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¿Por qué Apple ha dejado de usar gráficas NVIDIA?

El pasado 18 de octubre Apple presentó sus nuevos y potentes Macbook Pro de 14″ y 16″ destacando su evolución en CPU pero sobre todo en GPU.

Sin duda, la potencia gráfica de estos nuevos portátiles ha causado un gran entusiasmo, ofreciendo al sector profesional una posibilidades que con los anteriores modelos con chip M1 no eran posibles de alcanzar.

Sin embargo, antes de este gran salto que dio Apple con su propia arquitectura Apple Silicon, contaba como aliado en el apartado gráfico a la firma AMD, montando en sus portátiles y ordenadores de sobremesa tarjetas gráficas de la empresa de Lisa Su.

Pero, ¿y antes de AMD? Si volvemos la vista al pasado, recordaremos que la empresa con sede en Cupertino trabajó estrechamente con NVIDIA para sus soluciones gráficas. ¿Qué pasó entonces entre ambas empresas? ¿Por qué Apple decidió romper su relación comercial con NVIDIA?

Gráfico antiguo para vender la potencias de las tarjetas Nvidia

Primera colaboración

Empecemos por el principio. La primera Mac que incluyó una unidad de procesamiento de gráficos de Nvidia fue la Power Macintosh G4, que se lanzó en enero de 2001 y continuó como una Nvidia GeForce2 MX.

Sin embargo, en lugar de elegir un fabricante sobre otro, Apple decidía trabajar con el estándar de la industria OpenGL. Hacerlo significaba que podía cambiar libremente entre hardware de ATI, Nvidia o cualquier otra empresa que cumpliera con esos mismos estándares.

Cabe señalar que el iMac lanzado en el verano de 2001 incorporaba una ATI RAGE 128 Ultra y durante los dos años siguientes los Macs llevaban algún modelo de GPU Nvidia.

Problemas

Comparativa de la tarjeta Quad Core de Nvidia con la competencia

En el año 2004, el monitor Apple Cinema Display se retrasó y, según se informa, debido a la incapacidad de Nvidia para producir la tarjeta gráfica requerida, una GeForce 6800 Ultra DDL.

Los problemas continuaron. Apple tuvo que admitir (en octubre de 2008) que algunos modelos de MacBook Pro salieron con procesadores NVIDIA defectuosos. En julio de ese mismo año, la multinacional con sede en Santa Clara, California, admitió problemas con algunos de sus chips gráficos.

Por aquel entonces NVIDIA estaba fabricando algo más que procesadores gráficos, ya también proporcionaba una forma para que Apple integrara y conectara estas GPU al resto de los MacBook. Este hecho mejoró sustancialmente los gráficos de los MacBooks y llevó a Nvidia a una batalla legal con Intel. Según ésta última, la licencia de Nvidia no le permitía fabricar conjuntos de chips compatibles y competidores. El litigio y una contrademanda correspondiente no se resolverían hasta 2011.

Si bien es cierto que toda esta batalla legal pudo afectar negativamente a Apple ante la duda de poder usar GPUs NVIDIA en sus ordenadores, en 2009, según fuentes internas de Cupertino, decidieron abandonar la colaboración con NVIDIA. La empresa de Santa Clara (California) había tomado una actitud llena de arrogancia en su relación con Apple, ofreciendo propuestas que se podrían denominar como pura fanfarronería. En este punto las negociaciones entre Apple y NVIDIA eran extremadamente amargas.

En esas fechas, el iPhone estaba revolucionando el mercado de la computación móvil, y en Cupertino sabían que necesitaban una solución gráfica potente para su dispositivo. En lugar de elegir entre NVIDIA o AMD (ya propietaria de ATI), Apple decidió colaborar con Samsung en este apartado, para finalmente acabar desarrollando ellos mismos su propio procesador.

