El pasado miércoles Apple como empresa vivió un día bochornoso, y Tim Cook, como su CEO probablemente pasó el día más incómodo de su vida.

Vulgarmente se denomina “tragarse un sapo” cuando nos referimos a tener que aguantar una situación violenta que va contra nuestros principios. En ese caso, Tim Cook el miércoles se tuvo que tragar una del tamaño de la rana toro.

La situación

Tim Cook en la entrevista con la ABC News sobre las instalaciones que Apple construirá en Austin, Texas

Hace unos días la Casa Blanca anunció que el presidente Donald Trump visitaría la fábrica de Apple en Texas donde se fabrica el Mac Pro.

Normalmente que el presidente (o el rey) de una nación visite una empresa privada es considerado un honor, ya que sólo se hace en casos en que la empresa es relevante de alguna manera para el propio país (sea económicamente, socialmente, tecnológicamente, etc.)

Poco después Apple anunció que el propio “mandamás” de la empresa acompañaría al presidente de los Estados Unidos, como no podría ser de otra manera, ya que otra cosa se interpretaría como un desprecio directo al “cargo”.

El problema es que Donald Trump está en campaña electoral, y esta vista se enmarcaba claramente en el ámbito de aprovecharse de una marca estrella en Estados Unidos para apuntarse un tanto de “volver a hacer grande a América” (porque Estados Unidos es América, ya sabes. El resto es mero territorio sin conquistar)

El personaje Donald Trump

Las notas de la rueda de prensa que Trump dio antes de salir hace Texas para visitar la fábrica de Apple.
El presidente de Ucrania se llama Volodymyr Zelensky, ni siquiera escribe bien el nombre.

Apple no tendría ningún problema en acompañar a ningún dirigente, pero Donald Trump es, en sí mismo, un problema.

Magalomaníaco narcisista, sin ningún tipo de respeto por la verdad o por los hechos, utiliza todo lo que tiene a su alcance para autopromocionarse y/o eliminar de la vida pública a todo aquel que no le sigue el juego (como si fuera un juego).

Es cierto que la economía estadounidense va viento en popa, pero es prácticamente el único frente en que la superpotencia puede respirar tranquila. Tiene a todos los aliados alienados, a los enemigos en pié de guerra, a los ciudadanos polarizados, … la lista podría seguir párrafos y párrafos.

Como se está demostrando en las audiencias de “impeachment” (reprobación) que están teniendo lugar en estos días en Estados Unidos, Donald Trump considera que la presidencia de los Estados Unidos de América es propiedad suya, una empresa más de su emporio, y no duda en utilizar sus influencias -o su poder- para intentar hundir a los competidores.

El perfil de Tim Cook

De todas las grandes empresas que hay en Estados Unidos, pocas han estado trabajando un perfil social y de opinión tan vocal como Apple desde la llegada de Tim Cook al mando.

Siempre que tiene ocasión habla de los derechos de los que son diferentes, de los derechos de los inmigrantes, del medioambiente y dejar un mundo mejor del que han encontrado, de intentar que todo el mundo se integre… temas que Donald Trump desprecia en público y en privado.

Tim Cook, por su propia naturaleza sureña, no ha renunciado a intentar influir en Donald Trump, e incluso esta misma semana declaraba que prefería hacerlo en persona en vez de delegar en interlocutores (algo que muchos hacen para no ver su imagen manchada asociada con el señor Trump). Tim Cook, a pesar de expresar su desacuerdo en voz alta, ha seguido participado en reuniones, haciendo llamadas y recibiéndolas para exponer su punto de vista directamente ante el presidente.

El resultado para Apple

Tal y como era previsible, el ventajista Donald Trump ha aprovechado cada oportunidad que ha tenido en esa visita para apuntarse tantos que no sólo no le corresponden sino que no duda en faltar a la verdad para parecer mejor.

Según sus propias palabras, ha conseguido que Apple fabrique en Estados Unidos creando puestos de trabajo de calidad para los americanos. Da igual que Apple ya fabricara en esa misma fábrica de Texas el Mac Pro.

Donald Trump (su equipo de publicistas de la Casa Blanca) ha publicado un vídeo promocional de su visita a la fábrica de Apple que parece una cortinilla descartada de El Equipo A, mostrando las instalaciones y al presidente (y su mujer y su hija) paseando por los pasillos como si estuvieran visitando Versalles.

Donald Trump ha publicado una foto “familiar” delante de un trabajador terminando la caja en la que se entregará el Mac Pro…

Es decir, el señor Trump ha exprimido hasta el límite su corta visita a la fabrica de Apple, mientras Tim Cook tenía que hacer de Cicerone, y aguantar sus declaraciones con cara impasible.

En resumen, Apple se ha saltado tantas normas por “agasajar” a Donald Trump que se puede tachar el día de deplorable en la historia de Apple. Y el papel que Cook ha tenido que desempeñar sin duda ha marcado el nivel más bajo en toda su carrera.

