FLAC (son las siglas de Free Lossless Audio Codec) es un códec de audio que permite que el audio digital sea comprimido sin pérdidas de tal manera que el tamaño del archivo de audio se reduce sin que se pierda ningún tipo de información.

El audio digital comprimido por el algoritmo de FLAC típicamente se puede reducir de 50 a 60% de su tamaño original​ y se descomprime en una copia idéntica de los datos de audio originales.

FLAC es un formato abierto con licencia libre de derechos de autor y una implementación de referencia de software libre. FLAC cuenta con soporte para etiquetado de metadatos, inclusión de la portada del álbum, y búsqueda rápida.

Aunque FLAC no puede almacenar datos de coma flotante y el soporte de reproducción en dispositivos portátiles de audio y sistemas de audio de alta calidad es limitado en comparación con formatos con pérdida como MP3 o PCM sin comprimir, FLAC cuenta con el apoyo de más dispositivos de hardware que formatos comprimidos de la competencia como WavPack.

Apple ha introducido soporte de reproducción de este códec de audio en el HomePod, la aplicación Archivos en iOS1 y en QuickTime Player en el Mac, aunque el soporte para el códec no está disponible2 en iTunes.

Notas

  1. Una característica que ya estaba disponible en iOS 11
  2. ¿aún?
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19 comments

  1. ToniMac

    Entonces aún no podemos meter musica en .flac al itunes y pasarlas al iphone, cuando se podrá?

    1. Carlos Burges Ruiz de Gopegui

      ¿Es una pregunta retórica? 🙂

  2. rosuna

    Yo tengo toda mi biblioteca de iTunes en formato Apple Lossless, que genera archivos de similar tamaño a los FLAC, si no idénticos.

    Dejando a un lado la compatibilidad (iTunes no maneja el FLAC) y de popularidad del formato (FLAC es el estándar de formato sin pérdidas), ¿hay alguna ventaja especial de uno sobre otro?

    1. Yules

      Yo milito en la oposición: me parece que la calidad en audio, como la resolución en vídeo, está sobrevalorada, salvo que escuches música de instrumentos no electrónicos, en un equipazo y/o con auriculares premium.

      Yo empecé en esto de los smatphones con Windows Mobile, con aparatos en los que el grueso del almacenamiento residía en la tarjeta de memoria, que entonces eran bastante caras: unos 70 € para mis primeras tarjetas SD de 512 MB y 1 GB o 90 € para mí primera MiniSD de 2 GB. El espacio por lo tanto era precioso, y pronto descubrí que para la música que yo escuchaba, el reproductor y los auriculares, era suficiente con wma’s a 64 kbps. Cuando pase a escucharla en los iPhones, al no soportar estos wma, vi que aac a 64 kbps también era suficiente para el teléfono y los EarPods. En este formato cada canción ocupa un promedio de 2 MB con lo que caben prácticamente 2 CDs en lo que ocuparía una sola canción en lossless.

      Por lo tanto, cuando paso música a iTunes la transcodifico a aac a 64 kbps y eso me permite llevar una cifra de 5 dígitos de canciones en el teléfono de uso diario, que son las que tengo valoradas con 3 o más estrellas, y el doble en el teléfono que uso para seleccionarlas y valorarlas.

      Cada uno en su casa puede hacer lo que quiera, pero cuando yo oigo esas cantinelas del 4k, el Blu-ray, las réflex, el flac… me suena a gregoriano y me aburro.

      1. Alquimista

        Espero que tu VHS todavía funcione.
        Afortunadamente hay quienes sí distinguimos entre la buena calidad y la mala calidad. Por lo que cuesta medio iPhone puedes ponerte en casa un equipo de audio con el que hasta tu serías capaz de distinguirlos.

        1. Yules

          Yo no digo que sea buena calidad, Alquimista, sólo que es más que suficiente para escucharla en un iPhone con unos EarPods o unos AirPods, y no, no quiero un equipo de música, eso sí que me parece de los tiempos del VHS. Hace años que tengo un altavoz Bluetooth y lo he utilizado 2 veces en sendas cenas navideñas. Si tuviera un equipo de música éste tendría tanto polvo como tiene mi lector de tinta electrónica, con el que debo de haber leído 3 novelas contra una cifra de 3 dígitos en pantallas lcd, o como tiene el televisor de mi habitación, que he encendido media docena de veces en 2 años, mientras que todas las películas y series que he visto en ese periodo las he visto en los iPads, y me voy a resistir a la tentación de preguntarte: Are you from the past? 😉

          Como dije, allá cada uno, pero como parece que el burro tiene que ser grande, ande o no ande, y que hay que podar los tiestos con motosierra, quise romper una lanza en favor de los formatos lossy para estos usos. A mí me resultaría más cómodo no recodificar (ni caratulizar, ni taguear), pero como la música que me emociona lo hace igual a 64 kbps que a 320, prefiero llevar 5 veces más música en el mismo espacio, aunque también hay términos medios para oídos más finos.

