En un movimiento inusual -hacia quince años que no ocurría- Apple ha publicado una corrección a la baja sobre sus previsiones de ingresos para este trimestre. Esto ha permitido a toda la banda de carroñero que vuelan en círculos sobre el mundo de la tecnología lanzarse ávidos de sangre anunciando el fin del reinado de Apple. 

Sin embargo, esas afirmaciones tienen poca base real, y son mas una regurgitación de todas las letanías repetidas durante décadas sobre Apple y que tanta gente quiere creer. No hay análisis ni fundamentación basada en datos, sólo estimaciones afectivas sobre el fin de la “era de Steve Jobs” y la falta de liderazgo de Tim Cook.

Naturalmente, como repiten cada año, que Apple gane menos dinero significa que, por fin, Samsung, o Google, o tal vez Huawei, repentinamente se van a ver coronados como los nuevos reyes del mundo móvil, aunque lleven años fracasando modelo tras modelo.

Como en los buenos odios eternos, lo importante es que Apple pierda -nuevamente, por fin- y que ese mundo artificial de productos superfluamente caros que tienen engañados a decenas de millones de clientes se derrumbe de una vez por todas y ese ganado descerebrado que compraba ciegamente todo aquello que Apple producía vuelva al redil, comprando lo mismo que todo el mundo.

Por fin, la diferencia habrá muerto. O no. Pero primero vamos a repasar lo que Apple ha anunciado.

Sacado de su comunicado de prensa (enero de 2019):

• Ingresos de aproximadamente 84.000 millones de dólares

• Margen bruto de aproximadamente el 38 por ciento

• Gastos operativos de aproximadamente 8.700 millones de dólares

• Otros ingresos/(gastos) de aproximadamente 550 millones de dólares

• Tipo impositivo aproximado del 16,5 sin contar con partidas imprevistas

Su anterior previsión financiera era:

Apple ofrece la siguiente orientación para el primer trimestre de su año fiscal 2019:

• Ingresos de entre 89.000 y 93.000 millones de dólares

• Margen bruto entre el 38 por ciento y el 38,5 por ciento

• Gastos operativos entre 8.700  y 8.800 millones de dólares

• Otros ingresos / (gastos) de 300 millones de dólares

• Tipo impositivo aproximado del 16,5 por ciento

Como podemos ver, la carta de Tim Cook para inaugurar el año reconoce que van a ingresar 5.000 millones de dólares menos (en la estimación más baja). Y esa es la única estimación que cambia.

Las razones que aduce Tim Cook son fundamentalmente tres:

  • Debacle en China
  • Problemas en EEUU
  • Menor número de renovaciones de teléfonos.

Aunque no se especifica, dado que las argumentaciones se fundamentan en el iPhone, hay que suponer el error en el cálculo está en el número de teléfonos vendidos. Si redondeamos el precio medio de los iPhone en 1000 dólares, quiere decir que Apple ha vendido cinco millones de teléfonos menos.

El trimestre anterior Apple vendió casi 48 millones de teléfonos (llegando a los doscientos millones de teléfonos vendidos en un año). Así que, en el año en que la gama de teléfonos de iPhone es la más amplia de la historia, no es una gran tragedia. En todo caso, resalta el excelente conocimiento que tiene Apple de dónde y cuanto se vana vender sus productos, para que sus previsiones se cumplan o se mejoren trimestre tras trimestre.

La diferencia entre Steve Jobs y Tim Cook

Hace quince años (2002), Steve Jobs también tuvo que publicar una revisión de sus previsiones, a la baja. Y resalta enormemente las diferencias entre el antiguo líder de Apple y el nuevo.

El primero siempre mantenía la vista en la imagen general, y se resistía a aportar más información de la estrictamente necesaria (tanto en lo profesional como en lo personal). El segundo, Tim Cook, es un insider, criado en cadena de suministros y acostumbrado a analizar todas las variables que causan el problema. Y a la hora de contarlo al mundo, ha creído que era necesario dar todo tipo de explicaciones.

Yo discrepo, pienso que la longitud del mensaje le hace parecer inseguro, y que ser tan prolijo no aporta mayor claridad, sino al contrario. Varios párrafos dando vueltas a las mismas ideas, de manera que -para cuando llegas al mensaje de confianza en el futuro- ya estás aburrido.

Todo se puede sintetizar en pocos mensajes sencillos.

  • Los iPhones se siguen vendiendo como rosquillas en prácticamente todos los países del mundo en que opera Apple (menos en China, que es nuestro tercer mercado principal)
  • Los problemas en China han impactado enormemente en la cifra final de ventas.
  • Además otros problemas, como el alargamiento de ciclos de renovación y las tensiones comerciales se han sumado a la tendencia.
  • Nuestra línea de productos y servicios es la mejor de la historia y las innovaciones que tenemos preparadas nos permiten afrontar con seguridad y confianza el futuro.

