Durante toda mi vida profesional he intentado mantener un nivel básico de privacidad. Provengo de raíces humildes, y no busco llamar la atención. Apple es de por sí una de las empresas más observadas del mundo, y me gusta mantener la atención en nuestros productos y en las increíbles cosas que nuestros clientes hacen con ellos.
Al mismo tiempo, creo profundamente en las palabras del Dr. Martin Luther King, que dijo: “La pregunta más persistente y urgente de la vida es ‘¿Qué estás haciendo por los demás?’ ” A menudo me someto a mi mismo a esa pregunta, y me he dado cuenta de que mi deseo por tener una vida privada me ha estado reteniendo de hacer algo mucho más importante. Eso es lo que me ha traído aquí.
Durante años, he sido abierto con mucha gente sobre mi orientación sexual. Muchos colegas de Apple saben que soy gay, y eso no parece marcar ninguna diferencia en la forma en que me tratan. Por supuesto, tengo la gran fortuna de trabajar en una empresa que ama la creatividad y la innovación, y sabe que éstas solo pueden florecer cuando se aceptan las diferencias entre las personas. No todo el mundo tiene la misma suerte.
Aunque nunca he negado mi sexualidad, tampoco la he reconocido en publico, hasta ahora. Dejadme decirlo claramente: estoy orgulloso de ser gay, y creo que ser gay es una de las mayores bendiciones que Dios me ha dado.
Ser gay me ha dado una mayor comprensión de los significa pertenecer a una minoría y me ha permitido asomarme a la ventana de los retos a los que tienen que enfrentarse las personas que pertenecen a otros grupos minoritarios todos los días. Me ha hecho más empático, lo que me ha llevado a una vida más rica. A veces ha sido duro e incómodo, pero me ha dado la confianza para ser yo mismo, para seguir mi propio camino y a levantarme frente a la adversidad y el fanatismo. También me ha dado la piel de un rinoceronte, lo que viene bien cuando eres el CEO de Apple.
El mundo ha cambiado mucho desde que yo era niño. América está avanzando hacia la igualdad en el matrimonio, y las figuras públicas que han dado un paso al frente han ayudado a cambiar percepciones y han hecho nuestra cultura más tolerante. Aún así, todavía quedan leyes escritas en la gran mayoría de los estados que permiten a los empresarios despedir a un trabajador basándose exclusivamente en su orientación sexual. Hay muchos sitios donde los caseros pueden desalojar inquilinos por ser gays, o donde puede serles prohibida la visita a sus compañeros enfermos y compartir su herencia. Incontable gente, especialmente niños, se enfrentan al miedo y a abusos todos los días sólo por su orientación sexual.
No me considero un activista, pero me doy cuenta cuánto me he beneficiado por el sacrificio de otros. De forma que si saber que el CEO de Apple es gay puede ayudar a alguien que está luchando por aceptarse a si mismo tal y como es, o puede confortar a alguien que se sienta solo, o pueda inspirar a gente a insistir en su igualdad, entonces merece la pena la renuncia a mi propia privacidad.
Admito que no ha sido una elección fácil. Mi privacidad sigue siendo muy importante para mi y me gustaría conservar una pequeña parte. He hecho de Apple el trabajo de mi vida, y seguiré dedicando virtualmente cada minuto de mi tiempo consciente a ser el mejor CEO que pueda ser. Es lo que se merecen nuestros empleados, y nuestros clientes, desarrolladores, accionistas y proveedores. Parte del progreso social es comprender que una persona no se define por su orientación sexual, género o raza. Soy ingeniero, tio, amante de la naturaleza, fanático del deporte, y muchas otras cosas. Espero que la gente respete mi deseo de centrarme en las cosas para las que estoy mejor dotado y en el trabajo que me hace feliz.
La empresa que tengo la fortuna de dirigir ha sido una gran defensora de los derechos humanos y la igualdad para todo el mundo. Hemos tomado una posición clara apoyando la ley de igualdad en el trabajo en el Congeso, de la misma forma que apoyamos la igualdad en el matrimonio en nuestro estado de California. Y hemos hablado en Arizona cuando la legislatura pretendió aprobar una ley discriminatoria dirigida a la comunidad gay. Seguiremos luchando por nuestros valores y creo que cualquier CEO de esta increíble empresa, sin importar la raza, género u orientación sexual, podría hacer lo mismo. Y seguiré peleando personalmente por la igualdad de todo el mundo hasta mi último aliento.
