Pensaba que este tipo de artículos eran cosa del pasado, porque en mi cabeza es algo que está superado -como la batalla de los Gigaherzios o los ratones de uno, dos, tres, infinitos botones. Pero un artículo reciente en PCMagazine (lo sé, el nombre de la publicación lo dice todo) me ha demostrado que estoy equivocado y que todavía se intenta avivar ese fuego.

Encontrarme este artículo de PCMagazine en 2018 ha desempolvado recuerdos que estaban enterrados en el pasado y no me he sentido agradecido por ello. Esa falsa “elección”, esa división entre unos buenos y otros malo consumió incontables horas de discusiones bizantinas que sólo servían para que unos pensaran de otros que estaban alienados, que eran unos serviles o que eran unos pobres ignorantes.

Como dijo Jobs en su vuelta “Hay que desterrar la idea de que para que uno gane el otro tiene que perder” Nunca ha habido ganadores o perdedores, sólo herramientas para alcanzar metas, sean en el plano profesional o en el plano personal.

Aviso: He usado Windows ocasionalmente durante breves periodos de tiempo, lo conozco y puedo moverme por él -sin soltura y sintiéndome patoso y lento. El 99% de mi vida la he pasado en ordenadores y dispositivos de Apple, y por lo tanto este artículo refleja mi punto de vista como usuario de una plataforma. No es, por tanto, un sesudo análisis sopesando pros y contras (ni el superficial y demagógico análisis tipo PCMag). Sólo refleja mis sentimientos y las ideas que siempre he intentado transmitir a aquellos que me han preguntado.


Probablemente sean los años de uso, la edad, las horas de discusiones estériles, o -seguro- todo a la vez, pero defender que el Mac es mejor que un PC siempre me pareció una tontería. A mi (desde que me compré mi primer ordenador allá por 1992 o así) el Mac siempre me ha servido bien, y en rarísimas ocasiones he topado con una pared como para decir “mira, aquí necesitaría un PC”.

Es cierto que mi trabajo siempre ha sido creativo, ya artístico, ya literario. Seguramente si los caminos de la vida me hubieran llevado a disfrutar haciendo macros de Excel, hubiera empezado a utilizar Windows y la historia sería completamente distinta.

A lo largo de estos años he tenido que enfrentarme con los que me decían que si me compraba un PC todo sería más sencillo para mi, con los que me decían que usar un Mac eran ganas de llevar la contraria -que Apple estaba acabada y con los que me miraban como si utilizar un Mac fuera cosa de científicos locos en su loco mundo.

Normalmente siempre salía de ese tipo de conversaciones murmurando para mi mismo “Ande yo caliente…” y nunca escuché nada que me hiciera pensar que estaba equivocado.

Lo que el Mac me ha aportado

Es cierto que usar Mac me ha hecho un privilegiado. Para empezar me permitió fundar este proyecto con unos amigos, que sigue vivo veinte años después, sobreviviendo a revistas impresas y webs de multinacionales que se llevó el viento. También me permitió organizar las primeras CampusMac. He escrito en revistas, aparecido en televisión, hablado en la radio -recuerdos especiales para Territori Mac y al entrañable Jaume. He conocido las Macworld de París, he entrevistado a Phill Schiller, de Apple, y a innumerables directivos de empresas de tecnología (Quark, Adobe, Freehand, Filemaker….), y -sobre todo- he establecido lazos con usuarios de Mac de prácticamente toda España. y a muchos los considero amigos.

Así que no podría decir que usar Mac, tanto a nivel profesional como a nivel de realización personal, me haya perjudicado.

En todos estos años he visto a mucha gente que usaba PC comprarse su primer Mac y contarme lo encantados que estaban. Pero creo que nunca he conocido a alguien que usara exclusivamente Mac y se pasara al mundo Windows y me contara las maravillas y la felicidad del mundo PC.

Si he hablado con gente que usaba ambos sistemas y el tiempo, el trabajo, o el dinero les ha hecho acabar usando exclusivamente Windows. Y tal y como lo vivían, hicieron la transición desapasionadamente, aceptando el hecho y siguiendo con su vida sin sentirse ni salvados ni condenados.

El largo declive de los ordenadores (tal y como los conocemos)

Especialmente en estos tiempos, la discusión sobre qué sistema es mejor parece especialmente estéril. Las ventas de ordenadores bajan trimestre a trimestre y nadie duda que dentro de unos años serán herramientas reducidas a nichos específicos, donde haya necesidades específicas -probablemente de utilización de aplicaciones que no se han actualizado.

Aún no está claro si el futuro será de los tablets o de teléfonos cuya pantalla de desdobla en varias, pero está claro que los ordenadores como los conocemos ahora se está quedando obsoletos para cada vez más gente.

