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MacBook Pro late 2016 13 pulgadas sin Touch Bar, la revisión

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El MacBook Pro late 2016 es la apuesta en tecnologías y diseño para la próxima generación de portátiles de la compañía de Cupertino. Apple ha estado haciendo evolucionar sus portátiles a lo largo de estos años ya que es el tipo de ordenador que más vende con diferencia y en esta generación, los primeros de su clase, ha puesto encima de la mesa muchas propuestas que van a marcar la forma en la que trabajaremos con un portátil en el futuro, así que voy a centrarme en específicamente esas características que hacen del MacBook Pro late 2016 un portátil diferente empezando por este modelo.

El MacBook Pro más fino y ligero de la historia

En la línea de innovación que siempre ha caracterizado los MacBook, el nuevo MacBook Pro combina una carcasa totalmente rediseñada con una estructura Unibody íntegramente metálica, lo que se traduce en un portátil increíblemente robusto y compacto, pero a la vez fino y ligero. Con un grosor de solo 14,9 mm, el MacBook Pro de 13 pulgadas es un 17% más fino y un 23% más compacto que el modelo de la generación anterior. Además, pesa únicamente 1,36 kg, unos 200 gramos menos. El nuevo MacBook Pro de 15 pulgadas, con un grosor de solo 15,5 mm, es un 14% más fino y un 20% más compacto que la versión anterior y, con un peso total de únicamente 1,8 kg, pesa unos 200 gramos menos.

En la mano, el MacBook Pro de 13 pulgadas es precioso. Cuando Apple anunció este nuevo modelo, muchos usuarios vieron el nuevo dispositivo en las diapositivas como un portátil más, pero cuando tienes un primer contacto con te das cuenta que Apple ha dado un paso adelante en el diseño del mismo. Puedes o no puedes estar de acuerdo con su interior, pero externamente el MacBook Pro es precioso.

La compañía de Cupertino lo comercializa en dos modelos, el plata tradicional y un gris espacial que aparentemente está fabricando en proporción 3:1, y es el modelo que utiliza tanto para la propaganda como para mostrarlo en las tiendas. Es desde luego, acostumbrados al plata de toda la vida, el color que llama la atención y quizás veamos en un futuro una migración completa de todos los Mac al gris espacial. Es sobrio, elegante, y aún así, el excelente acabado del aluminio llama la atención y no deja indiferente.

En la mano uno tiene dudas de si realmente este portátil tiene 13 pulgadas. Su tamaño comparativo con el MacBook Air muestra una notable reducción de espacio utilizado, aunque sí, se mantiene la pantalla de 13 pulgadas. La ausencia de biseles hace que al tacto, al cogerlo, uno tenga conciencia directa de lo que tiene en la mano, en un efecto un tanto especial: sabes que tienes en la mano un MacBook Pro.

Llegados a este punto, uno, con el MacBook Pro en la mano comprende la razón de la desaparición de la manzana iluminada. La pantalla es tan fina y por extensión la tapa, que un agujero en la tapa podrás suponer un problema de integridad estructural más allá de los problemas relacionados con conseguir una retroiluminación consistente.

A pesar de su ligereza, de su delgadez, la sensación es de solidez. De disponer de un producto que externamente está bien acabado y es resistente.

Touch ID llega al Mac

El práctico y seguro sistema Touch ID, una de las prestaciones más conocidas y valoradas por los usuarios de iPhone e iPad, está ahora integrado en el botón de encendido. Una vez que el usuario registra su huella dactilar en Touch ID en su MacBook Pro, puede desbloquear su Mac, cambiar de cuenta de usuario y realizar compras seguras con Apple Pay en Internet simplemente moviendo un dedo. Touch ID lee de forma precisa y segura la huella dactilar del usuario y aplica complejos algoritmos para cotejarla con el elemento seguro del nuevo chip T1 de Apple.

Touch ID acompaña a Touch Bar y es una pena que Apple no haya decidido implementar esta característica en toda la gama, independientemente del uso del nuevo extra táctil de sus hermanos mayores.

