Garth Freeman, presidente del primer operador WiMax de Australia, se sentó en la reciente International WiMax Conference en Bangkok y soltó una diatriba sobre los defectos de la tecnología, dejando a una por otra parte audiencia pro-WiMax aturdida.
Su compañía, Buzz Broadband, había desplegado una red WiMax hace más de un año, y Freeman no dejo duda sobre las conclusiones que ha sacado. Afirmó que «su rendimiento fuera de la línea de visión era ‘inexistente’ más allá de sólo 2 kilómetros desde la estación base, el rendimiento interior decae a sólo 400 m y que las tasas de latencia alcanzaron tanto como 1.000 ms. La latencia pobre y la inestabilidad lo hicieron inaceptable para muchas aplicaciones de Internet y expresamente VoIP, que Buzz ha empleado como el punto de venta principal para inducir a la gente a despojarse del uso de servicios actuales».
Fuente: SlashDot