Hoy todavía no es muy aparente, pero el paso que ha dado Apple al colocar USB-C en sus iPad Pro eliminando su conector propietario, y que permite conectar monitores, almacenamiento, periféricos, etc. es un paso más en la dirección de sustitución de los ordenadores. En pocos años será normal llegar con tu tablet al puesto de trabajo y conectar todo lo necesario para realizar las mismas tareas que realizas con tu ordenador hoy mismo, con las ventajas añadidas del sistema operativo moderno, construido específicamente para ese fin.

Curiosamente, el nuevo mundo de la informática de bolsillo (por llamarlo así, aunque es más amplio que eso) está repitiendo la misma dicotomía que en su día se creó con Apple y Microsoft, sólo que en esta ocasión el papel de Microsoft ha sido tomado por Android, el sistema operativo de Alphabet.

Sin embargo, no hay esa tensión “en las calles” por saber qué sistema operativo es mejor, si iOS o Android. Hoy en día se trata simplemente de un componente que forma parte de un dispositivo que estás comprando y ya sabes lo que implica. La experiencia ha suavizado esa controversia y a nadie le interesa hace apostolado de unos o de otros.

En algunas cosas Android es mejor que macOS y en otras es a la inversa. Al igual que con los ordenadores, lo importante es que te sirva para lo que quieres conseguir.

Hagas lo que hagas, que te haga feliz.

Es cierto que nunca he tenido que formatear un Mac por haber “pillado” un virus, o desfragmentar un disco duro (probablemente a estas alturas ni los usuarios mas recientes de PC saben lo que es eso, ya que -con los años- Microsoft ha consiguió que no fuera necesario. Pero también he tenido que aprender a buscarme la vida para arreglar el Mac (hablo para los veteranos, de los tiempos anteriores a Mac OS X) cuando se cerraban inesperadamente aplicaciones, cuando algo en la red Ethernet no se montaba, etc.

En realidad, hoy en día, tanto en Windows como en macOS, las cosas son en cierto sentido mejor y peor.

Son mejores porque los dos sistemas funcionan estupendamente, hacen todo tipo de cosas y te permiten día tras día ponerte en tu ordenador sin tener que pensar en la maquinaria que hace que funcione. Eso es maravilloso y uno se pregunta por qué ha costado tanto que las cosas funcionen como deberían.

Pero si algo va mal… ¡ay amigos! tanto en macOS como en Windows, si algo se rompe ya no sirve intentar arreglarlo con un poco de investigación y prueba. Ahora hay que saber de verdad cómo funciona el motor para saber dónde hay que intervenir. Los sistemas operativos modernos ya no son territorio para aficionados.

En cualquier caso, olvídate de que hay macOS y de que existe Windows. Piensa en lo que quieres hacer, investiga, pregunta, prueba. Compra lo que creas que se adapta mejor a tus necesidades y si pasado un tiempo no te adaptas, cambia. Y si te adaptas, vive feliz con ello sin importante que otras personas utilicen sistemas distintos.

Al final, parafraseando una frase que tenía el bueno de Juan de Dios en sus correos electrónicos, al final de la partida todos vamos a acabar juntos en la misma caja*, así que el tiempo que pases sobre el tablero dedícalo a cosas que te hagan feliz. El resto déjaselo a los demás.

¿Tú qué opinas?

*La frase original es un proverbio italiano que dice “Al final de la partida el rey y el peón vuelven a la misma caja”
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4 comments

  1. JGVia

    Yo conocí los McIntosh en el Sistema 5 ó por ahí… (creo que era Windows 3.11 la alternativa). Entonces era un sistema operativo claramente más intuitivo, ergonómico, robusto, fiable… (lo que queráis).
    Hoy quizá la diferencia es menor.
    Al final de los finales, tras preguntarme por qué sigo prefiriendo OSX, tengo que responder que la razón fundamental es estética, para mí. Trabajo bastante frente al ordenador, y que la implementación sea más “bella” (claro, es subjetivo) me hace la vida levemente mejor.

  2. Yules

    El primer Mac que utilicé fue un Power PC Beige con MacOS 7. A la semana de empezar a trastearlo a ratos para cogerle el aire, dejé de usar el PC con Windows salvo para lo imprescindible. Luego vino un G3 Pitufo, y después una laguna de varios años hasta que me compré un MacBook Pro para uso personal. Cuando traté de explicar a los 7 compañeros con los que compartía despacho por qué utilizaba un ordenador sin Windows, cosa que apenas les cabía en la cabeza, no se me ocurrió otra explicación que decirles: “Es como lo que dicen del dinero: No da la felicidad pero calma los nervios”.