          1. Alquimista

            “… Are you from the past?” ¡Qué va, si toda mi maquinaria es moderna! En casa tengo un buen amplificador y unos buenos altavoces, todo ello tan “from the past” que desde cualquier* iPhone puedo enviar el audio/video al amplificador vía AirPlay, el cual manejo desde cualquier sitio desde los propios iPhones o iPad. Desde el propio amplificador accedo a toda mi música almacenada en un NAS, aunque también puedo acceder a Spotify directamente. Son solo unos ejemplos de qué cosas pueden hacer hoy en día esos aparatos tan del pasado.

            Como bien dice JGVia, yo también tengo llaveros USB con música en mp3 porque es lo único que entiende la radio del coche, y si tu consumo mayoritario es a base de pequeños auriculares es perfectamente comprensible que un mp3/64 sea más que suficiente porque, ¡esos auriculares no van a sacar más! Por lo tanto estoy perfectamente de acuerdo con los párrafos 2º y 3º. Repito, es TU opción y estoy de acuerdo contigo.

            Pero, y es es un PERO muy gordo, no puedo dejar de criticar el ombliguismo tan típico de estos tiempos. “Esta es mi opción y lo demás no vale”, podría ser su lema. Los únicos altavoces bluetooth que suenan decentemente cuestan una pasta, según puedo comprobar cada vez que paso por MediaMarkt o por la tienda Apple del pueblo: ¿ese dineral para que suenen ‘decentemente’? Dinero malgastado. Y qué pena me dan esos grupos de chavales de botellón escuchando música en un teléfono con su altavocico ratonero…
            En definitiva, ese maldito ombliguismo que desprecia todo aquello que YO no uso. Pues no señor, yo no entiendo que un amplificador cueste 10.000€, pero alguien habrá que sí, de hecho, mucha gente, y no seré yo quien critique un audio de 48 bits/96 Hzs simplemente porque mis oídos no aprecian diferencia frente al común 16 bits / 44,1 Hzs.
            A eso lo yo lo llamo ombliguismo.

            Daft Punk debe llorar cuando ve cómo se escucha su música, ¿instrumentos no electrónicos? ¡tú no sabes cómo suena Daft Punk en mi casa! O Kraftwerk, o Vangelis, o Jarre, o AC/DC, o… (Y sí, también, Bach, o Mozart…).

            * Cuando renuevo mi iPhone se inicia una cadena de herencias que va de mi mujer a la mesita de noche, donde ahora descansa un iPhone 4S sobre un dock/altavoz Philips.

          2. Yules

            Espero no haber dicho nada que te haya parecido ofensivo, Alquimista, precisamente por eso escribí “me voy a resistir…” y el guiño. En cuanto a lo del ombliguismo, en ambos comentarios dije que cada uno es libre de hacer lo que quiera, yo simplemente me limité a ofrecer mi punto de vista desde mi experiencia, a sabiendas de que no es precisamente popular y va contra la tendencia.

            A mí, como dije en el primer comentario, lo que me molesta son las cantinelas, las cosas que la gente parece repetir como loros cuando se habla de este y otros temas sin cuestionárselas a través de la propia experiencia:: la música hay que escucharla en FLAC, el Bluetooth pierde mucha calidad, para hacer fotos necesitas una réflex, las películas hay que verlas en calidad BR, para leer en digital necesitas un lector de tinta electrónica, para dibujar en digital necesitas una Wacom…

            En este caso concreto, creo que el problema de base es que yo no le pongo música a los vecinos, por eso no necesito equipo ni altavoces, ni mejores ni peores. Yo lo que busco en la música es que me emocione, y además tengo el problema de que me suena a quemado con facilidad y por eso estoy bastante harto de los grandes éxitos de los 80 y los 90, que es lo que se escucha a todas horas por ahí, por eso busco y selecciono principalmente novedades de gente que ya me gusta e intérpretes que me son desconocidos y, como dije anteriormente, cuando encuentro algo que me emociona la máxima calidad es secundaria.