Si te preguntas por qué, la explicación es sencilla: tanto Touch Bar como Touch ID dependen del mismo chip, un sistema pensado para aunar esfuerzos y no tener que instalar dos subsistemas por separado, lo que hubiera encarecido los costes y penalizado la construcción e instalar el chip T1 solo para TouchID y el sensor hubiera hecho que el portátil más bajo de la gama hubiera sido, algo más caro, circunstancia que no cuadraba en los planes de Apple al respecto de precios y arquitectura.

Esto no quiere decir que en futuras generaciones del MacBook Pro los portátiles no acaben llevando Touch ID: con un chip T1 o T2 más barato y más evolucionado si que podremos ver esta característica en futuras iteraciones del MacBook y MacBook Pro en cada uno de los portátiles que la compongan.

La pantalla más brillante y con más colores nunca vista en un portátil Apple

La mejor pantalla jamás vista en un Mac es garantía de unas imágenes más nítidas, con más detalles y más realistas que nunca. Con un grosor de 0,88 mm, el mismo que en la pantalla de un MacBook, la pantalla Retina del nuevo MacBook Pro tiene un nivel de brillo de 500 nits, es hasta un 67% más brillante que la generación anterior, tiene un 67% más de contraste y es la primera de un portátil Mac que soporta gama cromática extendida. Además, gracias a las tecnologías de ahorro de energía como la mayor apertura de píxeles, la velocidad de actualización variable y unos LED con un consumo más eficiente, la pantalla consume un 30% menos de energía que la versión anterior.

La pantalla es absolutamente increíble. En los muchos años que llevo trabajando con ordenadores y son varias décadas, no había tenido a mano una pantalla con este brillo y esta capacidad de mostrar detalles. Hace cualquier foto buena y aquellas que tienen pequeños fallos los hace resaltar todavía más.

Apple dice que esta nueva pantalla soporte “gama cromática extendida”, refiriéndose al a gama DCI-P3. Ya disponible en el iMac 5K, DCI-P3 es un espacio de color diseñado para la proyección de películas digitales por la industria norteamericana del cine, de hecho está basado en La Luz producida por las lámparas de xenon utilizadas en los proyectores de cine digitales. Cubre la mayoría de los colores naturales que se muestran el espectro y tiene cierta tendencia a virar a colores cálidos, especialmente los rojos, frente a los verdes.

P3, como es conocido vulgarmente, es capaz de mostrar una gama de colores mucho más amplia que sRGB y hace que, junto con la pantalla retina, los colores parezcan mucho más vívidos y quizás algo saturados, pero a primera vista esto, que se supone deberían ser defectos, han sido corregidos desde la pantalla del iMac 5K en la pantalla del MacBook Pro con una mejor corrección de color que hace de la pantalla del MacBook Pro un auténtico lujo independientemente de la resolución con la que trabajes.

Frente a Adobe RGB (1998), perfil disponible en la pestaña Color del panel de control pantallas, el perfil ajustado por Apple, denominado LCD color, tiene algo más de contraste y una mayor presencia en las sombras y

En cuanto a la resolución de la pantalla, en las opciones personalizables, no hay posibilidad de utilizar el truco de la tecla ⌥ para poder acceder a un menú de diferentes resoluciones, y solo dispones de 4:

  • 2048 * 1080 píxeles
  • 2560 * 1600 píxeles
  • 2880 * 1800 píxeles que es la resolución por defecto
  • 3360 * 2100 píxeles

El MacBook Pro más potente de la historia

Unos potentes procesadores, unos gráficos de última generación, unas unidades SSD ultrarrápidas, una memoria de alta velocidad y una avanzada arquitectura térmica ofrecen un nivel de prestaciones de calidad profesional, y todo en una estructura más fina que nunca. Los procesadores Intel Core i5 de doble núcleo de sexta generación con eDRAM, Intel Core i7 de doble núcleo con eDRAM e Intel Core i7 de cuatro núcleos proporcionan una potencia de procesamiento de nivel profesional y un consumo eficiente. El nuevo MacBook Pro de 15 pulgadas incluye un sistema gráfico Radeon Pro hasta 2,3 veces más potente que la generación anterior, mientras que el MacBook Pro de 13 pulgadas incluye un sistema Intel Iris Graphics hasta el doble de rápido que el anterior. Todos los modelos incorporan unidades SSD con velocidades de lectura secuencial superiores a 3 GBps y conectividad Thunderbolt 3, que combina la transferencia de datos, la carga y hasta el doble de ancho de banda de vídeo en un único puerto, lo que permite a los usuarios trabajar con una pantalla 5K y conectar su MacBook Pro a la corriente con un único cable.