Cuando llego a mi oficina cada mañana, me reciben fotos enmarcadas del Dr. King y de Robert F. Kennedy. No pretendo que escribiendo esto me coloque en su liga. Lo único que consigo es poder mirar a esas imágenes y saber que estoy haciendo mi parte, aunque sea pequeña, para ayudar a otros. Estamos creando el camino hacia un mundo más justo adoquín a adoquín. Y este es el mio.
Tim Cook, CEO de Apple
Puedes leer la carta original aquí
Hace bien Cook en decirlo, y además con toda naturalidad.
Hay que hacer normal lo que es normal.
lo triste de la humanidad es que a las minorías les toca decirlo/defenderlo, cuando en realidad lo normal debería ser que no tuvieran que hacer nada diferente del resto…
Por desgracia seguimos teniendo que ofrecer ejemplos positivos a la comunidad para que muchas personas LGTB puedan sentir que son como los demás y que pueden llegar a donde quieran.
La iniciativa de Tim le honra porque a pesar de que puede ser contraproducente momentáneamente para la compañía en determinados mercados ( luego se olvidarán del tema mayormente ) ha decidido dar el paso y acabar con los rumores que le perseguían fuera de la compañía ( dentro se ha tenido claro desde hace mucho tiempo, él mismo lo confirma en la carta ). Mostrarse como un ejemplo de esa positividad que muchos LGTB necesitamos o hemos necesitado a lo largo de nuestra vida es digno de elogio en un mundo donde aún faltan ejemplos como el suyo.
Porque aunque a los homófobos no les gusta que se hable de estos temas, su misma existencia obliga a seguir haciéndolo. Hoy mismo han salido las conclusiones de un estudio en el que hemos participado 100.000 personas de toda la Unión Europea que pinta un panorama desolador de intolerancia y violencia en un continente que se jacta de ser avanzado con cualquier cuestión:
http://www.dosmanzanas.com/2014/10/demoledor-retrato-de-la-discriminacion-de-las-personas-lgtb-en-la-union-europea.html
La muestra es tan representativa que ha dado pié a la recomendación por parte de la Comisión de medidas concretas para combatir la homofobia, en especial en los colegios y en el trabajo. Y si en Europa la cosa está así ya ni hablemos del resto del mundo, en especial Oriente Medio, África y Lejano Oriente.
Las creencias religiosas ( o supuestas, porque por ejemplo Jesús nunca dijo nada al respecto y sin embargo hay quien le usa para justificar su odio ) están en la base de todo. O incluso el mero hecho de volcar las frustraciones y el resentimiento personal hacia el que se sabe vulnerable.
Hay quien está diciendo al respecto de la salida del armario de Cook que no tenía por qué hacerlo. «Sé maricón, pero no quiero saberlo», es la actitud hipócrita al respecto. Que sepamos que cualquier heterosexual tiene novio/a o marido/esposa está bien visto, pero cuando un LGTB dice lo mismo de su vida es algo que se puede ahorrar.
En el fondo está el eterno y absurdo discurso de lo que es «normal» y sobre todo, de lo que es «natural». ¿Es normal viajar en avión o ver la tele? ¿Es natural comer gominolas fabricadas con derivados del petróleo o conducir un coche por una carretera de asfalto? ¿Puedo cultivar un iPhone y me salen iPhonecitos? Hay tantas cosas «antinaturales» en nuestra vida a las que no tachamos como tales… Y sin embargo algo que sí es natural y consustancial al ser humano y muchas especies animales como su atracción sexual por seres semejantes ( estudiadísimo y aunque no lo estuviera ) se considera como antinatural. El mundo está lleno de estas contradicciones que matan y encarcelan, maltratan y dañan a la gente. Es hora de que eso cambie.
Por eso, el gesto de Tim Cooks vale su peso en oro.
Perfectamente expresado Abaskiat. Que a estas alturas todavía haya que luchar por el derecho básico de ser uno mismo es descorazonador. Bien hecho Tim.
