En una sola frase: la piscina de dinero cada vez es más grande. A los clientes no parece afectarles la ausencia de Apple Intelligence, que Siri sea tonto o que no haya novedades en software. Siguen comprando productos de Apple como si nada pasara. La explicación es sencilla: Apple se ha ganado su confianza y sus productos son duraderos y mantenidos durante años (aparte de fácil de actualizar).

Los ingresos han sido de 94 mil millones de dólares (un récord fiscal del tercer trimestre – y una cifra difícil de imaginar para los que nos movemos con billetes de 10€), un 10% más que el trimestre del año pasado. Los ingresos por Mac aumentaron un 15 %, los ingresos por iPhone un 13 % y los ingresos por servicios un 13 %. La categoría de Wearables/Hogar/Accesorios ha bajado un 9 % y los ingresos del iPad han bajado un un 8 %.
Podrías pensar que la categoría de Wearables/Hogar/Accesorios es un fracaso, con solo un 8% de la facturación total del trimestre, pero los números de Apple son tan brutales, que, en realidad, ese porcentaje se traduce en 7.520 millones de dólares ¡en un trimestre! Es decir, aún bajando un 9%, si se mantiene la cifra, esa división «menor» de Apple, factura al año 30.000 millones de dólares. Creo que no hace falta explicar más.
El mismo razonamiento podríamos aplicar al iPad, ese producto «fracasado» que nunca ha llegado a despegar. ¡Ja! Su vuelo de bajo perfil significa que, si mantuviera esas misma cifras (obviando que habrá nuevos modelos que reactiven las ventas, etc.) su aporte a las arcas de Apple supera los 25.000 millones de dólares. Así que piensa dos veces antes de descalificar cualquier línea de producto de Apple porque muchas empresas (y ya no digamos de la competencia directa de Apple en tabletas) matarían por esas cifras (con ese beneficio).
El crecimiento de los servicios es otro de los puntos más reseñables, incluso a pesar de Apple está haciendo poco por ampliarlos, con la misma cartera desde hace años: iCloud, Música, Libros, AppleTV… Está a punto de igualar los ingresos del hardware en su punto más bajo, lo que quiere decir que en la próxima década su negocio puede ser equivalente al de todo el iPhone (ya es más que el resto de las divisiones combinadas). Si Apple aumenta sus servicios -o amplía las zonas de influencia- ya que muchos de ellos están limitados a zonas geográficas concretas, se pueden disparar.
Fuente del gráfico: six colors
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