A lo largo de esta noche, diversos medios han publicado, en cascada, pequeños artículos sobre el orden correcto a la hora de hacer referencia a las teclas modificadoras en los atajos de teclado.

La referencia a la que estos artículos hacen mención es la Guía de estilo de Apple, en la que se explica que si hay más de una tecla modificadora, la forma de indicar el orden es siempre Fn, Control, Opción, Mayúsculas y Comando, lo que ha generado un buen montón de discusiones al respecto.

Las indicaciones de Apple no son más que una cuestión de estilo. Da igual cómo pulses las teclas de un atajo de teclado, el resultado es el mismo: no hay una diferenciación en el orden de las mismas, que sería un problema de usabilidad de hecho, así que lo único que hace la compañía de Cupertino es explicar cómo se deberían escribir cuando se hablan de ellas, expresando un orden correcto.

Sin embargo, es interesante, ya que estamos hablando de atajos de tectado, explicar1 qué significa cada tecla y por qué se usa así, entre otras cosas, porque seguir esas mismas reglas de uso te permitirá diseñar mejor tus propios atajos de teclado y sobre todo, recordarlos mejor.

En el Mac tienes diferentes teclas modificadoras, y siguiendo el orden inverso y de hecho, por importancia están:

  • Comando o ⌘: El uso de Comando implica una acción sobre el contenido, de forma que a la hora de diseñar un atajo de teclado, el uso de esta tecla siempre tiene que estar relacionado con el contenido con el que trabaja la aplicación. Un clásico, ⌘A2 selecciona todo el contenido que se muestra en la ventana del documento de la aplicación.
  • Opción, alt o ⌥: su uso implica una acción alternativa para ⌘ y suele acompañar a esta tecla para realizar una acción secundaria sobre el contenido del documento. Estas acciones secundarias pueden afectar directamente al contenido o simplemente, realizar operaciones con el mismo desde una perspectiva diferente.
  • Control o ⌃: el uso de control está destinado a la hora de realizar acciones con una aplicación que no afectan al contenido, como, por ejemplo, desplegar paletas, cambiar entre ventanas o invocar opciones de la aplicación.
  • Mayúsculas o ⇧: es la tecla modificadora por excelencia. Piensa en ella como una segunda capa para ⌥ y se utiliza cuando hay que desplegar más capas de opciones dentro de una aplicación o un comando y es necesario profundizar en ellas con aun atajo de teclado.
  • Fn: la hermana pobre de las teclas en los atajos de teclado. Su existencia es relativamente reciente y no se usa con frecuencia, nada más que para invocar las teclas de Función3 o las teclas multimedia cuando éstas están seleccionadas en segundo plano en favor de las teclas de Función. De hecho, en el sistema de reconocimiento automático de teclas para generar atajos de teclado del sistema no es reconocida.
  • Tabulador o ⇥: cuando ya no quedan teclas para utilizar, se recurre al tabulador como emergencia.

El problema es que Apple a veces, más de las que piensas, no es consistente con los atajos de teclado, a la hora de diseñarlos e implementarlos en las aplicaciones, un problema que en muchas ocasiones viene derivado de la herencia del uso de atajos de teclado de oportunidad o la falta de huecos debido a que ciertas combinaciones de teclas han sido ya reservadas por el sistema. Incluso a veces, el razonamiento de uso de las diferentes teclas está pervertido por estos problemas, de forma que el uso de control para gestionar las ventanas de una aplicación está subyugado al uso de esa misma tecla para la gestión de escritorios, como es el caso, por ejemplo, de Safari u otras aplicaciones, que no utiliza ⌃⬅️ o ⌃➡️ porque estos atajos de teclado están reservados para el cambio entre escritorios de una forma más amplia. Lo lógico sería, pues, que el atajo de teclado fuera ⇧⌃⬅️ y ⇧⌃➡️ como atajo universal para el cambio entre pestañas, sin embargo, cada aplicación utiliza un atajo de su padre y de su madre para la misma acción.

Notas

  1. ¿Una vez más?
  2. comando all  o todo
  3. F1, F2, etc
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