          3. alfon_sico

            Yo te recomendaría pillarte iTunes Match, por 24€/año 100.000 canciones de tu biblioteca compartidas en la nube para cualquier dispositivo iOS

            Evitarás recodificarlos y no gastarás espacio del teléfono

            64kbps … exageras un poco no? Que me digas 192 VBR o 224 vale pero ya con 128 hay sonidos de platillos (agudos) que se distorsionan.

          4. Yules

            Lo cierto es que esta tarde, cuando andaba por la calle escuchando mi música a 64 kbps, me he dado cuenta de que había omitido una parte importante de la ecuación que hace que tenga que matizar mi afirmación de que la música en AAC a 64 kbps suena razonablemente bien, y eso que es una historia que he contado aquí un par de veces:

            – Hasta el iPhone 4s yo escuchaba la música con unos auriculares Sennheiser también de botón, porque me parece suicida andar por la calle con unos de tapón. Cuando pase al iPhone 5, mucha de la misma música que me sonaba razonablemente bien en el 4s empezó a sonarme entre mal y fatal, hasta el punto de resultar irritante.

            Investigué en los foros y leí quejas en el sentido de que le habían puesto un DAC peor y haciendo experimentos comprobé que sonaba mejor con los Sennheiser utilizando el perfil del ecualizador de Reducción de agudos o usando los EarPods que nunca me habían gustado porque me parecían cantosos de tengouniPhonechincha. Por ello llegue a la conclusión de que el iPhone 5 coloreaba el sonido realzando los agudos para compensar las peculiaridades de los nuevos EarPods, lo cual realzaba los defectos de la compresión.

            Así que, como conclusión, diré que la música en AAC a 64 kbps puede sonar razonablemente bien pero en un iPhone y con los auriculares de la casa, EarPods o AirPods, que son los que he usado con más frecuencia.

            En cuanto a tu sugerencia Alfon_sico, aparte de que tengo malas referencias sobre los emparejamientos de iTunes Match y de que no quiero usar mi magra cuota de datos para la música, casi toda la música que tengo en iTunes a 64 kbps la he recodificado desde 320 y conservo los originales, por lo que esa tampoco es la cuestión. Además también tendría serias dificultades de almacenamiento sí mi biblioteca de iTunes pasase a ocupar 5 veces más de la noche a la mañana.

            Por último, aprovecho para responder al paralelismo gastronómico que empleó JGVia diciendo que creo que todos somos lo bastante mayorcitos como para saber que hay una frontera bastante difusa entre donde acaban las diversas ciencias de suplemento dominical: la gastronomía, la enología, la melomanía, etc… y donde empieza la tontería.

  3. JGVia

    Yo noto diferencia respecto al cd claramente en mp3 128Kbps. Con menos compresión creo que ya empieza a ser imperceptible; yo comprimo mis cd’s a 320.
    Lo curioso es que aún me encuentro a gente que vuelca a audio-cd de nuevo los mp3 de 128. Aún les suena bien. Y luego “ripean” y comprimen a lo que sea… sin ser conscientes de la degradación que se produce. Quizá para mí una de las mejores razones (aparte del sonido) para tener FLACs o ALACs en la biblioteca central es poder “conservar” realmente el original, que puedes comprimir para llevar en el tfno. o usarlo para “tostar” un nuevo cd si el que compré se me ha rayado… o pa llevarlo en el coche… (coño!:ya me entendéis).
    Pero es muy curiosa la rendición de Apple ante el FLAC. Creo que una de las razones que daban para usar ALAC era la mayor facilidad para enviar en streaming; era la época en la que empujaban iTunes y el Airplay… y el Airport Express… Quizá aún sea difícil integrar FLAC en el sistema de streaming que Apple apoya y que usará con el altavoz ese que sacan ya.
    Por lo demás, en un FLAC hay la misma información que en el ALAC respectivo; deben sonar exactamente igual.

  4. rosuna

    Jean-Michel Jarre tenía una de las mejores producciones del mundo de la música, gracias en parte a Michel Geiss. Además, su música, bastante densa en capas de efectos y melodías concurrentes, se beneficia de ese sonido tan cuidado.

    Pero la mayor parte de la música que escucho es clásica, y ahí se nota bastante la compresión excesiva.