El MacBook Pro late 2016 13 pulgadas sin Touch Bar porta un procesador Intel(R) Core(TM) i5-6360U CPU @ 2.00GHz @ 2.00 GHz, con 2 núcleos capaz de trabajar con cuatro hilos. Este procesador fue lanzado en el tercer trimestre de 2015 y tiene un precio de 304 dólares.

Este procesador, con TurboBoost hasta 3,10GHz, cuenta con 4 MB de caché inteligente y permite solo un máximo de 32 GB de memoria RAM en función de la RAM utilizada. Técnicamente admite DDR4-2133, LPDDR3-1866, DDR3L-1600. En un portátil, para maximizar el rendimiento de la batería, y más ahora que el tamaño del portátil es menor, es necesario el uso de memoria LP (Low Power) de ahí el uso por parte de Apple de LPDDR3-1866. Al respecto de esta memoria, el procesador solo admite un máximo de 16 GB.

GeekBench 2 ofrece los siguientes resultados al respecto del rendimiento de este procesador:

Ha habido mucha controversia con la selección de estos procesadores para la gama MacBook Pro. La verdad, la realidad, nos cuenta una historia diferente: la nueva arquitectura Kaby Lake no ofrece procesadores que pudieran entregar esta potencia hasta 2018 así que era evidente que Apple se debía apoyar en una arquitectura ya probada, con un rendimiento suficiente. Estamos hablando de una gama de la que se espera un buen rendimiento y por lo tanto, la decisión, aunque difícil, no podía ser otra.

Gráfica

Este portátil lleva una gráfica integrada, una Intel IRIS Graphics 540 que reserva 1536 MB de la RAM para operar. Es la gráfica de la generación SkyLake de procesadores de Intel. Su rendimiento depende mucho de la RAM asociada a la misma y es capaz de ejecutar juegos modernos con ajustes bajos o medios. El motor de vídeo ahora descodifica H.265/HEVC vía hardware y es mucho más eficiente que en versiones anteriores. Técnicamente esta gráfica es capaz de soportar hasta 3 pantallas con una resolución máxima de 3840 x 2160 @ 60 Hz.

No es una mala gráfica para un uso general; se defiende bastante bien en muchos aspectos y ofrece un buen rendimiento para el día a día, especialmente en situaciones mixtas en las que se mezclan aplicaciones que requieren cierta potencia gráfica y aplicaciones de empresa.

SSD

Lo del SSD es una auténtica exageración. No hay palabra mejor para explicarlo. Su rendimiento rompe con las expectativas más generosas al respecto de desarrollo de almacenamiento. Con velocidades que se salen de la escala, es exactamente casi como tener RAM adicional.

La velocidad de este SSD hace que nos debamos replantear algunas cosas al respecto de la RAM y del espacio de intercambio en este modelo en concreto. Sus 8 GB de RAM pueden parecernos escasos, pero hay que tener en cuenta que primero, Apple implementa tecnologías de compresión de memoria y segundo, que en el caso del volcado de datos al disco en los espacios de intercambio cuando estamos forzando la máquina con varios programas que utilizan considerables cantidades de memoria, el intercambio entre la RAM escrita y almacenada en el disco a la memoria real es rapidísimo, tan rápido que no lo vas a notar.

Otras características destacadas del nuevo MacBook Pro

  • Trackpads Force Touch mucho más grandes: un 46% más grande en el MacBook Pro de 13 pulgadas y el doble de grande en el MacBook Pro de 15 pulgadas;
  • Teclado con más capacidad de respuesta y más cómodo, gracias a un mecanismo de mariposa de segunda generación;
  • Sonido más potente y realista, gracias a unos altavoces con el doble del rango dinámico y unos graves mejorados;
  • macOS Sierra, el sistema operativo de ordenador más avanzado del mundo, con novedades como la integración con Siri, el portapapeles universal, Apple Pay en páginas web y una nueva versión de Fotos, que permite redescubrir recuerdos olvidados, organizar la biblioteca de diferentes formas y pulir las fotos como un auténtico profesional.

