La cámara del iPhone 8 Plus

A punto de dejar de ser el móvil para “el resto de nosotros” (o sea, los que no necesitamos un iPhone X, aunque lo deseemos) he pensado que era una buena idea reflexionar y mostrar ejemplos de cómo se ha comportado a lo largo de este año en diversas situaciones. Atención: artículo con mucho contenido gráfico. No lo leas si temes por tu plan de datos. Espera a la Wifi más cercana (1)

Al igual que hice hace poco, con el artículo sobre un año con el Apple Watch, doy por hecho que estás más que informado sobre el dispositivo y por lo tanto, voy a poner primero las conclusiones para que te ahorres, si así lo deseas, el rollo y puedas dejar tu experiencia en un comentario.

Conclusiones

La cámara del iPhone 8 Plus no ha dejado de sorprenderme ocasión tras ocasión. No sólo por la rapidez en el disparo, sino por la calidad de las imágenes, la fiabilidad en los resultados y, especialmente, por el parecido entre lo que quería fotografiar y lo que veía en la cámara.

Las nuevas herramientas como el botón de zoom óptico, las opciones de retrato, etc. aunque tienen claramente recorrido para mejorar, se comportan fantásticamente y ofrecen al fotógrafo aficionado (o iPhonógrafo), como yo, nuevas herramientas para mejorar las imágenes sin tener que profundizar en las opciones.

Como podrás observar en los ejemplos que he incluido, a lo largo de este tiempo lo he probado en prácticamente todas las condiciones, resultando en imágenes que no sólo me satisfacían a mi sino que puedo enseñar con orgullo a aquellos que me rodean.

Es patente para mi por qué Apple invierte tantos recursos y esfuerzos en mejorar año tras año la cámara de su dispositivo, ya que tengo la convicción de que es la app más utilizada (muy por delante del teléfono o de las mensajerías, que, aunque ubicuas, varían según la zona geográfica).

Aún así, si a tener la mejor cámara le sumas todas las demás apps incluidas en el teléfono, la seguridad y privacidad del dispostivo y la caja de las maravillas que es la App Store, que permite extender tu ordenador de bolsillo en cualquier dirección que necesites, en cualquier momento, no es de extrañar que año tras año el iPhone sea la elección favorita de millones de personas, muy por delante de cualquier otro modelo de la competencia.

Recuerdo que Steve Jobs (siempre presente) dijo al presentar el iPad que parecía que pudieras tocar las imágenes con los dedos. Bueno, esa afirmación siempre me pareció exagerada, ya que el cristal refleja demasiado como para que la experiencia sea tan inmersiva. Sin embargo, con las fotos que he hecho con iPhone 8 Plus si que me ha parecido que podría tocar la imagen, por si nivel de detalle, su contraste, su sensación de profundidad… y la excelente pantalla, claro.

Creo que el iPhone, al hacer fotos tan buenas (si quieres decir “resultonas”) de una manera tan sencilla e inmediata, no sólo provoca satisfacción instantánea sino que además crea afición a hacer fotos, incluso en gente que nunca manifestó un interés especial en llevar una cámara encima.

Espero con muchas ganas las novedades que el hardware que Apple anunciará mañana, y lo que puedan aportar para llevar la fotografía de bolsillo aún más lejos.

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Poco se puede añadir sobre el iPhone que no se haya dicho ya: es robusto, delgado, fácil de usar, consistente, sin problemas por muchas apps que tengas abiertas y por muchas semanas que lleves usándolo… no voy a dedicar más líneas a redondear el por qué el es teléfono favorito del mundo.

El hardware

Mi dispositivo es el iPhone 8 Plus y me pasó algo curioso. Cuando salió el primero modelo Plus, allá por el iPhone 6, me pareció enorme, monstruoso, innecesario, incómodo… tanto que preferí el modelo de tamaño normal. Sin embargo, cuando tuve que elegir el año pasado cuál utilizar, el Plus me pareció el tamaño normal y el iPhone “a secas” el modelo pequeño… ¡todo es tan relativo! sólo es cuestión de tiempo acostumbrarse a los cambios.

Así que he llevado durante todo el año el teléfono en el bolsillo sin ningún problema, lo he manejado con una mano sin temblores ni miedos a que se me caiga (y eso que, por primera vez desde el iPhone 3GS, ¡le he puesto una carcasa de Apple!) y, en definitiva, se ha integrado en mi vida como si fuera el tamaño estándar.