Todo el mundo tiene derecho a decir –o no decir– lo que quiera de su vida privada. Y nadie debería juzgar a nadie por nada, ni siquiera por el hecho de querer decirlo –o no decirlo. Lo que hace falta es que exista esa libertad –y desaparezca ese miedo– para que no haga falta pensar si es conveniente o no.
Alabo el gesto de Tim Cook y que haya contribuido con su «[i]ado.king[/i]», pero espero que la «[i]mayoría[/i]» también contribuyamos con los nuestros hasta que nos encontremos.
Aparte de todo lo que habéis escrito, que está muy bien, la traducción se come algunas cosas.
Y me parece genial que una persona de relevancia ayude a romper barreras. Ahora falta que el siguiente CEO de Apple sea una mujer y cuando esté embarazada y trabajando escriba una carta a Mónica de Oriol.
#6 José María, sólo por puntualizar y que quede constancia para el lector inadvertido.
En realidad quieres decir que la traducción se come matices, ¿verdad? no que nos hayamos comido cosas 🙂
Tim, vale, bien por ti, ¿DONDE ESTA LA THUNDERBOLT 5K?
# 6 a lo mejor congela los óvulos…
Normal para unos, anormal para otros.
Rompiendo un poco el buen rollo y que guay que es Tim Cook diciendo esto, me quedo con la frase «Aunque nunca he negado mi sexualidad, tampoco la he reconocido en publico, hasta ahora. Dejadme decirlo claramente: estoy orgulloso de ser gay, y creo que ser gay es una de las mayores bendiciones que Dios me ha dado.»
Aparte de indicar que es gay, aquí afirma que cree en dios, algo que nadie ha destacado. No sé en qué dios creerá, pero en el que creen los cristianos, judíos y musulmanes no está muy por la labor de aplaudir a los gays, al menos según lo que dicen las jerarquías de estas religiones.
Tampoco entiendo que tener una preferencia o un gusto particular pueda decirse que sea una de las mayores cosas que dios (o su naturaleza humana) le ha dado. Es como estar superorgulloso de que le gusten los batidos de chocolate, el baloncesto o saltar a la pata coja.
Yo me quedo con otra frase
«No me considero un activista, pero me doy cuenta cuánto me he beneficiado por el sacrificio de otros. «
Ah pero si de eso va, yo estoy muy orgullosa de pertenecer a la minoría de ZURDOS aunque me ha costado algún que otro trabajo sobrevivir en el mundo de diestros, es que soy así de rarita….
Supongo que por ser un urbanita madrileño a mí todas estas cosas me dan fatiga porque me importan un culo.
A lo mejor en los pueblos es un infierno. Pero es que en mi vida he conocido algunos gays y me ha importado tanto como haber conocido gente del Barsa o de Cuenca.
Comprendo que en un mundo hetero, ser homo es más difícil.
Es más difícil ser mujer en un mundo de hombres.
Ser inmigrante rumano en España.
Ser cristiano en Irán.
Ser imputado siendo inocente.
Resumo: la vida es muy puta y la mía me la tengo que currar yo.
No me parece mal, pero tampoco me dan ganas de cantar el kumbayá cada vez que alguien sale del armario.
Bueno, perdonad si os importa lo mismo a vosotros lo que escribo.
En cierto modo es importante, hasta el 2003 había estados de EEUU que podían encarcelar gays, es decir, era un delito. Existen países donde se persigue, condena y en ocasiones a muerte, a personas que su único delito es una condición sexual diferente.
Que tu y yo lo veamos tan normal que nos sorprenda el revuelo que se forma cuando alguien de peso sale del armario no significa que su intención carezca de valor.
(no dejáis el temita y uno se contiene y se contiene hasta que ya no puede más ;-))
A mí no me molesta la orientación sexual de los gays. Me parece excelente que uno decida libremente con quién quiere compartir su vida sexual siempre que la otra persona también lo haya elegido libremente y que ambos lo hagan sin perjudicar a un tercero.
Dicho esto, que expresa mi respeto hacia los gays como personas, también tendría que decir que como lobby me hacen bastante menos gracia. Me parece una minoría ruidosa que trata de imponerse a la mayoría y, en un país que ya es permisivo y respetuoso de sus derechos, tan fuera de lugar como los terroristas en una democracia.
