Lunes productivo: Astenia primaveral

La astenia primaveral es de hecho una justificación. No está está respaldada por ninguna evidencia científica, ni atiborrarse de vitaminas resulta necesario a no ser que el médico te las recete porque realmente tienes un problema de deficiencia de las mismas.

Los síntomas a los que nos agarramos para justificar esta falta de ganas de hacer nada son fatiga generalizada, somnolencia diurna, desmotivación, dificultad de concentración, aturdimiento, irritabilidad, falta de apetito y disminución de la libido. Se suele justificar la astenia por una falta de endorfinas, aunque no hay estudios que demuestren una correlación al respecto. Como mucho lo que puede ocurrir es que tu cuerpo necesita acostumbrarse a las nuevas condiciones de luminosidad y temperatura, exacerbadas por el cambio horario.

La mayoría de los médicos dudan de la existencia de este recurso utilizado para justificar que no nos encontramos en nuestro mejor momento para ser productivo.

Y aunque la astenia científicamente sea un mito, si notas que simplemente algo no está funcionando correctamente y no tienes ni la motivación ni el empuje que has tenido a lo largo de los meses de invierno siempre puedes autoengañarte de la misma forma que lo hace la astenia.

Uno de mis trucos preferidos es, cuando simplemente llegas a ese momento en el que no te apetece hacer nada, utilizar una pastilla de chocolate o un buen zumo de frutas para acompañar el trabajo. La sensación placentera que ofrece la comida te ayudará a sobrellevar ese momento de cansancio o desánimo. La música también puede ayudarte: generalmente nos movemos siempre bajo una biblioteca musical con la que nos sentimos cómodos y quizás sea el momento para descubrir nuevos géneros o grupos.

La sensación de la «astenia» como tal, desaparece en unos pocos días conforme simplemente te adaptas al nuevo entorno. Nuestra resistencia a los cambios a veces nos juega malas pasadas, pero solo con un poco de fuerza de voluntad y algunas ayudas externas, las justas, podemos retomar nuestras tareas del día a día con el mismo tesón que en los fríos días del invierno.

2 Comments

  1. Yules

    Carlos, el corrector te ha jugado una mala pasada y ha puesto «falta de endocrinas» donde supongo que querías escribir «endorfinas».