El sistema operativo ha funcionado siempre sin problemas y -aunque me sigue desquiciando lo mucho que tarda en instalar las actualizaciones del sistema operativo, es cierto que puedo pasar meses sin apagarlo ni reiniciarlo.

Creo que ya es el momento de dejar clara una cosa. Me la trae al pairo que otros teléfonos también puedan estar meses sin reiniciarse o que sean dos segundos (o minutos!!) más rápidos que el iPhone en la instalación de actualizaciones. De la misma manera, no puede importarme menos si el modelo concreto de no se qué otra marca dice que ha reinventado la fotografía o si incluye zoom óptico de 40 aumentos. 

El iPhone es el teléfono que tengo, y por lo tanto me da igual si el jardín de al lado es más verde o sólo lo parece. Estoy contento con el iPhone, así que lo que quiero es que siga haciendo las cosas que quiero hacer sin problemas y ofreciendo resultados que superen mis expectativas.

Encuentro las comparativas (de las cuales vamos a tener una abundante cosecha dentro de pocos días) entre la cámara del teléfono de una marca y la otra enormemente aburridos y nada vinculantes. Me parece un ejercicio inútil de “nerdismo” que interesa a pocos más allá de los fanáticos de las comparativas. Y no suelo dedicar ni tres segundos a intentar decidir qué foto me parece que tiene los verdes son más naturales, especialmente cuando no he visto el paisaje original y estoy viendo las fotos en una página web (probablemente un jpg con compresión) y en un monitor no calibrado (Sí, exactamente como las vas a ver ahora aquí). En fin, que me enciendo. ¿Que todo el mundo quiere saber quién la tiene más grande? Estupendo. A mi no me interesa. Estoy contento con la mía. Ya me entiendes.

Así que si usas un teléfono de otra marca, crees que soy un fanático incapaz de reconocer un misil aunque le esté entrando por la retaguardia, o sientes una necesidad compulsiva de dejar testimonio de que tú no eres, no necesitas, y además es innecesariamente caro, de todo corazón, ahórrate el momento “alguien tiene que decirlo”, porque no me interesa. Es un artículo sobre las fotos que hace el iPhone. No es un artículo sobre si el iPhone tiene la mejor cámara o si es el mejor teléfono.

Y encima sólo soy fotógrafo aficionado que le gusta dejar testimonio de cosas que ve (y que tiene mala memoria, así que esos recuerdos gráficos le ayudan a recordar dónde ha estado y qué vio). Mis fotos no tienen más pretensión que la de capturar un momento o -para el caso del artículo- poner a prueba el comportamiento de la cámara y el software.

La gran mayoría de las fotos que considero interesantes o atractivas a lo largo del año las publico en Facebook donde si me buscas, me puedes encontrar. Pero he hecho una selección para poder comentarlas.

Frutas

Fueron las primeras fotos que hice, nada más llegar a casa con el teléfono, porque los colores y los matices me parecen una buena forma de medir cómo se comporta la mezcla del hardware y el software.

Me quedé impresionado… la definición, la atmósfera, los colores, la profundidad de campo… todavía las veo hoy, un año después, y sigo admirándome.

Hice pruebas con el enfoque selectivo y con el modo Retrato. A continuación os pongo dos del modo Retrato, donde se puede comprobar cómo el software desenfoca donde “cree” que debería hacerlo (claramente confundido por la ausencia de grandes masas). En la primera foto, podéis ver cómo áreas del mantel se han desenfocado irregularmente. En la segunda foto, podéis ver cómo el reflejo de la luz sobre la mandarina también ha añadido un desenfoque que hace que la foto se vea extraña (en la galería anterior podéis ver la misma foto tomada sin el modo Retrato, donde se ve perfectamente).

También incluyo aquí dos fotos de flores, jugando con el enfoque, para mostrar lo radical que puede llegar a ser el efecto.

Flores

He usado el modo Retrato para mejorar la profundidad a la hora de fotografiar flores en el campo

Nocturnas

Otro de los escenarios donde también he podido comprobar el buen comportamiento de la óptica y del postprocesado sobre la marcha que hace el software es haciendo fotos por la noche. Destaco la falta de ruido en la imagen, el contraste entre las zonas iluminadas y las oscuras y la riqueza cromática en los matices captando otros valores aunque sea tan contrastada como la foto de la farola.