¡Pero Apple podría haberse negado!

Es fácil decirlo desde nuestra posición, y es posible que con otro presidente se hubiera podido razonar.

Pero si un tipo como Trump dice que quiere ir a tu fábrica a hacerse una foto, y por detrás estás intentando que no aplique aranceles a tus productos que provienen de China, y estás intentando que no sea quien es y que permita que los hijos nacidos en EEUU de trabajadores ilegales se les reconozcan los derechos. y tienes que aguantar hasta las próximas elecciones sabiendo que probablemente saldrá elegido, no te queda más remedio que tragarte el sapo.

En conclusión, no quieres a una persona como Trump (mientras sea presidente de los Estados Unidos) como enemigo, porque ha demostrado una y otra vez que no se detiene ante nada para hundir a los que considera hostiles a su persona.

Es muy triste ver a Apple jugar el juego político, asociándose a justo lo opuesto de lo que representa.

Aparte de compadecer a Tim Cook, espero que Apple, y especialmente su CEO, hagan todo lo posible por impedir que Donald Trump repita en el cargo.

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14 comments

  1. juan

    Peor me pareció la visita del príncipe saudí a Apple Park o las otras reuniones que han tenido Tim con esta gente que no dudaría de condenarlo por homosexual.

  2. JGVia

    (…Este artículo sonaría rarísimo cambiando USA por España, Apple por una grande del IBEX, y hablando de cualquier presidente de España. ¿No? En tal caso, se podría pensar, pero quizá no escribir. Me ha hecho reflexionar. Siempre vuelvo a FaqMaq; siempre hay algo curioso). 🙂

    1. Alf

      Hola JGVia, me encantaría que hubiera empresarios de las grandes empresas españolas (El Corte Inglés, Bankia, Zara, Mango, Telefonica, etc.) que tuvieran el perfil social de Tim Cook, hablando valientemente de las cosas que hay que mejorar en España y repetirlas una y otra vez en televisiones, radios y periódicos.

      Hay muchos temas en España que merecerían un compromiso público sobre el plan de acción: la desigualdad, la pobreza, la integración, el maltrato… Ojalá tuviéramos líderes de verdad.

      Con respecto a «visitas a fábricas», no veo yo a un presidente español visitando, digamos, Balay, con motivo de la fabricación de un frigorífico de super alta gama (que es lo que es el Mac Pro). Es posible que todo se ande, pero creo que quedaría cercano al ridículo.

      Aún así, cosas veredes…

      1. JGVia

        …¡Pues si estamos hartos de ver presidentes en fábricas, haciendo el paripé! Y al rey también…
        Tim Cook, por muy alto que sea su cargo, es un empleado de Apple. Los dueños son los accionistas (puede que hasta Trump tenga acciones). Se puede saltar a decir que es una empresa americana, de los americanos (estadounidenses).
        «Aparte de compadecer a Tim Cook, espero que Apple, y especialmente su CEO, hagan todo lo posible por impedir que Donald Trump repita en el cargo», dices.

        No sé si opinas que los líderes políticos deben ser los empresarios y ejecutivos del país (lo que, técnicamente, se denomina «oligarquía»)….
        Probemos:
        «Aparte de compadecer a César Alierta, espero que Telefónica, y especialmente su CEO, hagan todo lo posible por impedir que Pedro Sánchez repita en el cargo».

        Pues a mí me suena mal…

        [Yo creo que nos liamos, porque hoy día es difícil ver políticos sensatos, mientras que sí los vemos en otros ámbitos. Pero queda muy cachondo el artículo, porque es verdad que el «nuevo producto» de Apple podría ser la «gestoría de estado». En vez de votar, se contrata a Apple para que administre el país. Por mí, vale].

          1. Alf

            Hola JGVia, no sé si has visitado el enlace que pegas, pero son de una vista del rey /junto con Pedro Sánchez, etc. al World Mobile Congress, es decir, no visitó «Telefonica», sino que hizo un recorrido por los stands.

            Por zanjar mi punto de vista, me remitiré a la frase del propio Tim Cook, que dice: «Estoy centrado en las políticas (policies) y no en la política (politics).

            Creo que expresa muy bien por qué Cook habla de lo que habla y no lo hace sobre si Trump le parece bien o mal.

            Como decía Forrest Gump… «y eso es todo lo que tengo que decir». 🙂

            En cualquier caso muchas gracias por tus contribuciones, por mi parte intento plantear temas que hagan pensar (y que no sean los mismos que vas a leer en todas partes).

