A estas alturas «de la película» ya deberías estar al tanto de la historia de Flappy Bird, el juego creado por un desarrollador vietnamita que acabó cuajando y se convirtió en una bola que empezó a rodar y rodar para acabar en un éxito fenomenal que arrolló al propio desarrollador, que al final, agobiado por las circunstancias, ha decidido dar un paso atrás e intentar que todo se olvide y que le dejen en paz.
La historia de Flappy Bird ha sido ampliamente documentada en internet y muchos desarrolladores de aplicaciones móviles sueñan con encontrarse en los zapatos de su creador: un mínimo esfuerzo que suponga un máximo beneficio… y además están seguros de que ellos «no darían un paso atrás», pero ¿cómo enfrentar una situación así?
El primer paso es un «bloqueo de comunicaciones» para evitar ser avasalllado por la prensa y sobre todo, por miles de «listos» en internet dispuestos a buscar una oportunidad de negocio basado en tu éxito… una oportunida para ellos, evidentemente. Inmediatamente hay que contratar a una agencia de comunicación que se convertirá en la priemera línea de defensa entre la prensa y tu, evitando que te avasallen y redirigiendo cualquier petición de información a la misma. La agencia de comunicación será la que tenga que tratar en primera instancia con la prensa y sobre todo, filtrará a los «listos» que queiren hacer negocio a tu cuenta. A partir de ahí, es el momento de definir a quien quieres dar entrevistas, y éstas han de definir y redefinir tu historia.
Para empezar, todo el mundo adora y admira al pequeño desarrollador que da el pelotazo, así que mantener esa historia te asegurará que haters, trolls y otra faunaen internet no se te eche al cuello muy deprisa mientras vas estructurando la situación en la que te encuentras. Todo ha de ser «maravilloso», «increíble» y «estoy muy agradecido a todo el mundo» manteniendo una línea de declaraciones baja y alineada con la «humildad de ser un pequeño desarrollador». y sobre todo, no hablar de dinero y si te ves forzado a hacerlo, solo indicar vaguedades como «estoy muy satisfecho», «ahora me podré cambiar de ordenador», «la aplicación me da la tranquilidad de poder seguir desarrollando sin presiones»… y frases así. Nada de cantidades, eso será tu secreto con el banco.
Mientras vas despachando a la prensa, tu segundo paso es hacerte con un gabinete legal especializado en asuntos digitales y sobre todo, en gestión de derechos. Va a haber mucho buitre que te va a buscar las vueltas con demandas por derechos, incluso los más peregrinos posibles. Muchos de esos buitres desistirán inmeditamente si se encuentran con un gabinete legal enfrente que responda vigorosamente a sus «solicitudes» de dinero. Inmediatamente solicita a tu gabinete legal que registren «la marca» para establecer tu tercera línea de defensa antes de que lo hagan otros y te reclamen dinero por tu propio trabajo o tengas que llegar a juicio para acabar ganando por «prior art».
Mientras sitúas ambas barreras, es el momento de sentarte a pensar sobre el modelo de negocio que quieres llevar adelante: hay buenos ejemplos en el mercado de empresas que se han hecho ricas y famosas con juegos carismáticos (Rovio, PopCap, etc…) y diseña una estrategia, que puede ser tan simple como vender el juego a una gran empresa y hacer beneficios rápidos. En el caso de que quieras seguir adelante, la ayuda de desarrolladores independientes ya establecidos es esencial, y ellos te van a poder dar muchas pistas de qué hacer y cómo hacerlo para que puedas tomar decisiones o contratar al a gente adecuada que te pueda echar una mano, como por ejemplo, personal administrativo, administración de empresas. Recuerda que la ventana en la que eres un «desarrollador independiente brillante» se cerrará deprisa y pasarás pronto a ser un competidor en un mercado muy saturado, así que consigue toda la información posible durante los dos siguientes meses antes de establecer un modelo de negocio. Se ambicioso, por supuesto, pero da los pasos con cuidado.
En el caso de Flappy Bird, es evidente que la franquicia Angry Birds de Rovio tiene un modelo de negocio a seguir casi a pie juntillas y un análisis del entorno de ambas aplicaciones ofrece claras pistas a dar los pasos a seguir en el desarrollo del modelo. Pero esto ya es otra historia (que si queréis, os cuento en otro artículo).
Dong Nguyen, que así se llama el desarrollador, acaba de acuñar el término «hacerse un Flappy»
Por lo que se puede leer por ahí, el caso se resume en un problema de pirateo de gráficos, compañía (Nintendo) agraviada y Apple atendiendo a ésta. O sea, si eres programador original, todo lo que explica C. Burges te viene bien; si eres como el vietnamita: coge el dinero y huye, ¡cobarde! .
#2 Nintendo ha dicho que ellos no consideran que haya ningún tipo de pirateo.
http://blogs.wsj.com/digits/2014/02/10/no-complaints-about-flappy-bird-nintendo-says/
Mi culpa y me la envaino: Ahora no encuentro el enlace que me permitió escribir lo que escribí antes. Porque, claro, no conozco personalmente al que renuncia al sueño de cualquier programador (valorado en unos 50.000$/día) por agobio. Debe de ser muy difícil desconectar el ordenador o el móvil allá en Vietnam (ironía off).
Saludos y disculpad.
No hombre, nada de disculpas. Esta es una historia de dimes y diretes que ha ido evolucionando a lo largo del fin de semana. Las condiciones hoy no son las mismas y mañana segurente habrán cambiado.
Acabo de leer por ahí que ya hay iPhones con el jueguecito instalado a 100.000 dólares en eBay…
#6 tu «por ahí» es ver esto y seguir tirando del hilo http://www.eleconomista.es/tecnologia-videojuegos/noticias/5528886/02/14/Ofrecen-en-eBay-99900-dolares-por-un-iPhone-5S-con-el-Flappy-Bird-instalado.html