Y seguimos con el trackpad. El nuevo trackpad es muuuucho más grande y esta redimensión es muy bien recibida por aquellos usuarios que han hecho una migración al trackpad desde el ratón. De hecho no podemos hablar de trackpad tradicional, sino de Magic Trackpad, es decir, no hay realmente una superficie que se mueva, sino que “parece que se mueve” gracias al motor háptico que permite Force Touch, es decir, presión en dos niveles. Al ser una tecnología ya presentada por la compañía de Cupertino, se ha obviado en muchas ocasiones en hacer referencia correctamente a ella, pero está ahí. Sus características son las mismas que en versiones anteriores, pero para quien no la ha probado sigue resultando sorprendente porque la retroalimentación nos hace pensar que realmente estamos haciendo clic. Para quien prefiera seguir usando un ratón, por herencia de muchos años (que es lo que me pasa a mi, por ejemplo) el Magic Mouse 2 es una opción adicional o por extensión, cualquier ratón Bluetooth. Si por alguna razón específica utilizas un ratón convencional por cable USB A, no te gastes “una pasta” en el adaptador USB: para un ratón te sirve sin problema un adaptador integrado como este o este que vienen en un pack de dos por un precio muy reducido y te permiten conectar dispositivos USB a velocidad 2.0, suficiente para un ratón o para otros tipos de periféricos apuntadores.

Después está el teclado. Es difícil transmitir los cambios realizados por Apple en el nuevo mecanismo de mariposa que ha integrado en el MacBook Pro y que está disponible a lo largo de toda la gama, pero voy a intentarlo.

Para empezar, la sensación de profundidad en la pulsación es mayor, es decir, hay una mayor distancia entre la tecla en su estado de descanso y pulsada al máximo, lo que ofrece una mejor retroalimentación al pulsar teclas. Por otra parte, Apple ha mejorado mucho en esta nueva versión del mecanismo mariposa en estabilidad a lo largo de una tecla, cosa que resulta muy notable en la barra espaciadora. Independientemente de dónde hagas presión en la tecla, es más uniforme la presión transmitida lo que permite una mayor precisión al teclear, lo que, en comparación con la anterior versión de este mecanismo ofrece una mejora que calculo en mi caso es de un 10% de aumento en precisión (y por lo tanto, en menores correcciones). Sigue siendo un mecanismo de teclado para dedos ligeros y no hace falta mucha presión para poder conseguir la presión necesitar en cada tecla, pero al estar mejor distribuida la presión, hace un ruido característico que ha sido considerado como excesivo por mucha gente: simplemente para evitarlo hay que cambiar nuestro hábitos, porque este no es un teclado al uso tradicional, da igual si es mecánico o membrana. Simplemente con una mínima presión obtienes el resultado que necesitas, así que ¿para que teclear como un elefante?.

En cuanto a los altavoces, veamos. Apple anuncia sonido más potente y realista, pero siguen llevando unos drivers pequeños, por lo que no podemos esperar realmente sonorizar una sala de baile. Suenan más y mejor que las versiones anteriores de los subsistemas de audio en anteriores generaciones de MacBook Pro con, quizás, demasiados picos en la gama de medios, pero no hay mucho más que decir.

Puertos

El MacBook Pro (13 pulgadas, finales de 2016, dos puertos Thunderbolt 3) viene equipado con 2 puertos Thunderbolt 3, una tecnología de E/S que conecta dispositivos con tu ordenador a velocidades de hasta 40 Gbps. Thunderbolt 3 combina transferencia de datos, salida de vídeo y capacidades de carga en un solo conector compacto.

