En ocasiones, la interacción entre el usuario y su Mac puede ser compleja debido a una serie de ajustes que parecen contradictorios y que disparan comportamientos que a un usuario no-técnico le parecen incomprensibles.

Es el caso de una pregunta que me han hecho recientemente sobre un Mac que «cerraba la sesión de usuario» (sic) aleatoriamente sin una razón o motivo aparente. Cuando te comentan algo así, lo primero que piensas es que ocurre algo relativamente grave y empiezan los resoplidos porque definitivamente es un entorno que «parece un marrón».

En el último episodio de Proyecto Macintosh precisamente estuvimos hablando de este tema: los problemas del Mac y cómo solucionarlos e intenté establecer una regla básica para la detección de problemas en la que empiezas por lo más bajo para poder luego ir escalando hacia arriba.

Uno de los grandes problemas a la hora de recibir información sobre un problema en un ordenador es que quien te lo transmite puede hacerlo de forma errónea, es decir, lo que te está contando visualmente es cierto, pero el background de lo que ocurre, la evaluación de la razón al respecto de lo que pasa en pantalla, no lo es.

El problema estaba ahí: el Mac aleatoriamente saltaba al inicio de sesión, sin razón ni motivo aparente. ¿Cuál era realmente el problema? Pues que no cerraba la sesión de usuario: era otra cosa.

El problema era simple: una mezcla de configuraciones: la primera una esquina activa para hacer saltar el salvapantallas. La segunda, en el panel de control Seguridad y privacidad, la solicitud de la contraseña inmediatamente tras iniciarse el reposo o el salvapantallas.

¿Qué ocurría? Al pasar el cursor inadvertidamente por esa esquina activa, algo que podía pasar aleatoriamente, se disparaba el comportamiento de seguridad porque el usuario movía el cursor y simplemente el sistema no disponía de tiempo para disparar el salvapantallas e inmediatamente mostraba una pantalla «que parece» el inicio de sesión (cuando realmente no lo es). Así, el comportamiento del sistema inducía a error para quien no tenía claro cómo había ajustado el sistema.

Un par de clics bastaron para solucionar el problema a partir de este punto, pero de nuevo, es recomendable recordar dos cosas:

  • El proceso de detección de un problema empieza siempre por lo más básico: desde el enchufe a las configuraciones básicas del sistema
  • Nunca saques conclusiones precipitadas sobre las razones por las que está ocurriendo un problema, ni evalúes lo que te está ocurriendo pensando siempre en un escenario en el que no te sientes cómodo.

Por lo demás, lo dejo documentado por si a alguien le ocurre.

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