Apple ha hecho famoso su eslogan de “simplemente funciona”, usando como bandera la facilidad de uso, la supresión de todas las complicaciones innecesarias y la anteposición de las necesidades del cliente a todo lo demás.

Por supuesto, podemos creérnoslo o no, la posición cínica dirá que simplemente hace eso porque le ayuda a vender, que su verdadero y último objetivo.

Mucho se podría discutir sobre si todas las empresas son iguales (porque persiguen el mismo fin: tener un negocio rentable) o si hay decisiones cualitativas que las diferencian a la hora de lograr ese objetivo que tienen en común. Pero hoy no es ese momento.

Desde que el iMac utilizó el eslogan “No hay paso tres”, para indicar la sencillez de uso a la hora de conectar el ordenador a internet, en una época en la que un ordenador que utilizara Windows tenía que conectar el cable de la alimentación, el de la alimentación del monitor, el cable de datos del monitor, el cable de conexión a la red, etc. se ha convertido en el ordenador integrado más vendido del mundo, y un auténtico icono de los productos y y la forma de pensar de Apple.

A partir de ahí la sencillez en la configuración de los dispositivos, desde el iPhone o el iPad hasta el Apple Watch han sido uno de los pilares fundamentales en los que se ha apoyado la estrategia de Apple.

Sin embargo, eso no quiere decir que sus dispositivos sean perfectos, ni mucho menos. Como le pasa a todo fabricante, los productos tienen fallos de la más diversa índole: de fabricación, de duración de materiales, de conflictos entre hardware y software, etc.

Por eso a veces es necesario recurrir al soporte de Apple para intentar arreglar nuestro dispositivo sin tener que renunciar a él, o para que nos expliquen las opciones que tenemos.

En la página de Apple hay una pestaña dedicada al Soporte, pero la realidad es que el contacto telefónico es la última opción que Apple quiere que utilices, y que la reserves para cuando sea estrictamente necesario.

Hay multitud de documentos en la web dedicados a intentar resolver problemas para que no sea necesario llamar por teléfono, pero es imposible que respondan a todas la casuística experimentada por millones de usuarios.

Cuando ya has probado todo lo que se te ocurre, es el momento de llamar por teléfono a Apple. Puedes navegar por las páginas de Apple buscando el teléfono que se corresponde con el servicio técnico del producto sobre el que quieres consultar, o puedes recurrir a paginas de recursos como Tecmoviles, donde puedes encontrar el teléfono que necesitas a través de este enlace.

Al final, el servicio técnico de Apple es de máxima calidad, y es probable que tu problema se resuelva sin demasiadas complicaciones. 

Aunque la solución no sea barata, al menos será sencillo conseguirla.

Porque, en resumen, lo que todos queremos es poder seguir usando esos dispositivos con una manzana mordida que tantas satisfacciones nos proporcionan, y que tanto trabajo nos costaría cambiar por otra marca.

¿Qué experiencias has tenido con el soporte de Apple? ¿Han sido buenas? ¡Déjanos un comentario!

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