La elección de un iPhone 5C o 5S depende, para algunos usuarios, de la potencia de cálculo de cada teléfono. Esta es solo una parte de la ecuación, ya que la autonomía es, con mucho la parte más importante a la hora de decidir que teléfono comprar. La medición de la autonomía, sin embargo, depende en muchas ocasiones de los ajustes que le hayamos realizado al teléfono y de la capacidad de sacrificio que estemos dispuestos a hacer para poder disponer de ciertas características, pero en términos de potencia, indiscutiblemente el iPhone 5S es el rey.
Hemos puesto en perspectiva los datos de rendimiento bruto de las últimas generaciones de iPhone (4S, 5, 5C y 5S) frente a un dispositivo base como es el iPad Mini de primera generación para que aquellos usuarios (muchos) que tienen un iPad de este tipo y estén considerando la compra de un iPhone estas navidades tengan una referencia de rendimiento.
Hay que matizar algunos detalles: cada una de estas generaciones de iPhone cuentan con un procesador diferente, y cada nueva generación incluye un mejor procesador lo que implica, evidentemente, un mayor rendimiento. Pero esta tabla comparativa nos puede dar una idea de, si tienes por ejemplo, un iPhone 4S o un iPhone 5, cómo será el cambio en términos de rendimiento bruto a la hora de saltar de teléfono.
Todas las pruebas se han realizado con iOS 7.0.3 y sin ningúna aplicación abierta en segundo plano, con unidades sin aplicaciones adicionales instaladas, ni fondos Parallax.
Los procesadores de cada dispositivo son:
- iPad Mini primera generación: Apple A5 @ 1.00 GHz – 1 Processor, 2 Cores
- iPhone 4S: Apple A5 @ 800 MHz – 1 processor, 2 cores
- iPhone 5: Apple A6 @ 1.30 GHz – 1 processor, 2 cores
- iPhone 5C: Apple A6 @ 1.25 GHz – 1 Processor, 2 Cores
- iPhone 5S: Apple A7 @ 1.29 GHz – 1 Processor, 2 Cores
Las pruebas se han realizado con Geekbench 3, una utilidad disponiblene la Apple Store que permite medir el rendimiento bruto de los dispositivos realizando diferentes pruebas tanto para un único núcleo como para varios núcleos.
Los resultados han sido los siguientes.

Es bastante notable el salto cualitativo que ha dado Apple desde el procesador A6 en términos de rendimiento al procesador A7.
Si comparamos el rendimiento del iPhone 5S con, por ejemplo, ordenadores de escritorio, nos podemos encontrar que en rendimiento bruto está por encima del MacBook Air late 2010 con una diferencia notable, o a la altura del Mac Mini Early 2010 con un Core 2 Duo a 2,4 / 2,6 GHz.
A ver, a ver, ¿me dices que un con un A7 multicore y sin preocupación por el consumo podría montarse un MacMini’2010 o mejor, incluso un MacMini con i5? ¿Podría el A8 ser un auténtico heredero del G5?
Si comparas rendimiento bruto, test a test, el A7 es un gran procesador que mejora el rendimiento, por ejemplo, del del MacBook Air late 2010. Otra cosa es que Apple decida hacer un OS para el A7 o modificar iOS para que se ejecutara en un hardware de sobremesa.
Pero las cifras ahí están.
A mí no me cabe la menor duda de que uno de los sueños más húmedos de Apple sería tener el control absoluto tambien en el procesador de los mac. Poco a poco veremos converger las dos plataformas… Yo casi puedo visualizar un iPhone en un Dock funcionando como ordenador de sobremesa…
Estamos hablando de procesadores equivalentes a x86 de hace 5/6 años y que consumen infinítamente menos. Ni siquiera necesitan ventilador.
Como Intel no espabile con los Atom o su nueva adaptación a ARM se la van a comer.