Además, esa combinación de victimismo y orgullo… ni que fueran catalanes. 😉
Ayer, también cum animo iocandi, lo resumía del siguiente modo:
«Lo único malo es que 2 miembros de una minoría ruidosa pueden conseguir que 98 miembros de la mayoría silenciosa tengan que levantarse, de grado o por fuerza, para que ellos puedan acostarse». 😀
Parece que te olvidas que bastantes de esos 98 (con sólo 1 ya bastaría) pueden sentenciar a muerte legalmente a esos 2. Así que no es baladí.
#17 Sí, o cortarle la mano por robar. Yo no salgo de casa sólo por eso.
No sé qué parte de que me refiero a este país se pierde la gente.
Tambien se olvida de que esos 98 no tienen los mismos derechos que esos 2 en todos los lugares.
No tienes que respetar sus derechos, has de darles los mismos que tu tienes y respetarlos, no es muy complejo de entender.
Si yo a ti, suponiendo que eres hombre, no puedo despedirte de tu trabajo por estar casado con una mujer tampoco puedo hacerlo por qué otro empleado masculino tenga a un hombre como pareja. (por poner un ejemplo).
#19 Tú puedes despedirme de mi trabajo por cosas bastante más peregrinas, empezando porque haya alguien que lo haga más barato, independientemente de su sexo y preferencias sexuales. No nos mudemos a Jauja para lo que nos conviene.
#7 Palabras, como «hijo del sur»
Queréis aceptar a los gays y luego no os gusta que los niños celebren Halloween. ¡Incongruentes!
Yo como soy como soy, me quedo con la pregunta de Luther King
«¿Qué estás haciendo por los demás?»
Si nos repitiéramos esa pregunta a menudo (y no nos valiera la respuesta «joderlos cuanto puedo») ¡cuánto mejoraría nuestra sociedad y nuestra convivencia!
Lo que hay es mucho Mahatma Gandhi de boquilla para ganar votos, reales o virtuales.
No deberíamos olvidar que no son las ideologías o las religiones lo que define la calidad de las personas, sino sus acciones.
Por ello ell buenrrollismo no hay que predicarlo, hay que practicarlo ,y juzgar a las personas por lo que practican y no por lo que predican, porque con frecuencia la cara oculta de la moral es del mismo tamaño que la visible.
Partiendo de la base de que soy un DON NADIE para juzgar (Hace años que deje de hacerlo) la sexualidad, religion, o otros aspecto ideológico o moral de otro ser humano, allá cada uno con su vida y que le vaya bien.
Soy hetereo y para mi no ni malo ni bueno si no mi vida y si mi forma de ser o pensar
Aplaudo el gesto, aplaudo que no hubiera que hacerlo pero por desgracias frente a discriminaciones como las hoy hay aun sigue siendo necesario tenerlo que hacer (Por Desgracia)
Ahora lanzo lo no políticamente correcto «Darle la vuelta a la tortilla» sigue siendo igual de malo o sea discriminar a alguien por hetereo es tan malo como hacerlo por no serlo. ¿OK? España es el pais de «Los Don Juan o Juanillos» si por desgracia somos bipolares.
Por apliquen este ultimo párrafo a todos los ordenes de la vida a pesar de que a los politicos no les guste. No todos los hombres somos maltratadores ni todas las mujeres son victimas, no todos los ….. son ….. y los tal son ……. cual.
Ese simplismo es lo mas injusto que puede existir.
Gracias y espero no haber ofendido a nadie porque no lo pretendía.
I’m proud to be hetero (fin de la cita)
¿Y?
Pues eso.
No hace mucho escribía yo en el Facebook, al hilo de otra cosa, que si los varones de la especie pudieran hacerse gays a voluntad, las mujeres tendrían que buscar a los heterosexuales con detectives. 😉 Así que yo ni estoy orgulloso, ni dejo de estarlo. Es lo que hay. Y a menudo es una contrariedad, porque no es una elección, no es fruto de la razón, ni es un esfuerzo, ni una disciplina, es sólo una pulsión que venía de fábrica.
#27 De ahí lo de
[quote]¿Y?
