iWatch, a la búsqueda del próximo negocio de un billón de dólares

Se acerca del final de año y Apple no ha dicho nada del supuesto reloj en el que (supuestamente otra vez) está trabajando. Los rumores de la existencia de este dispositivo han sido tan grandes que su competidor por excelencia, Samsung, ha puesto en circulación su propia versión de este reloj inteligente. Y no es la única empresa que está trabajando en dispositivos similares incluyendo los que ya había en el mercado.

Se acerca del final de año y Apple no ha dicho nada del supuesto reloj en el que (supuestamente otra vez) está trabajando. Los rumores de la existencia de este dispositivo  han sido tan grandes que su competidor por excelencia, Samsung, ha puesto en circulación su propia versión de este reloj inteligente. Y no es la única empresa que está trabajando en dispositivos similares incluyendo los que ya había en el mercado.

Ayer comentaba esta situación con @i_portu e @iiPhoneworld vía Twitter desde una óptica diferente: Casio. El rey de los relojes, en palabras de su CEO, no está especialmente preocupado ante el posible advenimiento de los nuevos relojes inteligentes y confía en su conocimiento del mercado como razón un tanto inamovible como para no verse desplazado de este mercado.

Desde otra perspectiva, la de los teléfonos móviles, todo se ve de una forma diferente. Así, aquellos ejecutivos que despreciaron a Apple o al grupo Android como fabricantes de dispositivos de nicho que no tendrían relevancia en el mercado han visto no solo como se han apropiado con el mercado, sino como sus empresas se han visto superadas y han acabado compradas como Nokia o en caída libre, como Blackberry.

El caso de Nokia es particularmente interesante puesto que la compañía finlandesa era la reina de los dumbphones (Los teléfonos tontos) un mercado de millones de dólares de dispositivos sencillos que parecía al margen de los teléfonos inteligentes. ¿Se parece al mercado de los relojes?, bastante. Casio fabrica muchos modelos de relojes «tontos» y el CEO de la compañía cree que este mercado permanecerá intocable, de la misma forma que pensaba Nokia que ocurriría con sus teléfonos. El problema para Nokia (y lo será también para Casio) es que no se puede asumir que la gente no va a desear lo que de momento no existe. Porque en el momento en el que salen al mercado, estén disponibles y sean atractivas, los consumidores se vuelcan hacia las novedades. Ocurrió con los teléfonos inteligentes y ocurrirá con los relojes inteligentes.

Bajo la perspectiva de los actuales fabricantes de relojes inteligentes, el nuevo dispositivo es un «companion» de nuestro teléfono móvil. Este pequeño compañero se conecta al móvil y se convierte en un simple asistente. En el caso de Samsung, un asistente demasiado voluminoso, caro, y que tiene que ser cargado cada día.

Hay otro problema al respecto de este modelo de trabajo en el que el reloj es un «compañero» del móvil: si tienes que consultar algo, levantas la muñeca y lo miras, una acción física tan parecida a meterse la mano en el bolsillo y consultar el móvil que uno se pregunta que si la similitud de ambas acciones no hace al reloj realmente inútil, sobre todo porque su pequeña pantalla es incapaz de ofrecer la cantidad de información necesaria como para que el usuario no decida simplemente acceder al dispositivo conectado y leer allí la información completa de una forma más sencilla y sobre todo rápida.

Los relojes inteligentes tienen además otras limitaciones: el peso y tamaño y la autonomía. El reloj de Samsung es grande y tiene una batería limitada por problemas de espacio y ambas características no son bien recibidas por los usuarios, especialmente el asunto de la autonomía. O con una carga «aguantas» una semana o cualquier propuesta de reloj inteligente va a ser desechada por los consumidores por incómoda.

Hay otra característica significativa relacionada con los relojes inteligentes que son los sensores, sobre todo orientados a las actividades deportivas. Muchos fabricantes están explotando activamente este mercado con podómetros y dispositivos con sensores capaz de medir el rendimiento físico de una persona. Nike es uno de los fabricantes que más esfuerzo está haciendo en este campo y con la salida de iOS 7 prepara novedades especialmente preparadas para el iPhone 5S. ¿Hay un mercado? sí. Pero actualmente está sobreexplotado.

