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Apple y los coches. Antes y después.

Inevitablemente, las librerías se van poblando con libros sobre Steve Jobs. Desde los “serios” como Inside Apple o la biografía autorizada de Walter Isaacson, hasta gente que tuvo contacto con Jobs (como el que hemos comentado aquí “El camino de Steve Jobs“)  y aprovecha para hacer caja, o editoriales que, simplemente, encargan “algo” que pueda poner en la portada su nombre. Así que el otro día me entretuve en hojear uno que contenía sólo citas, frases, de Steve Jobs (la verdad, en estos momentos no recuerdo si era “Yo, Steve Jobs“. Encontré una especialmente que me llamó la atención, en el que hablaba sobre si Apple fabricara un coche.

Dice concretamente:

“Creo que si Mercedes fabricara una bicicleta, una hamburguesa o un ordenador, no le beneficiría mucho el hecho de ponerle su logotipo. Tampoco creo que Apple fuera a hacer mucho capital si le pusiera su nombre a un automóvil. Y el simple hecho de que el mundo entero -la televisión, el sonido y todas esas cosas- esté pasándose a lo digital no significa que sea malo ser simplemente un negocio de ordenadores. La industria informática es enorme”.

Steve Jobs, Fortune 1998

Para este artículo obviaremos dos cosas: la primera, la traducción, que no ayuda mucho a comprender el sentido. Y la segunda, la última parte de la frase sobre “ser simplemente un negocio de ordenadores”, por razones obvias.

Muchos posiblemente no lo recuerden, y otros sencillamente no lo sepan, pero en España, Apple prestó su nombre y su manzana (en aquella época arcoirisada) para un modelo de Renault Clio. Jobs cita a Mercedes… seguro que Renault ni entraba en sus esquemas…

Fue en 1996. Renault estaba inmerso en su campaña JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados -¡para qué nos ha servido!) y el lanzamiento tuvo campaña publicitaria en televisión, prensa, radio… También se incluía un CD multimedia (era la época) del que podemos leer en el blog Cuatrodoce:

Imagen del CD: Applesfera

El CD es hí­brido (Mac+PC que se dice ahora), y lo encontré después de pelearme con montañas infinitas de otros CD’s con menos suerte. Ahí­ estaba. El diseño Appleniano de la serigrafí­a era inconfundible. La tipografí­a, un deja-vu de otros tiempos en la que los Mac eran un poco más grises. Y un coche arriba de todo. ¿Un coche?

Los videos son pequeñas joyas de coleccionista: anuncios originales del Clio Apple, de Macintosh, Powerbooks… Un anuncio genial es aquel de “pulgoso”. Seguro que muchos al verlo lo recordareis de la tele.
En la aplicación se comenta algo sobre los “nuevos” PowerBooks 190, el coche, sobre renault… pero poca cosa. En fin, un CD que está bien tener por aquello de que todo lo que lleva la manzanita mola.

Ese mismo año Apple compraría la empresa de Steve Jobs, NeXT, ofreciéndole ejercer de “Consejero de Apple”. Un año después, demostrada la incompetencia de la dirección de Apple para enderezar el rumbo, Steve Jobs sería nombrado “interim CEO” (CEO interino)… y el resto es historia.

Capturas procedentes de la hemeroteca de Blanco y Negro

Todos hemos deseado que el sello de Apple se extendiera por muchos otros productos de la vida diaria, transmitiendo su simplicidad, facilidad de uso y estética a objetos que adolecen de una mínima preocupación por el usuario que tiene que convivir con ellos. Desde lavaplatos o lavadoras, pasando por aviones (¡un avión donde puedas usar Wifi y te dejen tener el móvil siempre encendido!) hasta, por supuesto, coches.

Sin embargo, bajo el mando de Steve Jobs, Apple cultivó la exclusividad de su marca limitando al extremo dónde podía aparecer la manzana mordida. Ni siquiera había el merchandising (objetos promocionales) habitual de todas las empresas: bolígrafos, cuadernos, llaveros… Y cuando se imprimían para algún evento local, era a “espaldas” de la central de Cupertino.

Por supuesto, ni siquiera los Apple Premium Resellers pueden utilizar la manzana de Apple para sus comunicaciones si no han sido previamente aprobadas por la oficina (de Madrid, en este caso). Y el logotipo en sus tiendas tiene que estar en la ubicación y tener las dimensiones que la propia Apple estipula.

Está claro que Steve Jobs llevó con firme guante de hierro su visión de que los productos de Apple debían hablar sobre la empresa. La atención sobre Apple tiene que estar sobre sus productos, y nada debe/puede distraer la atención de ellos. Ni siquiera las visitas a la central de Cupertino (Apple muestra un cierto humor con las camisetas que -sólo- vende en su cuartel general, sobre el secretismo y la falta de información general de la empresa, imprimiendo un texto que dice “Yo visité la sede central de Apple en Cupertino, pero ya no puedo decir más”.

Desde el punto de vista de la imagen corporativa, la sequía de objetos con manzanas mordidas hace que el valor del icono aumente en los productos que sí lo llevan.

Alf

Propietario de www.faq-mac.com.

5 Comments

  1. leotomsic

    lo de las pegatinas es simple simpatia con la marca, yo tengo una en mi auto, algunos me tildan de “fanatico del negocio de un millonario”… y? por todos lados veo autos con pegatinas de clubes de futbol, y ser fanatico de un club de futbol es pagar para PARA QUE 11 MILLONARIOS TE DEJEN VERLOS JUGAR, y encima algunas veces pierden….. de ultima yo pago por un producto que me llevo a mi casa, funciona perfecto y si me falta lo extranio bastante… asique si… venga esa pegatina a mi auto!!!

  2. Javi Gallardo

    La pegatina q puse en mi coche hace ocho años ya se está ajando. No creo que la reponga; ya no significa lo mismo… Antes, el logo de Apple implicaba -en mi sentir- algo de rebeldía (Think Diferent) y un grito como el del niño que se reía del traje nuevo del emperador. Me explico: hubo un tiempo que daba la sensación de que uno tenía un motor de explosión mientras todo el mundo usaba motor a vapor. La diferencia en la sensación del usuario era tan BRUTAL, que yo no podia dejar de indicárselo a la gente que conocía… A ese fenómeno llegaron a llamarle “evangelismo”.
    Hoy, la evidencia se ha impuesto: los equipos informáticos deben pensarse para ser usados por gente normal, no solo por “empollones” con ganas de “cacharrear”. Yo quería y entendía que la informática debía dirigirse hacia algo como lo que Apple hacía intuir (y el iPad es el culmen en ello). Una pegatina definía una posición intelectual de una minoría que había descubierto algo grande (hasta te “guiñaban” las luces los coleguis que tb llevaban “manzana”…)
    Hoy ya es otra cosa… ( y está bien que así sea)

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