Astel, asociación que agrupa a varios operadores alternativos, acusa a Telefónica de haber ocultado y prolongado deliberadamente durante más de tres años la incompatibilidad de los splitters de central con la señal ADSL2+, que impide que los clientes puedan sincronizar a más de 15,7 Mbps. Los splitters de central son utilizados para dividir en dos la señal que procede del domicilio del abonado mediante el par de cobre. Las frecuencias por debajo de 4 Khz. –correspondientes a la banda vocal– van a parar a los equipos de conmutación telefónica, mientras que las las frecuencias superiores –con la señal ADSL– se envían a una tarjeta DSLAM para dar el servicio de banda ancha. Más información en Banda Anxha