso de la información se deben a la forma en la que conectamos nuestros dispositivos al Mac (o al PC).

¿Dónde estás conectando tu iPhone, iPod Touch o iPad?

El principal problema por el que la sincronización entre el ordenador y el iPhone, iPod, iPod Touch e iPad (y por extensión, memorias USB, discos duros, y todo tipo de dispositivos conectados) es que conectamos estos dispositivos a los puertos inadecuados. Si, son puertos USB, pero no son puertos con la "velocidad adecuada". Mientras actualmente todos los ordenadores de Apple cuentan con puertos USB 2.0 (y todos esperamos que Apple incluya soporte para USB 3.0 en las próximas generaciones de sus ordenadores), en general muchos de los HUB o Concentradores que utilizamos no son 2.0. Provienen de compras por impulso, regalos promocionales o incluso, heredados de hace años y mantienen el soporte para USB 1.1. Esto hace que cuando conectamos los dispositivos a estos concentradores, a pesar de que el puerto al que están conectados sea 2.0, funcionen a velocidad 1.1 (ya que el chipset interno del concentrador o HUB no es compatible con el estándar 2.0). ¿Resultado?: el iPhone, iPod, iPod Touch e iPad, memorias USB, Discos duros, etc ... tienen bajísimas tasas de transferencia y la sincronización es extremadamente lenta.

La solución pasa, por supuesto, por conectar el iPhone, iPod, iPod Touch e iPad a un puerto 2.0 nativo directamente o asegurarnos al comprar un concentrador o HUB que este soporta el estándar 2.0.

¿Y el concentrador, cómo lo elijo?

Si tienes que comprar un HUB o Concentrador USB, la mejor manera de hacerlo es comprobar que tiene las siguientes características:

Compatible 2.0: es necesario que esté claramente especificado que el dispositivo es compatible con este estándar. Si no lo indica, desconfía: será un HUB USB 1.1 con todos los problemas al respecto de tasa de transferencia de datos de este estándar.

Alimentado: muchos HUBS se conectan directamente al ordenador y cogen corriente de el para alimentar su chip y distribuir la corriente del USB a los diferentes dispositivos conectados. Esto los hace mas baratos, pero también mas proclives a que te encuentres con problemas. Los puertos USB con capacidad de alimentación están pensados para ofrecer un máximo de corriente a un único dispositivo, pero si conectas un HUB a ellos, te puedes encontrar que la suma de los requerimientos de todos los dispositivos excede a la capacidad del puerto y entonces empiezan los problemas con el colapso de los chipsets que desconectan aleatoriamente los dispositivos cuando no pueden alimentarlos. Un buen HUB USB debe llevar su propia alimentación para evitar estos problemas. Muchos de ellos incluyen el soporte para alimentarlos (la toma de corriente para alimentación) pero no incluyen el transformador que ha de comprarse aparte ( y tampoco incluyen información de las características que ese transformador tiene que tener, como voltaje y amperaje).

Que incluya cable: Muchos fabricantes, para abaratar precio, no incluyen el cable conector entre el HUB y el ordenador, que ha de comprarse aparte. Comprueba que lo incluye.

Por supuesto, si tienes un HUB USB 1.1, no hace falta que lo tires: puedes conectarlo al Mac y destinar a el los periféricos que no requieren una alta velocidad ni un gran cantidad de alimentación, como teclados o ratones.

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