Es cierto que la Apple de Steve Jobs no tenia el mismo tamaño y repercusión que la Apple de hoy, pero aún así, el comunicado de Tim Cook es innecesariamente largo y poco claro.

Apple trabaja activamente para que los usuarios no tengan que renovar su teléfono tan a menudo

Una de las grandes sorpresas del comunicado es que parte de la culpa recae en que muchos usuarios de los teléfonos más antiguos han aprovechado el plan que Apple ofreció de renovación de baterías de teléfonos para cambiara y seguir utilizándolo.

Sorprende que Apple se escude en esa medida (que, no olvidemos, tomó para contrarrestar la mala prensa por la ralentización de los dispositivos para proteger la usabilidad, sin comunicarlo debidamente) para justificar que ha vendido menos teléfonos de los que esperaba, dando, en cierto sentido la razón (y la credibilidad) a los que creen que Apple conspira para vender más teléfonos a base de hacer que queden obsoletos antes de tiempo.

Y llama especialmente la atención cuando uno de los principales eslóganes de la última versión del sistema operativo ha sido el esfuerzo que han realizado para que funcione perfectamente en los modelos más antiguos. 

Desde el punto de vista de las relaciones públicas no han pensado adecuadamente el alcance de culpar a los usuarios de querer seguir usando sus teléfonos cuando ellos mismos están dando las herramientas para que lo hagan.

El inmenso mercado del iPhone

Recordemos que en el trimestre anterior, Apple celebraba que habían vendido su dispositivo iOS 2.000 millones.

Para que Apple venda cada año alrededor de 200 millones de iPhone (como hace desde 2015), quiere decir que hay enormes cantidades de gente comprando sus dispositivos -en vez de comprar algún Android.

Así que cuando alguien te diga que es que todo el mundo tiene ya un smartphone y que ya no se pueden vender más, recuérdales que las ventas de Apple no se han desplomado (sólo han hecho una corrección de menos del 5% en un trimestre).

Cuando argumenten que los teléfonos de Apple son muy caros /o que se han pasado subiendo los precios, recuerda que, aún con la corrección a la baja, Apple espera ingresar en este trimestre “malo” 83.000 millones de dólares.

Y si te dicen que Apple ya no innova, o que sus teléfonos ya no se diferencian, puedes resaltar que, aunque marcas como Samsung venden muchos más millones de unidades, prácticamente todo el beneficio del mercado de smartphones se lo lleva Apple, es decir, casi todo el que quiere comprar un teléfono de alta gama, compra un iPhone.

Todo lo demás, es un ruido y ganas de generar titulares.

Seguiremos informando

In this article


Join the Conversation

2 comments

  1. rosuna

    Creo que es el principio de una muy mala época para Apple, y hay indicios desde hace mucho tiempo.

    El problema (para Apple) es la competencia, y la dificultad de diferenciar los productos.

    En hardware van por detrás en casi todo, excepto el «diseño» (decoración).

    En las universidades, donde los Mac florecían hace unos años, ahora están desapareciendo, y sus usuarios están (casi todos) muy cabreados con Apple. Hay mejores opciones más baratas, pero Apple crea sus propios problemas: escasa fiabilidad del hardware, poca facilidad para las reparaciones, cicatería absurda en las configuraciones básicas y precios disparatados. Productos como los iMac de 21 pulgadas dan vergüenza ajena (¡discos de 5.400 rpm); el nuevo Mac mini no resiste la comparación con máquinas similares con Windows. Etc.

    En el campo de los teléfonos móviles otro indicio: los iPhone eran lo «cool», lo que todo el mundo quería tener, especialmente la gente más joven, que se «tenía que conformar» con cosas peores pero más baratas… esto era así, pero ya no… ahora enseñar un iPhone lleva aparejada una burla, un comentario sarcástico, una comparación de especificaciones y precios (con Xiaomi, Huawei, etc.). Parece una tontería, pero para una empresa (y unos productos) que vende imagen, esto es letal. Una vez más, cicatería en la configuración hardware básica (¡la RAM ridícula!) y precios absurdos, con el agravante de un evidente atraso en muchas de las innovaciones más relevantes (el FaceID no le importa a nadie, pero sí las pantallas OLED, las cámaras sofisticadas, la duración de la batería…).

    Dice Cook que trabajan para que sus clientes no tengan que cambiar de móvil frecuentemente. Falso. No dejan de inventar trucos para que tengas que hacerlo. Parece que han renunciado a captar nuevos clientes, o a facilitar la vida a los existentes. Y la gente está huyendo.