    Para mi iPhone me vale con una compresión a AAC de 128, pero en casa lo tengo todo en formato ALAC. No me importaría conservar de ahora en adelante en formato FLAC si este se convierte en un estándar lossless. Pero procuro no tener en mi biblioteca música comprimida, porque los productores ponen un enorme cuidado en generar la mejor calidad de sonido posible, horas de trabajo y carísimos equipos. Se masteriza a 24 bits, y ya hay formatos comerciales con esa resolución y calidad (el SACD, por ejemplo, y archivos digitales con esa codificación). Un CD de 16 bits y 44Hz ya supone una pérdida respecto al estándar de la producción, pero ahí sí entiendo que la cosa puede requerir equipos especiales para ser percibida. Pero claro, pasar un SACD a un archivo comprimido a 128 y decir que no se nota… Claro que se nota, casi con cualquier música. Sí entiendo que en un iPhone, haciendo ejercicio, igual no percibes o te da igual. Para eso, vale. Pero hay que hacerse con el equipo que sea necesario para disfrutar la música con la mejor calidad posible, al menos en casa. Con el Fary igual vale con un .mp3 320, pero muchas otras músicas… lo merecen.

  5. JGVia

    (Qué curioso: cuando aparece el tema de la música, los comentarios se parecen a cuando aparece el tema de la alimentación. Hay gente que come, y hay aficionados a la gastronomía. Es difícil que lleguen a entenderse. Si alguien dice que le suena igual un cd que un “comprimido” a 64Kbps… yo no tengo réplica posible. Yo voy por la calle con el iPhone , un DAC de FiiO y unos Focal en los oídos… y algunos amigos creen que estoy flipao… 😉

  6. Yules

    A mí, como colofón, me gustaría saber si alguien se va a tomar la molestia de recodificar un FLAC o un 320 a AAC 64 para ver cómo suena. Eso sí, con un mp3 ni intentarlo, porque por debajo de 128 los artefactos están casi garantizados.

  7. Alquimista

    Y a eso es a lo que yo iba, que hay que admitir que, como decía aquél torero, “hay gente pa t’o”*.
    A mi me da pena ver a chavales oyendo música directamente con el ‘altavoz’ de sus teléfonos, pero bueno, qué se le va a hacer, Sina ellos les parece suficiente.
    Tampoco comprendo a la gente que se gasta muuuuchos miles de euros en equipos de alta fidelidad y lo coloca en su salón en vez de en una sala dedicada. O monitores OLED de 6.000€ para ver la TDT…
    Pero sí tengo perfectamente claro que no se puede ir despreciando la búsqueda de la calidad porque, sencillamente, hay gente para todo. Y mucha.
    Así que no, no son cantinelas, simplemente son opciones.

    Nota. Desde que compré el amplificador Marantz allá por el 2008 mi moza me hizo volver a pasar todos los CDs a ALAC porque los mp3 sonaban fatal.

    * https://cordobapedia.wikanda.es/wiki/Hay_gente_pa_to

    1. Yules

      Yo lo que no entiendo es por qué has convertido mi alegato en favor del lossy en desprecio a la calidad. De ella sólo he dicho que, desde mi experiencia de años de escuchar lossy por BT, me parece sobrevalorada, y creo que es peor la gente a la que se le llena la boca con el FLAC o el desprecio al Bluetooth cuando están hablando sin experiencia de cosas que han oído por ahí. Eso son las cantinelas, como la de la cámara réflex, el lector de tinta electrónica, la tableta Wacom… Que no digo que no sean las mejores opciones (dentro de un orden, porque me vas a decir adónde vas de profesional con la réflex de 400 € con objetivo de serie que se compra el que oye al bocazas), pero de ahí a que las alternativas sean despreciables e indecentes hay una distancia, y de eso es de lo que yo hablaba.

      A modo de anécdota recuerdo que una compañera talludita que estaba poniendo piso de soltera, después de comprar el correspondiente pantallón de televisión dijo: “Ahora me queda el equipo de música” y los compañeros más jóvenes se despiporraban en su cara como si hubiera sido una ocurrencia de su abuela. Menos mal que no dijo que quería un VHS. 😉

      1. JGVia

        … Lo que yo decía… como con la comida: también los huevos caseros, de campo, están sobrevalorados respecto a los huevos de granja industrial. Dos huevos fritos con patatas fritas no tienen tanto misterio; están cojonudos y lo demás son cantinelas. 😀

        1. Yules

          Sí, y cuando vayas a comerlos al campo no olvides la mantelería de hilo, la cubertería de plata y la cristalería de Bohemia.

          1. JGVia

            …Ya. ¡Cuánto pijo! Ná: platos de cartón y tenedor de plástico.