Interiores

Si hablamos de contraste, os traigo dos fotos de escenario. Una hecha desde bastante lejos en un recital de Estrella Morente y otra desde uno de los anfiteatros del Teatro de la Ópera de Madrid. Como se puede ver, la cámara no se intimida por los focos de colores o por el contraste entre el escenario y el foso donde la orquesta interpreta…

Y dos fotos de interiores: una es de una capilla que tiene una bonita Custodia y otra de un techo del Monasterio de las Descalzas (si recuerdo correctamente), ambas en Madrid. El contraste de luz y sombra de una y la riqueza de los colores y la definición de la otra hablan por si solas.

Paisajes

También aporto diversos paisajes  donde resalto los colores, la definición, el contraste… en mi gusto personal, el iPhone se ha comportado magníficamente. Si queréis matizar, a lo mejor no capturando fielmente sino captando el ambiente, creando la escena Película 1Película 2Película 3.

Retrato

Por supuesto, a lo largo de este año he hecho muchos, muchísimos retratos, siempre sorprendido por el efecto de profundidad de campo, la viveza de los colores, la definición de los detalles… Aquí adjunto dos (con su permiso) de los dueños y directores de iluminet.com, los apreciados Diana y Luis Juan, con quien tengo amistad desde hace muchos años. La foto se hizo en un apartamento en el centro de Madrid.

Desde mi gusto, aunque sin duda las diferentes opciones del modo Retrato ofrecen alternativas interesantes, no dejan de ser una primera versión y estoy seguro que en ediciones futuras veremos avances en la edición y tratamiento de imágenes.

En este año no he conseguido hacer ni una foto en la que las opciones “Luz de escenario” o “Luz de escenario mono” resultaran eficaces. Para mi es obvio que es necesario permitir la edición manual ampliando o restando zonas para que el software realice una opción óptima.

En diferentes ocasiones la opción “Luz de estudio” me ha sido útil para aclarar caras que quedaba oscuras por el contraste, mientras que la opción “Luz de contorno” siempre añade un sombreado demasiado forzado a las caras y rara vez me ha resultado agradable.

Otra mejora que me parece lógica (especialmente si se incorporan más cámaras) es que el propio software permita escoger el punto de enfoque, desenfocando el resto.

Películas

Otras de las opciones que permite el iPhone es crear pequeñas películas cuando la opción Live está activada. Se pueden exportar o compartir para crear efectos divertidos o curiosos. Aquí traigo tres ejemplos, dos nocturnos y uno de campo, para que se vea cómo capta las escenas desde muy cerca (la vela), la noche (este verano pasado en mi terraza) y un “bicho” en el campo…

Lo peor

En mi experiencia, cuando he hecho fotos con el iPhone 8 Plus con el sol de cara, el software satura las pieles nivel Donald Trump, o sobredosis de zanahorias, y no hay manera de corregirlo (casualmente, tal y como decía en mi disertación al principio, la imagen aquí se ve mucho menos saturada que el teléfono). Os adjunto una muestra, pero a lo largo de este año he tenido varias situaciones similares, siempre con el mismo resultado.

Por último, y como despedida, os dejo un ejercicio absurdo con la cámara del iPhone 8, una foto de un mantelito de mesa, probando el enfoque del teléfono.

1)  Me hace ilusión usar esa frase, parafraseando los viejos tiempos, cuando no había planes de datos, ni móviles, y nos conectábamos a leer faq-mac a través de módems telefónicos.

2) Las imágenes que presento pueden estar retocadas en el teléfono, con las herramientas que el iPhone aporta desde el botón Editar, No he usado apps externas ni ningún truco especial.

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1 comment

  1. Carlos Mellado

    Yo hice el cambio del iPhone 5 al 7+ hace cosa de 2 meses, y aún alucino con la calidad de la cámara y el modo retrato, incluso el enfoque selectivo, y soy aficionado a la cámara reflex, la calidad de la cámara nunca será como una reflex, por lógica es lógico (vaga la recundancia), pero cada vez también es más dificil distinguir una foto de móvil con una de reflex.
    Aunque como se dice en fotografía, la calidad de una foto depende de un palmo para detrás de la cámara.
    Muy buenas las fotos.