Al final nos encontramos con que un usuario quiere de un reloj inteligente:

  • Que le ofrezca un tipo de información que sea valiosa y que simplemente no pueda recuperar  con más facilidad desde otro dispositivo que está a su alcance con el mismo esfuerzo
  • Que tenga una autonomía considerable
  • Que sea ligero, pequeño y funcional

Llegados a este punto, para un reloj inteligente ¿Cuál es el mercado del billón de dólares? ¿Es la orientación que están dando los fabricantes la más adecuada?.

Apple ha dado dos pistas recientes bastante interesantes: una en forma de hardware y otra en forma de gestión de la App Store. La primera de ellas es M7 el coprocesador que gestiona los sensores del iPhone 5 y descarga de este trabajo al procesador principal mejorando el consumo de energía al reducir los ciclos de trabajo del mismo. La segunda es que la compañía está dando los primeros pasos para «limpiar» la categoría de aplicaciones médicas de la App Store.

Porque si hay un mercado de un billón de dólares para un dispositivo «vestible» es el mercado sanitario. Bajo esta premisa, el dispositivo de Apple no sería un compañero directo de la información del teléfono (aunque se comunicara con el) sino un auténtico centro de sensores que recuperara información sobre la presión sanguínea, el ritmo cardíaco, la temperatura y otros valores biométricos de todo tipo, con capacidad para discernir, por ejemplo, si el usuario se ha desmayado o ha entrado en un conjunto de actividades que pueden suponer un peligro para el usuario. El reloj, gracias a aplicaciones conectadas al teléfono, puede informar sobre la radiación ultravioleta, la densidad de polen para los alérgicos, la toma de una medicación en determinadas horas además de todo lo que los propios médicos y empresas sanitarias puedan imaginar combinando los diferentes sensores y comunicando (o no) el dispositivo con el teléfono o incluso con redes disponibles.

La ventaja de este modelo es que los sensores y el proceso de este tipo de información requiere poca capacidad de cálculo (un procesador pequeño) limitando así tanto el tamaño del dispositivo como su consumo de energía. Tampoco hace falta una pantalla muy grande para enviar avisos. Y el iWatch comienza así a tomar forma.

Para Apple es tan importante lanzar un dispositivo como abrirlo a sus ecosistemas para darle valor añadido: este tipo de dispositivo dispondría de APIs para que los desarrolladores pudieran crear servicios relacionados con el dispositivo, aumentando su valor.

Para el entorno médico supondría un avance sustancial: nada de costosas máquinas por cada enfermo o la limitación de estas debido a su precio: a cada paciente de un hospital se le puede dar un dispositivo de este tipo para automáticamente pasar a disponer de sus datos bniométricos para control en tiempo real. Nada de grandes máquinas ni de cables por paciente. La gestión de la información biométrica de las personas mayores (incluyendo, por ejemplo, la posibilidad de saber si una persona mayor se ha caído en su casa, si se ha tomado la medicación o tiene fiebre o se encuentra mal) sufriría una auténtica revolución. Pero este es solo uno de los mercados potenciales de un dispositivo así: se estima que la salud cardiovascular en Estados Unidos es responsable de un tercio de todos los fallecimientos. Unos 2.600 estadounidenses mueren todos los días a causa de las enfermedades cardíacas, lo que equivale a un promedio de 1 muerte cada 33 segundos (y son datos de 2009).

Y sobre todo, porque sí, hay relojes inteligentes, pero en este nicho de mercado orientado a la sanidad está simplemente, vacío o casi vacío.

Apple debería enfrentar dos grandes retos con un dispositivo así (y no son técnicos): el primero es la seguridad del dispositivo al respecto de los datos que recoge y la privacidad de los mismos y el segundo, la fiabilidad a toda prueba del mismo. Pero si encuentra la forma de conciliar ambos problemas, éste es el mercado del billón de dólares para Apple… mientras despista al resto de sus competidores con lo más evidente.

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12 comments

  1. darknesse69

    Yo hace tiempo que dejé el reloj en el cajón. Con el móvil voy perfectamente servido para saber la hora, es un momento frente a la constante carga en la muñeca que me molesta sobremanera. Por supuesto eso incluye los dumbphones, los smartphones, y los pitufophones. En la pantalla bloqueada veo los mensajes que tengo de diferentes fuentes con una calidad adecuada para mis requerimientos, y si tengo que mirar algo con más detalle ya tengo el teléfono en la mano. Lo prefiero a tener que andar cargando (física y energéticamente) un reloj inteligente.