Los puertos Thunderbolt 3 (USB-C) de tu MacBook Pro admiten dispositivos Thunderbolt 3 a velocidades de hasta 40 Gbps cuando se utiliza un cable Thunderbolt 3 (USB-C a USB-C). También puedes conectar dispositivos Thunderbolt y Thunderbolt 2 mediante el adaptador de Thunderbolt 3 (USB-C) a Thunderbolt 2 de Apple a velocidades máximas de 20 Gbps (10 en cada canal).

Se pueden conectar en cadena hasta seis dispositivos a cada puerto Thunderbolt 3 del MacBook Pro; el adaptador de Thunderbolt 3 (USB-C) a Thunderbolt 2 no cuenta como dispositivo en ese aspecto.

MacBook Pro (13 pulgadas, finales de 2016, dos puertos Thunderbolt 3) proporciona rendimiento Thunderbolt 3 completo en ambos puertos (20 Gbps en cada canal). Los puertos Thunderbolt 3 también pueden proporcionar alimentación a dispositivos conectados. El MacBook Pro (13 pulgadas, finales de 2016, dos puertos Thunderbolt 3) puede alimentar un dispositivo que utilice hasta 15 vatios y uno que utilice hasta 7,5 vatios.

Los puertos también permiten la carga del dispositivo. Para cargar el MacBook Pro, utiliza dos accesorios incluidos en la caja con el ordenador:

  • El adaptador de corriente USB-C Apple de 61 W (para modelos de 13 pulgadas)
  • El cable de carga USB-C Apple

Este punto es importante porque ahora, ante un problema con el cable del adaptador de corriente solo hay que cambiar… el cable, y no todo el adaptador.

El MacBook Pro solo consume energía de una fuente de alimentación aunque haya más de una conectada, así que utilizar varias fuentes de alimentación no acelerará la carga. Si se conectan varias fuentes de alimentación al MacBook Pro, se utilizará la que más energía suministre, independientemente del orden en que se conecten.

No debes conectar ninguna fuente de alimentación superior a 100 W, ya que podría dañar el Mac. Utilizar una fuente de alimentación que no proporcione suficiente energía puede ralentizar o retrasar la carga. Es mejor utilizar la fuente de alimentación incluida con el Mac.

El MacBook Pro puede recibir un máximo de 60 W de potencia a través del adaptador multipuerto de USB-C a VGA de Apple o el adaptador multipuerto de USB-C a AV digital, con lo que con estos adaptadores puedes cargar el MacBook Pro sin problemas. Esto no es recomendable en el modelo de 15 pulgadas.

También puedes alimentar otros dispositivos a través de estos puertos: El MacBook Pro (13 pulgadas, finales de 2016, dos puertos Thunderbolt 3) puede alimentar un dispositivo que utilice hasta 15 vatios y uno que utilice hasta 7,5 vatios, cada uno conectado a un puerto. El primero en conectar usará la máxima carga y el segundo, la menor.

"Lo de los adaptadores"

Llevamos años pidiendo una estandarización de puertos y ahora, que por fin tenemos eso que hemos pedido durante tanto tiempo empiezan las quejas. Cada uno de los puertos de este MacBook Pro, y por extensión, de los siguientes modelos de la gama, nos sirven para conectar desde pantallas a dispositivos de almacenamiento a incluso otros ordenadores vía IP over Thunderbolt. Ahora ya no hay que pensar donde va cada cable, simplemente conectas y listo.

Sin embargo, para conectar a dispositivos con conectores más antiguos es necesario utilizar adaptadores. Para empezar, no tienes que comprar todos los adaptadores, solo aquellos que realmente necesitas. En internet se publican desde hace ya tiempo fotos de MacBook Pro haciendo ironías de la cantidad de cables necesarios para conectar al MacBook Pro con los correspondientes adaptadores. Vamos a ver: si llevara puertos tradicionales la cantidad de cables sería más o menos la misma salvo, claro, que no habría adaptadores y nadie hubiera protestado. De nuevo, estamos pidiendo innovación a Apple y cuando se nos entregan forma de un puerto que sirve para todo, del que ya no nos tenemos que preocupar qué puerto sirve para cada cosa, qué dirección tienes que orientar el cable para conectar el correspondiente conector, etc… entonces toca quejarse. A lo largo de los próximos meses Apple irá implementando esta misma política de puertos en el resto de sus ordenadores (y detrás irá el resto de la industria) por lo que a lo largo de los dos próximos años, conforme vayan fallando, iremos migrando nuestros periféricos a este tipo de puertos. Ojo, los cables seguirán estando ahí, lo único será que los adaptadores desaparecerán. Ahora, simplemente, son un mal (más o menos) menor.

