Microsoft ha cancelado los Pioneer Studios en los que había puesto muchas esperanzas. Su taller de creatividad, famoso por la infortunada tableta Courier, ha cerrado su exótica oficina en Seattle y ha visto cómo la mayoría de su personal bien se reintegraba en grupos ya existentes o se han ido de la empresa.
Pioneer fue un intento de salirse de la mentalidad estereotipada de Microsoft y producir una atmósfera más innovadora. Iniciado por el principal creador de la Xbox, J. Allard, la mayoría de sus esperanzas se centraban en Courier. El diseño, filtrado a la prensa meses antes de que estuviera listo, habría sido auténticamente único con dos pantallas y un interfaz desarrollado a propósito con características comunes como navegación web, pero también con características propias como llevar la toma de notas al mundo digital.
