El seguidor de Apple casual probablemente no va a notar grandes cambios. Cientos de millones en ventas, productos que consiguen portadas sin apenas esfuerzo y esa falta de preocupación por lo que ocurre a su alrededor. Pero para los que tenemos la piel de manzana, la situación ha cambiado mucho, y ya se nota.

De cara a la galería nada ha cambiado para Apple. De acuerdo, las ventas del iPhone han sufrido un traspiés pero sigue ganado fantabullones todos los trimestres. El último modelo de Samsung parece que ha tenido mejor acogida que sus precedentes y que puede vender algunos millones más. Pero por lo demás, los Mac se siguen vendiendo mejor que el resto de la industria, los servicios (las App Store, y los inminentes servicios de noticias y de televisión bajo demanda) siguen convirtiendo bytes en dólares como si se le hubiera roto el freno, y los productos que tienen en la pista de despegue (desde el Mac Pro, que parece que van a esperar a la WWDC para presentarlo hasta el iPod touch renovado) van a aportar su grano de arena para que piscina de dólares en la que baña Tim Cook cada viernes no baje el nivel ni un ápice.

Pero para aquellos que llevamos bebiendo zumo de manzana durante décadas, sabemos que ningún revés se toma a la ligera en Apple. Ese fallo en las proyecciones de ventas del iPhone ha hecho mella, y Tim Cook ha llamado a su ejército para volver a ponerles firmes.

La vuelta del espíritu de la startup

Una de las filosofías que más se repiten entre los ejecutivos de Apple para definir el espíritu de la empresa es que funcionan como una startup. Apenas hay cuadros verticales y todos los máximos dirigentes están accesibles para todo aquel que quiera proponer algo.

Desde que se plantea la idea hasta que se da via libre para explorarla apenas hay trámites.

Sin embargo la globalización de la empresa, la necesidad de atender a tantos frentes, en tantos idiomas, con tantas políticas diferentes, de alguna manera  -esto es muy obvio para todos los que seguimos a Apple- habían anquilosado la maquinaria, con tiempos de desarrollo hasta productos terminados cada vez más largos -y sin explicación que los justifique. Simplemente se tarda más en todo.

El cómodo colchón del dinero

Otra de las cosas que, aunque haya sido involuntariamente, ha provocado el efecto «dormidina» a la hora de acudir al mercado es la sensación de que habían dado con la gallina de los huevos de oro y no iba a parar de poner.

El iPhone se ha convertido en una máquina de hacer dinero, apoyado en la App Store, y mientras funcionara no había urgencia por acelerar procesos. Las cosas «estarán cuando estén».

Entendámonos, no es que la gente de Apple no trabaje. Es que habían perdido la urgencia, porque el dinero ya llegaba en cubos (gracias a la división del iPhone, claro, que se han convertido en los condenados por el éxito de sus productos).

Si algo ha enseñado la crisis china y la caída de ventas del teléfono inteligente de Apple (no olvidemos que el problema de sustitución de las baterías se origina por esa indolencia/desprecio del mercado/consumidor que les hizo considerar que no era importante comunicar el «trucado» de las baterías) es que nada está asegurado y todo lo que va bien puede empezar a ir mal muy rápido.

Hasta el colchón del dinero tiene alambres que se te pueden clavar hasta el fondo si te descuidas.

Acción-reacción

Todos recordamos aquella época en la que los nuevos modelos de iPod se superponían unos a otros aunque estuvieran vendiéndose como rosquillas.  Apple innovaba y experimentaba sin miedo a equivocarse -nada que el modelo del año siguiente no pudiera corregir.

Seguro que este «zarandeo» que ha sido el problema con los ingresos por el iPhone ha despertado de su cómodo letargo de desarrollo a las diferentes divisiones y están revisando hasta la última fecha para ver cuando se puede tener el producto listo para presentarlo.

Porque es el espíritu de Apple: desarrollar productos como si no tuvieras nada que perder, creyendo en ti mismo. Eso es lo que lesa traído hasta aquí y lo que les va a permitir seguir navegando con rumbo firme.

Por eso creo que 2019 (y 2020) van a ser años en los que veremos una Apple como la de los viejos tiempos.

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7 comments

  1. asterisco

    Ojalá sea verdad… pero la tardanza del MacPro no me da buenas sensaciones.

  2. nousettres

    Yo lo espero desde hace tiempo…

  3. Queimacasas

    Ya te digo, menuda semana de actualizaciones de productos. A ver si mañana cae el nuevo iPod touch ….

  4. jaguayo

    En fin, presentando todavía iMacs con discos de 5.400 rpm a 1400 Eurakos!!!
    Me parece patético!!. Y te pretenden cobrar 480€ por un SSD de 512Gb.
    Un iMac de 2009 al que le cambies el disco duro por un SSD de 512Gb (de menos de 100€ en casi cualquier sitio) irá casi tan rápido como esta joya de Apple de última generación.

  5. Artsier

    En esta keynote y después de tantas actualizaciones en los días previos, parece que no les quede nada por presentar. Voto por una gran sorpresa. Voto por las AppleGlasses y por el MacPro.

  6. jaguayo

    Pues no me quiero imaginar el precio del MacPro!!!!

  7. Queimacasas

    Bueno, parece que ya han abierto el canal de streaming y está habiendo algunos poltergeist!!!!