iPhone y el doble rasero de Apple

ximac_opinion.pngBajando al centro de mi ciudad este fin de semana me encontré, desde el autobús (recordad, el transporte público es siempre la opción mas ecológica) y en una de las principales vías de comunicación de mi ciudad de provincias una tienda que solo puede calificarse como de «tercera regional» con un cartel hecho a base de folios empalmados con cinta adhesiva que ponía: IPHONE. Lo primero que pensé es que debería salir a la calle siempre con la cámara de fotos. Lo segundo, es que el doble rasero de Apple con el iPhone está llegando a niveles de escándalo.

Parece ser, por otra parte, que nadie tiene interés a nivel de prensa en hablar de este asunto, ni a nivel internacional, ni por supuesto a nivel nacional. Es un hecho que el mercado gris del iPhone no solo está en alza, sino que se está expandiendo a pasos agigantados: eso supone que esa cifras de millón y pico de teléfonos que andan perdidos entre los usuarios y Apple está cubriendo unas necesidades de mercado reales que los actuales planes de distribución de Apple para el dispositivo parecían no contemplar.

Pero el caso es sencillo: el que quiere un iPhone, ya sea un usuario de Apple experimentado capaz de liberar por cuenta propia su teléfono ya sean los cientos de avispados que anuncian sus servicios como «desbloqueadores», no tienen mas que darse un paseo por internet o por las principales calles de su ciudad para encontrar quien le venda un terminal y se lo desbloquee. Todo, claro está, por un módico precio que suele sobrepasar con mucho el precio real de venta del dispositivo.

Entonces, me pregunto yo como se preguntarán muchos lectores (y posiblemente, desde hace mucho tiempo) ¿porqué Apple hace esto?: técnicamente, el plan de distribución del iPhone pasa por trabajar en conjunto con los grandes proveedores de servicios telefónicos de cada país, sacándoles una parte del consumo de cada usuario, además (y este es un detalle que a todo el mundo se le ha escapado, pero que Apple si ha tenido en cuenta) de un tanto por cierto de la «portabilidad» en el cambio de compañía de los usuarios que desean tener a toda costa un iPhone.

Se ha hablado mucho de estos datos, pero quien conoce bien este tipo de negociaciones sabe que Apple trabaja sobre una horquilla de un 20% sobre el consumo y un 10% sobre la portabilidad del número de una compañía a otra.

Pero nos estamos desviando del asunto. Un millón largo de iPhones en el mercado gris. Desbloqueados y funcionado bajo varias versiones de firmwares, con parte de sus características poco o nada funcionales y valiendo exclusivamente como «objeto de pompa y boato» ante los Geeks y semigeeks de turno.

Mucha gente cree que el poder de los usuarios es imparable y que hecha la ley, hecha la trampa: que Apple no puede evitar que el dispositivo se desbloquee y se pueda usar fuera de las licencias de uso por una razón muy sencilla: hay iPhones por todas partes y Apple no puede ir de tienda en tienda intentando forzar a los comerciantes, a los que se anuncian en internet y demás para que dejen de vender el iPhone porque se metería en una interminable retahíla de pequeños juicios que supondrían un consumo de recursos no aceptable.

Pero las circunstancias no son así: Apple sabe muy bien como cortar este chorreo de teléfonos atacando las fuentes: los desarrolladores de los correspondientes hacks que permiten desbloquear el teléfono. Estos desarrolladores son fácilmente localizables desde el momento en que distribuyen un software que infringe la licencia y términos de uso del iPhone.

¿Que Apple no puede hacer eso?. Claro que puede hacerlo. Hace cuestión de horas (por no hablar de días) que Think Secret, un sitio de rumores en Internet ha cerrado sus puertas tras llegar a un acuerdo con Apple por la filtración de material confidencial al público. Los «hombres de negro de Apple» entraron en acción y cortaron de tajo el problema.

De la misma manera, Apple podría haber tomado la misma solución con aquellos que se han dedicado, desde el lanzamiento del iPhone a romper la licencia de uso del dispositivo. Pero no lo ha hecho.

¿Motivos?

Hay al menos dos motivos por los que Apple no ha tomado este camino:

  1. Es un problema de relaciones públicas: el fuerte sentimiento de compasión por el débil inherente a la condición humana convertiría los cientos de bitácoras de pseudo-geeks «amantes de la libertad» en un río de descalificaciones que acabarían filtrándose a la prensa generalista y acabarían formando un grano purulento en la blanca y prístina imagen pública de Apple.
  2. Una cuestión de dinero: quizás todo se reduce a eso: una cuestión de dinero: Apple quiere engordar sus arcas y todo le parece bien incluyendo la posibilidad de vender terminales que no disponen de todas sus características tras su liberación. la cuestión es vender, vender a toda costa, sea como sea, pero vender, vender y vender además de crear una subcampaña de márketing publicitario con el boca a boca de los usuarios en zonas donde el dispositivo no está disponible de forma legal.

    Por otra parte, la volatilidad de este mercado al respecto de la garantía y reparaciones juega a favor de Apple: un teléfono vendido fuera del marco legal supone un terminal sin derechos que cuando se averíe pasará al cajón donde viven los gadgets que nos hace duelo tirar a la basura por lo caros que nos costaron. Para Apple esto supone no tener que dar soporte a más de un millón de unidades vendidas con lo cual, es la venta perfecta en todos los sentidos

Los perjudicados

Los perjudicados son sin duda los usuarios que han decidido hacer las cosas de forma legal y acoplarse a los planes establecidos por Apple y los proveedores telefónicos. Estos usuarios posiblemente se ven defraudados cuando ven que la compañía que les ha vendido un terminal de última generación no protege sus derechos cuando la misma compañía no hace fuerza por defender los términos y condiciones legales de uso del dispositivo.

Un final incierto

Esta historia tiene un final incierto: como toda buena avalancha, al principio es una pequeña piedra que cae por una ladera y es fácil de detener: ahora ya resulta imposible detener estas toneladas de iPhones desbloqueados que se deslizan arrastrando los derechos de los usuarios legales del dispositivo mientras Apple solo engorda sus arcas … y a otra cosa, que para eso estamos.

Un artículo de Carlos «XiMac» Burges

2 Comments

  1. Acasita

    Mientras haya papanatas que estén dispuestos a tragar carros y carretas por tener un cacharro «fashion» que cuesta el salario mínimo, Apple seguirá medrando.

    Habría que volver a encender las hogueras de vanidad en las que Savonarola quemaba los cosméticos de las damas florentinas. Sólo que esta vez habría que quemar iPhones, iPods, bambas de diseño y demás artículos de «mira en lo que puedo tirar el dinero».

  2. Peines

    Apple se esta volviendo muy avaricioso a la hora de vender, y no se da cuenta que le va a salir caro.
    En mi opinión, si vendiese iPhone libres, ganaría mucho dinero, a la gente le gusta, solo se tiene que esforzar un poco el bolsillo, seria una jugada muy buena.