El artista Mio I-zawa ha dado un paso más para que pensemos que el iPhone ha sido creado orgánicamente y tiene vida propia. Para ello ha diseñado el cordón umbilical del iPhone, un cable USB que, además de cargarle las pilas a nuestro amigo inseparable «palpita» como si estuviera vivo. Además, esa parte que cubre el iPhone le da ese aspecto de parto a medio terminar que, sin que sepamos decidirnos sobre qué tipo de gusto tiene el artista, es sin duda un poco «grimoso».