La Comisión Europea aprobó la compra de Sanyo por parte de su rival Panasonic. La empresa resultante, sin embargo, deberá cumplir con algunas condiciones fijadas por las autoridades.
Bruselas ha establecido, de este modo, que la compañía deberá vender dos plantas de fabricación de baterías para evitar problemas de competencia. Esta medida fue tomada tras una investigación inicial del Ejecutivo comunitario que había advertido sobre los daños en dicho sector. Más información en Silicon News