En este momento, Nvidia pensaba que sus propias patentes también se aplicaban a las GPU en móviles. La compañía intentó que las empresas compraran licencias para esta tecnología y, en 2013, llegó a presentar demandas por infracción de patente contra Qualcomm y Samsung.

En el año 2016 Apple hizo pública su colaboración con AMD para las GPU del MacBook Pro de 15″. La explicación que dieron fue que con NVIDIA había problemas de rendimiento por vatio, aunque la verdadera razón sigue siendo una incógnita.

En 2017, Nvidia no entregó controladores durante la versión beta de High Sierra, lo que parece sensato. En cambio, esperó para lanzar controladores actualizados para la versión final del SO.

En 2019, no hubo controlador compatible de NVIDIA con Mojave por decisión de Apple. Las únicas dos tarjetas Nvidia que funcionan con Mojave son la GeForce GTX 680 y la Quadro K5000, ambas con varios años de antigüedad en ese momento

Reacción de NVIDIA

En octubre de 2018, Nvidia emitió una declaración pública como suelen hacer. En una sección de preguntas frecuentes en el sitio para desarrolladores de Nvidia, la compañía dijo que Apple tenía la culpa de la falta de controladores web para Mojave. Textualmente dicen:

“Los desarrolladores que utilizan Mac con tarjetas gráficas NVIDIA informan que después de actualizar de 10.13 a 10.14 (Mojave) están experimentando regresiones de renderizado y un rendimiento lento.”

Seguían explicando: “Apple controla completamente los controladores para Mac OS. Desafortunadamente, NVIDIA actualmente no puede lanzar un controlador a menos que esté aprobado por Apple.”

Dentro de Apple

En su tiempo, diferentes medios especializados intentaron sacar luz sobre la relación entre Apple y Nvidia, haciendo entrevistas a personal interno de la empresa de Cupertino, pero la mayoría no quisieron (no pudieron) develar nada al respecto por normas internas de la compañía. No estaban autorizados.

Sin embargo, algún desarrollador sí que contó que el sentimiento entre los trabajadores era similar en esta historia, y pensaban que era una pena que Apple no continuara beneficiándose de las tecnologías de NVIDIA. Asimismo también es un secreto a voces que altos cargos de Apple fueron los que tomaron la decisión de cortar de raíz la relación con NVIDIA. Un desarrollador llegó a explicar que realmente se trataba de una relación de “hostilidad silenciosa” entre ambas empresas.

Una mirada al futuro

Tras la amarga colaboración con NVIDIA, se hizo más evidente la filosofía de Apple de diseñar sus propios componentes en armonía con su software (igual que hace en la actualidad con sus SoC). Con este paso, cada vez más disminuyen su dependencia de proveedores externos, siendo Intel el último en caer (por ahora).

Diseñando la GPU en el mismo chip que la CPU, y siendo el proceso completamente controlado por Apple, han conseguido llegar a una relación de vatio/rendimiento no visto antes en la industria, escalando la potencia gráfica del M1 PRO y M1 MAX a niveles bastante elevados. La propia Apple afirma que sus nuevos MacBook Pro de 14″ y 16″ tienen el mismo rendimiento tanto enchufado a la corriente como desenchufado, algo que sin duda no vemos en la competencia.

Sin embargo, y hablando de la competencia, un factor decisivo es el hecho del bajo nivel de reparación y ampliación por parte del usuario, al estar varios componentes soldados en placa. Esto mismo evita que el comprador de estos nuevos potentes portátiles pueda ampliar por su cuenta capacidades en SSD, RAM, etc. Si bien es verdad que algunos fabricantes de portátiles Windows están optando por soldar un módulo de RAM a la placa base, no todos siguen esta corriente (LENOVO, por ejemplo, en algunos modelos de sus portátiles).

El tiempo dirá de qué manera aceptan o no esta filosofía los usuarios profesionales, precisamente en un momento donde la Unión Europea está presentando leyes a favor del derecho a reparación.

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