Pues eso. [/quote]
Por si no se había pillado 🙂
Bueno, no suelo comentar estos temas porque suelen tener una carga de «emotividad» tremenda y la cosa se va de madre (perdona si te revoluciono el gallinero, Alf). Pero esta vez creo que es interesante hacerlo. Me pasa como a Mandibul #14.
Entiendo que una persona, da igual que sea «rumano en España», «mujer en Irán» o «Gay en California» debe ser respetado en su circunstancia. A eso lo llamamos tolerancia.
No sólo lo entiendo, sino lo respaldo. Pero imaginad lo siguiente. ¿Qué pensaríais si yo saliera ahora mismo con una «carta abierta» diciéndoos que soy cristiano de los que se llaman «practicantes», que ahora mismo somos minoritarios en España, que se están masacrando a millares por Estado Islámico -y en África por otros musulmanes- y que no somos respetados ni en España?. Por poner un ejemplo, el Museo Reina Sofía, acoge ahora mismo una exposición donde se muestran cerillas que ponen «la única Iglesia buena es la que arde, coge una cerilla y haz tu parte», ¿Imagináis unas cerillas con «el único gay bueno es el que arde, haz tu parte»? ¿Creéis que el Reina Sofía habría tenido huevos a abrir una exposición así?
A mi que una persona se gay no me importa. Igual que supongo que a Tim no le importará que yo no lo sea. Cada uno en su casa, mientras respete a los demás, me importa un pimiento lo que haga. Como si le da por empapelar la casa con móviles Android. El problema, en mi opinión, es lo que ha conseguido el Lobby Gay. Y es que cuando equiparamos el «soy gay y por ello merezco tu compasión» con «si no cambias las leyes como a mi me da la gana, eres homófobo». Así de claro.
Si alguien dice que no deberíamos tener conciertos con colegios católicos, a nadie le parece «cristianófobo», simplemente es su opinión política, puedes compartirla o no. Si alguien dice que un cargo público no debe de ir a un evento religioso, a mi no me parece «cristianófobo». Simplemente es opinable. Ahora, como a alguien se le ocurre decir que no está de acuerdo con la ley del matrimonio gay, lo más bonito que me dirán es «homófobo». Nadie se parará a mirar ni un segundo las motivaciones. «Homófobo». Punto. Etiquetado y denunciado. No puede tener razón. Es un «homófobo».
Y este argumentario sentimentaloide que tanto juego está dando a la causa «gay» a la larga les hará un flaco favor. Mucha gente (gays incluidos), incluso en los comentarios de este post se demuestra, están ya un poco «hasta las narices» de tanto victimismo. ¿Qué tiene de diferente ser gay en el instituto a ser el gordo gafotas? ¿Por qué no hay Lobbies «gordo gafotas»? ¿Qué tiene de diferente ser gay en el trabajo que ser mujer? Es más, creo que es mejor ser gay, si eres mujer, como te quedes embarazada…
Entiendo que Cook escriba la carta, pero no entiendo por qué alguien es «mejor» por ser gay. O por decirlo. No me importa lo más mínimo si alguien es gay o no. Como si es del Barça o de Android. Me importa un pimiento, es tu vida.
Por cierto, que el «Dr King» era un sacerdote (protestante), y el cristianismo NO condena a los gays, por mucho que el lobby intente convencer a la gente de ello. Condena los actos homosexuales, pero vamos, también los hetero fuera del matrimonio y no creo que a nadie le importe tanto.
P.D.: Bueno, si alguien es de Android… Un poco de asquito pues… 😉 😀 😈 (por supuesto, es broma)
P.P.D.: Perdona Alf si te alboroto a la parroquia.
#16 y #29 totalmente de acuerdo con el coñazo del lobby gay.
Como todo lobby, intenta imponer a la mayoría intereses de la minoría. Lobbies no. Libertad sí.
Ah, y hay una chorrada que me gustaría añadir. Con todo esto de la «normalización» se intenta forzar a que haya cosas que no llamen la atención «por decreto de lo políticamente correcto».
Si un negro de 2’15 metros de altura en el metro, una rubia despampanante en un congreso de hombres, un aborigen de alguna isla comiendo gusanos o un neng de castefa con su corsa tuneado llaman la atención… Un tío besando a otro tío en la calle también llama la atención. Querer que eso no pase así es absurdo.