    Seguramente hay un público para estos dispositivos, seguro que sí, pero conmigo que no cuenten.

  2. Portu

    La única que podría hacer daño a Casio sería Apple por lo que acabas de comentar del mercado sanitario, es la única compañía que posee las armas suficientes para hacer un ¨smartwatch¨atractivo para el público. Creo que Samsung y Sony están orientando mal sus relojes inteligentes ya que son dispositivos muy limitados y que muestran la misma información que tengo en mi móvil, que se encuentra alojado en mi bolsillo, y ellos quieren que lo consulte en mi muñeca, lo siento pero no voy a desembolsar 300€ porque estas 2 compañías me digan que es mejor verlo en mi muñeca. A día de hoy el concepto de ¨smartwatch¨ es realmente inútil, un gadget adquirido por capricho y prescindible para las masas, tendrá su mercado en la comunidad geek/freak pero al resto de la gente se la trae bastante floja.
    Casio de momento puede estar tranquila ya que tiene su gama G-Shock que es espectacular para los que quieren un reloj todoterreno, calculadoras gráficas, diccionarios electrónicos y demás. Solamente Apple podría perjudicar a Casio y tampoco creo que mucho ya que no creo que sea comparable el caso móviles-Nokia y relojes-Casio.

  3. Queimacasas

    Pues yo sí me lo quiero comprar, otro cosa es que la batería dure un día.
    Prefiero verlo en la muñeca que andar metiendo y sacando la mano del bolsillo
    O al llegar a casa dejar el móvil aparcado, sin volumen por los niños durmiendo, etc y tenerlo todo en la muñeca
    Lo que temo es que Apple sólo lo haga compatible con el M7 y no pueda enlazarlo con mi iPhone 5.

  4. jorge.pizarro.5891

    La verdad es que la analogía entre los «teléfonos tontos» de Nokia y los «relojes tontos» de Casio no tiene desperdicio. Nokia estaba muy tranquila con un nicho de mercado controlado, y que no se veía amenazado por los smartphones y mirad cómo han terminado.

    Aunque para que el uso de los relojes inteligentes se generalice habrá que ver qué hace Apple. Y si realmente consiguen hacer un producto que atraiga a los usuarios, las demás macas tendrán que seguir su senda. Porque lo que hay hasta ahora(Pebble, Galaxy Gear, Sony…), no convence al mercado.

    En los próximos meses saldremos de dudas…

  5. Santi Larrea

    Estoy globalmente de acuerdo con lo dicho en el artículo. Pero si apple saca un «brazalete sanitario», no veo cual es el peligro para casio.
    Además, seamos realistas. Apple no se cargó el mercado del Dumbphone. Se lo cargaron otras marcas que sacaron pseudo-smartphones a 99euros.
    El casio peligraria entonces si tras la salida de un brazalete sanitario de 300 euros, otras marcas se dedicaran a sacar variables a precios rondando los 50 euros.

    Estais de acuerdo?

  6. yules

    Hay que tener presente las limitaciones de la tecnología, especialmente las de la capacidad de almacenamiento de las baterías, que va pasito a pasito. Mientras no se produzca ningún progreso significativo al respecto, el Smartwatch no podrá ser muy smart y será un simple periférico de entrada y salida del Smartphone, lo que no es necesariamente malo según como se oriente.

    Lo que no es de recibo es hacer lo que ha hecho Samsung: Meter un Smartphone de gama baja con calzador en un reloj y que haya que cargarlo todos los días, aparte del deficiente rendimiento de Android en este aparato según los primeros hands-on, al igual que rinde deficientemente en los gama baja.

    Algún día comenté que lo ideal es que se pudiera adaptar la batería a la correa, para dejar la caja exclusivamente para la pantalla y la circuitería. Incluso creo que Apple tiene alguna patente al respecto en la que la pulsera es una especie de cartuchera de pequeñas baterías. Sin embargo quizá se podría cambiar la orientación y hacer algo que podría ser tecnológicamente más viable: Dejar la caja para la pantalla, botonería, en su caso, y una batería generosa y poner la circuitería y los chips en la correa. Viendo cómo es la placa base de los iPhones y suponiendo que cada una de sus caras estuviera en uno de los segmentos de la pulsera, parece bastante viable, con la ventaja de la menor circuitería, procesador, memoria, controladores, etc, que requeriría un Smartwatch.