Si tuviera que quejarme de esta máquina, solo y exclusivamente de esta máquina, es que yo hubiera respetado la política de 4 puertos de su hermano mayor para disponer de una MacBook más flexible. Esa es la única pega realmente importante que veo a esta máquina y que hubiera corregido en su diseño.

Resumiendo

Apple comercializa este ordenador por 1.699 euros en acabado plata y gris espacial, aunque parece que el plata está desaparecido en combate y a uno le hace pensar que las futuras incorporaciones en el segmento de ordenadores vendrán todas (iMacs, Mac Mini) en gris espacial.

Entre las configuraciones a medida puedes elegir:

  • Procesador Intel Core i7 de doble núcleo a 2,4 GHz (Turbo Boost de hasta 3,4 GHz) + 360,00 €
  • 16 GB de memoria a 1.866 MHz + 240,00 €
  • SSD PCIe de 512 GB + 240,00 €
  • SSD PCIe de 1 TB + 720,00 €
  • El más pequeño de la gama es un MacBook Pro muy equilibrado al que le faltan 2 puertos. He estado trabajando con el durante la última semana, en lugar de lanzarme a escribir tonterías sobre el mismo al caer en mis manos, porque quería evaluar realmente si este equipo es realmente Pro. Y es un Mac a tener en cuanta, aunque sí quiero hacer algunas consideraciones.

En general, este modelo sin Touch Bar esta pensado para “business” puro y duro, entendiendo este término como uso administrativo y polivalente. Posiblemente, dentro del entorno de la empresa y especialmente en grandes flotas, donde el cliente y Apple pueden jugar con márgenes mayores, va a triunfar. De hecho, y a estas alturas, es según Apple (al respecto de toda la gama) el portátil más vendido en sus primeros días en toda su historia vendiendo portátiles.

Sobre todo, y este es un detalle que se obvia con frecuencia, es una máquina para viajar y llevar todo el día encima, con el rendimiento y potencia de un equipo mucho más que decente pero con el peso y el tamaño de un ultraportátil que hará dudar a los usuarios del actual MacBook Air si en su siguiente compra seguir pegados a estas máquinas o dar el salto, posiblemente en la generación de 2017-2018, a un MacBook Pro.

4 Comentarios

  1. Mandibul 28 noviembre, 2016

    Muchas gracias.
    Me viene muy bien el análisis para ir centrando ideas.

  2. sault 28 noviembre, 2016

    Un poco mas potente que el Macbook Air que uso. El SSD PCI sólo un poco más rápido en lectura.

    Voy a seguir con mi equipo, y veremos qué ocurre en la próxima generación…

  3. cocoloku 28 noviembre, 2016

    En mis mejores sueños visito un “Apple custom shop” donde me llevo un macbook pro con touch Id, sin touch bar, en gris plata de toda la vida y con una grafica dedicada potente. Despues me despierto y pienso que lo del USB C no es tan malo si va a ser el estándar y en que los sueños sueños son, podria ser peor 😉

  4. Queimacasas 29 noviembre, 2016

    Un momento con las resoluciones….
    Creo que los números qué usas están mal
    1- La resolución en píxeles de pantalla es fija a 2560 x 1600
    2- La resolución de imagen es justo la mitad de las que dices: me sé las 2 medias 1780 x 800 y 1990 x 900 ..
    3- Apple le pone la chispa en algunos casos y pinta las imágenes a la resolución de pantalla
    ¿No?

    Y ahora otra pregunta… al presentar las Retina pusieron la resolución de imagen por defecto a la mitad de resolución de pantalla (la de 800 líneas). Ahora la han cambiado a 900 líneas perdiendo las ventajas de la ratio 2 a 1 redonda para ajustarse a las pantallas de 15″ no retina antiguas
    ¿No?

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