    En general la experiencia ha tenido tanto de agrio como de dulce, pero sentirme en la obligación de arrancar la partición de Bootcamp en mi Mac antiguo, o mi portátil con Windows ahora, sigue dándome, literalmente, asco, y lo procrastino lo máximo posible.

  3. Wynztech

    Yo empece con ordenadores en 1993 y con Mac alla por el 2004 (Mac OS X 10.3 Panther) con un PowerMac G5 y un PowerBook G4 (el G5 en portatil jamas llego a salir). A mi el tema de “ser” Maquero o Pecero desde siempre me ha resbalado bastante. Uso Mac por que es una estupenda estacion de trabajo bajo UNIX, todo lo demas no es de mi interes. De hecho una cosa que me ha molestado siempre bastante es que al menos aqui en España los Macs son considerados como maquinas de gente ignorante y elitista. Cosa que por norma es cierta aunque no al 100%, claro. Si es cierto que si ahora no (no lo se) antes se usaba la excusa de la supuesta mayor facilidad de uso de un Mac frente a sus rivales. Sin embargo en los circulos en que yo me muevo (Redes, Sistemas y Desarrollo) el Mac es mas apreciado precisamente por lo mismo que lo aprecie desde el primer dia. Es una fantastica estacion de trabajo UNIX y no es nada raro encontrarse que una gran cantidad de desarrolladores e Ingenieros usen este sistema como minimo en un portatil. Como profesional de IT no le vendo la moto a nadie. Segun la necesidad del cliente recomiendo un sistema u otro pero si es verdad que a dia de hoy no estoy recomendando para nada los equipos de Apple ya que no se pueden justificar sus precios (Una cosa es que a mi me compense por perreria o comodidad pero no puedo decirle a un cliente que se deje 3.000 en un portatil sin que se me escape la risa). Asi que tiro por el primo lejano y en esos casos recomiendo Linux. No es lo mismo ni de broma pero hace casi lo mismo y no te dejas la nomina entera de un mes.

  4. rosuna

    El Windows de los 90, hasta el XP, era una porquería, pero el Mac OS 8/9 era peor (buena interfaz, pero muy inestable). Mi primer Mac: un LCII con el Sistema 7.

    Windows XP era mucho más estable que los anteriores, pero plagado de problemas de seguridad, entre otras cosas, y heredando todas las idiosincracias de Windows, sobre todo en lo relativo a la interfaz. Por entonces el Mac OS X estaba en sus primeras versiones. Interfaz bonita pero menos intuitiva y funcional que la del Mac OS clásico. Pero el OS X de entonces no tiene ni una línea de código igual que el de ahora: Apple cambiaba muchas cosas entre versiones, y había muchas cosas a medio cocer. A los desarrolladores les costó horrores ofrecer productos que fueran medianamente bien. A Apple le costó una década o más tener su plataforma al día.

    Windows Vista iba mal con muchos equipos, pero la versión 7 ya era un muy buen Windows. Las aplicaciones iban bien, los desarrolladores tenían muchas buenas herramientas a su alcance. Apple trataba de mejorar las suyas, pero seguía arrastrando problemas del pasado: el sistema de archivos, los dos conjuntos de APIs (Carbon y Cocoa), el Objective-C para Cocoa, la transición a Intel, la transición a 64 bits…

    Microsoft no se ha estado quieta. Windows 8 estaba bien, pero la liaron con los entornos de ejecución (desactivables). Era un buen sistema. Windows 10 es excelente.

    Precisamente cuando Microsoft perfecciona su sistema Apple madura y limpia el suyo, por fin: nuevo sistema de archivos, un solo conjunto de APIs, con buenas herramientas de desarrollo y un lenguaje moderno de programación (Swift).

    La diferencia es que Apple desarrolla varios sistemas hermanos, y Microsoft ha fracasado definitivamente en el entorno móvil (aunque lo intentan con la Surface, y ya veremos si desde ahí vuelven a los teléfonos).

    En líneas generales Windows y Mac OS han ido siempre a la par, los dos con problemas (diferentes, pero problemas), y ningún sistema ha estado nunca muy por delante del otro en términos netos (hablo de Mac OS 8 vs Windows 95/98 en adelante) ¿Por qué uso OS X? Por la costumbre, por el conocimiento y experiencia acumulados. Básicamente. Lo peor de OS X es hoy día la interfaz, complicada y confusa en mi opinión, con muchas redundancias. Necesita una simplificación. Lo peor de Windows son esas complicaciones interiores que a veces afloran.

    El futuro está ahora más en iOS que en el Mac OS, y en los dispositivos móviles conectables a una pantalla y periféricos de apoyo que a máquinas de escritorio. El problema de iOS es que es demasiado cerrado y rígido (muchos desarrolladores no pueden entrar ahí). Pero es el futuro. Windows irá en esa dirección seguramente.