Appleinsider publica una pieza sobre un informe interno de la compañía acerca del estado de la cuestión acerca de las filtraciones en Apple.

En el artículo se revela que Apple ha cazado a 29 filtradores este año pasado de los cuales 12 de ellos han sido arrestados por sus acciones. El memorándum indica que esas personas “no solo han perdido sus trabajos, enfrentan un dificultad extrema para encontrar trabajo en otros sitios” apuntando a las consecuencias relativas a las filtraciones.

Resaltando un caso del mes pasado en el que la compañía atrapó y despidió a un empleado que filtró detalles de una reunión interna y confidencial relacionada con la hoja de ruta del software de la empresa, el memorándum, que fue publicado por Bloomberg, señala que el empleado admitió ante los investigadores de Apple que lo hizo porque pensó que no sería descubierto. Apple se jacta de que este no es el caso, ya que sus esfuerzos por tapar las fugas han llevado a los empleados, contratistas y proveedores que realizan estas acciones a ser descubiertos “más rápido que nunca”.

Apple ha invertido en sus investigaciones internas para identificar y detectar fugas lo antes posible. El memorándum cita una fuga de la versión Golden master de  iOS 11 del evento del pasado septiembre, que incluía detalles relacionados con el iPhone X sin previo aviso y el sistema operativo inédito, con el empleado responsable identificado y despedido en cuestión de días.

La empresa Global Security, utilizada por Apple para sus investigaciones, también descubrió las identidades de varios empleados que proporcionaban datos confidenciales sobre el iPhone X, iPad Pro y AirPods a un blogger en una publicación en línea centrada en Apple. También se reconoce que Global Security trabaja con los proveedores para “evitar el robo de la propiedad intelectual de Apple”, así como con los que filtran información, mejorando la seguridad con las empresas de terceros para “cumplir o superar las expectativas de Apple”.

Las repercusiones de que se descubra que una filtración va mucho más que la pérdida de un trabajo, afirma Apple, señalando el tiempo en la cárcel y las “multas masivas”, que típicamente provienen de cargos federales relacionados con intrusiones en la red y robo de secretos comerciales. “Las consecuencias criminales potenciales de la filtración son reales”, aconseja Tom Moyer de Global Security, señalando que tales descubrimientos “pueden formar parte de su identidad personal y profesional para siempre”.

El memorándum también pide a los empleados que respeten el trabajo de los demás, y la inversión de Apple en sus productos, para que no se filtren a la prensa. “Miles de personas trabajan incansablemente durante meses para entregar cada una de las principales versiones de software”, afirma Josh Shaffer, líder del equipo de UIKit que trabajó en algunos de los elementos que formaron parte de la fuga de iOS 11. “Verlo gotear es devastador para todos nosotros.”

“Todo el mundo viene a Apple para hacer el mejor trabajo de sus vidas, un trabajo que importa y contribuye a lo que las 135.000 personas de esta empresa están haciendo juntas”, dice Greg Joswaik, de Marketing de Productos, para finalizar el memorándum. “La mejor manera de honrar esas contribuciones es no filtrando.”

 

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1 comment

  1. krollian

    Demasiado dinero en juego para que se puedan perder ventas por filtraciones.
    Imagino guardar secretos tecnológicos con celo y ver una foto por todo Internet de algún producto que muy pocos conocen en un momento dado.