        1. JGVia

          Y además (que un poco de pedagogía política siempre es una aportación):
          La postura del artículo representa la esencia del republicanismo norteamericano, frente a los «demócratas». La gran diferencia del pensamiento republicano es la querencia a la presencia mínima del estado, y que la república se administre mediante la iniciativa de los particulares siempre que se pueda; y claro, también afirman que la inteligencia está en las empresas de éxito, que mueven el país, y que el estado debe regularlas e intervenir lo menos posible.
          Yo te entiendo, pero Tim Cook creo que será del partido Demócrata, y le repelerían tus afirmaciones.
          Te has expresado como un sureño republicano patanegra; en vez de Texaco usas Apple.

          1. Alf

            Hola JGVia, no sé si realmente estás respondiendo a algún comentario mío. No entiendo la respuesta ni creo que en ningún momento haya hablado de eso que tú mencionas.

          2. JGVia

            (Hemos publicado lo último a la vez, de ahí algo de confusión).
            – «Estoy centrado en las políticas (policies) y no en la política (politics)» Tim Cook. (Postura afín al partido Demócrata, lógicamente. Tú te quejas de que Cook no tome un papel más «político»).
            – Tú dices que Apple se ha saltado normas para «agasajar» a Trump. ¿Tan raro es que una empresa agasaje al presidente de su nación? Son los republicanos los que suelen cuestionar el poder del presidente.
            – Recibir al presidente en una fábrica no es «tragarse un sapo». (Y esto es una postura republicana; las empresas no tienen que agacharse ni doblegarse ante el presidente del gobierno).

            …¡Si es por discutir!… (civilizadamente).
            En el fondo, es todo embrollo y pantomima: el Mac Pro anterior ya se fabricaba en USA, aunque Trump quiera presumir de que esto empieza con Él. Y la fábrica visitada (esto sí es gracioso) ¡no es de Apple! Es una empresa que creo se llama Flex (o parecido, no recuerdo) a la que Apple encarga el ensamblaje.
            Resulta, al final, que el CEO de Apple y el Presidente, han visitado una empresa de la que desconocemos el nombre. (Así que la información, a nivel periodístico, también es incompleta).

          3. JGVia

            https://www.theverge.com/2019/11/20/20974999/trump-is-lying-about-the-new-apple-factory

            Con el titular y la entradilla basta para conocer esto último.

        2. delorean21

          Le doy la razón, el artículo no es más que la crítica a una empresa por recibir a un presidente elegido democráticamente, absurdo y fuera de lugar. Como bien dice ¿ alguien se imagina que desde multinacionales como Inditex o Santander se pida el voto en una dirección política y se boicotee la opción contraria?, pero ¿ en que tipo de países quieren vivir los que escriben semejantes artículos?

  3. Mandibul

    Creo que este artículo yerra al dar carta de naturaleza a los estereotipos de ambos personajes.
    Ni Cook es la hermana de la caridad ni Trump el karken que se ha pintado.
    Uno hace lo que tiene que hacer para mantener su empresa y el otro… también.
    ¿Un empresario que se pone al lado del mandatario de turno (de éste, del anterior, del siguiente)? ¿Un político que trata de sacar partido de instituciones civiles y estatales? … me pinchas y no sangro.

    La beata Cook bien podía reivindicar democracia en el regimen dictatorial de China donde tiene las fábricas, por poner un único ejemplo, si de verdad fuera ese alma sensible que se describe en el artículo.
    Y de Trump no hablamos que no viene al caso. Para mí, un fantoche, pero eso da igual. Yo siempre digo lo mismo: ¡cómo debía ser la propuesta Demócrata para que no pudieran ganar a Trump!

    1. JGVia

      Pues yo lo voy a escribir en español: aunque nos parezca mal la decisión soberana de los estadounidenses de tener a Trump como presidente, pedir la asistencia y el poder de las empresas para someter a un gobierno es cagarse en la democracia.

    2. Alf

      Hola Mandibul, creo que equivocas el tiro. Tim Cook no intenta salvar el mundo. Habla de los temas que le preocupan a él como americano, y habla de los temas que le interesan como americano.

      Sobre el gobierno de China, que hablen los chinos. En la parte que le toca, procura que a los trabajadores se les trate de manera justa, que no hagan horas extras no pagadas y que las condiciones de los fabricantes se ajusten a los requisitos de Apple. Hasta ahí puede llegar.

      Yo no digo que sea un alma sensible. Sólo ha adquirido un papel de líder social que (por ejemplo) Jobs nunca tuvo. Defiende las políticas que cree justas y está siendo vocal en temas que, desde el punto de vista corporativo, no necesitaría entrar. Y por cada «amigo» (cliente) que haga como defensor de minorías, hay al menos otro enemigo (des-cliente) potencial que no está de acuerdo, así que no se trata de meros intereses económicos.

      Con respecto a Trump, y vencer a sus adversarios a la Casa Blanca, una vez que no te consideras vinculado a la verdad, los hechos o la lealtad, tienes mucha libertad para decir todo aquello que agrade al oído, algo que otro candidato no tendrá.