  7. Carlos Burges

    Vamos a ver si puedo «ampliar» la analogía.

    La gente compra los productos que hay y que hacen una serie de cosas. Las que sean. En el caso de Casio, dar la hora y algunas características más, variadas.

    Eso no quiere decir que los consumidores no quieran que un dispositivo común haga más cosas. Algunos fabricantes han intentado «renovar» el nicho de los relojes, pero se han encontrado con que la gente quiere algo que sea fácil y cómodo de usar, se integre perfectamente con su día a día. No lo han hecho bien y han fracasado.

    Si nos fijamos en el mercado de los teléfonos móviles, antes del iPhone, había una serie de teléfonos, la mayoría, tontos, que hacían lo que debían hacer y poco más. Sin embargo, salió el iPhone (precedido por algunos smartphones) y la cosa cambió, porque el teléfono «Hacía más» que lo que había. A partir de ese momento, (y todos hemos visto la infografía del juicio Apple – Samsung) todos los teléfonos tienen un aire al iPhone.

    La frase clave es esta «no se puede asumir que la gente no va a desear lo que de momento no existe», por que los consumidores no se están quietos. Y si la empresa se está quieta, el competidor (Apple, Samsung, el que sea) te flanquea y pierdes.

  8. erretxea

    Mi reticencia inicial ante un aparato de este tipo es la redundancia de funciones con respecto al móvil. La orientación hacia temas de salud me parece un campo fascinante, sobretodo considerando a los mayores. Y particularmente, vería con buenos ojos cierta autonomía del dispositivo con respecto al iPhone. Me resisto a llevármelo a correr, por muchas fundas de brazo, etc que lo permitan. Pero un reloj si lo llevaría.

    Y hablando de Casio, recientemente he adquirido uno con brújula, termómetro y algunas otras funciones. Pero es realmente complicado de manejar si quieres sacarle todo su jugo. Y en este aspecto, como Apple hizo con los móviles, volverá a darle en toda la boca a Casio o quien se ponga por delante, si decide sacar el suyo propio. Estoy seguro.

  9. danny.rico.167

    Creo que si Apple se enfoca con su Iwatch como principal diferencia en el mercado de la salud + deportes tendría una interesante ventaja competitiva, el asunto es poder utilizar la nano tecnología para poder integrar todos estos sensores en un dispositivo muy pequeño y darle la autonomía necesaria para que funcionen adecuadamente sin que te tengas que preocupar cargar el dispositivo a lo largo del día.

    Creo que también ofrecer sólo un uso médico a este dispositivo le quita atractivo frente a los productos ya desarrollados por la competencia, por lo cual el diseño debe partir del iPod nano de 6º generación, ofreciendo la posibilidad de recibir notificaciones, poder contestar y hacer llamadas, aparte de la pantalla touch utilizar Siri para operar el dispositivo. Me gustaría ver el Iwatch con un diseño bastante atractivo incorporando una pantalla curva que se adapte mejor a la muñeca.

    Darle otras funciones harían del iwatch un dispositivo demasiado grande, incómodo, duplicando funciones del IPhone y reduciendo la ansiada autonomía para su funcionamiento.

  10. satejes

    ¿A qué te refieres con esto: «Algunos fabricantes han intentado «renovar» el nicho de los relojes, pero se han encontrado con que la gente quiere algo que sea fácil y cómodo de usar, se integre perfectamente con su día a día. No lo han hecho bien y han fracasado.»?
    ¿Puedes dar algún ejemplo?

  11. Carlos Burges

    #10 El WatchPad de Citizen, por ejemplo (2001)

  12. satejes

    Ah ya. Hombre desde luego no fue un éxito, pero fue sin duda un precursor de lo que hay ahora. O sea que en ese sentido fueron bastante más visionarios que otros. A lo mejor te interesa ver este vídeo: http://youtu.be/uAq1j1dvJYI

    Por cierto que si el supuesto iWatch de Apple es una especie de iPhone chiquitito, no le va a molestar mucho a G-Shock. Ninguno de sus dueños se atrevería a llevarse el iWatch a donde los usuarios del G-Shock (que por cierto son tan fieles creyentes como los seguidores de Jobs) se llevan el suyo. Es que, usando tus palabras, Casio también «ofrece una experiencia», distinta de de lo que pueda ofrecer un delicado iPhone de muñeca. El miedo a golpear la pantalla de estos así llamados relojes debe ser paralizante.