Reflexiones acerca de la música, por Steve Jobs

stevejobs.jpgCon el apabullante éxito del reproductor de música de Apple, el iPod y la tienda iTunes Music Store, algunos han reclamado a Apple que «abra» el sistema de control de derechos digitales (DRM) que utiliza Apple contra la piratería, de manera que la música comprada desde iTunes pueda reproducirse en dispositivos digitales comprados a otras compañías, y que la música protegida comprada en otras tiendas de música pueda ser reproducida en el iPod. Examinemos la situación actual y como hemos llegado hasta aquí, para mirar las tres posibles alternativas para el futuro.

Para empezar, es útil recordar que todos los iPods son capaces de reproducir música sin DRM y codificada en formatos «abiertos» como el MP3 y AAC. Los usuarios del iPod pueden obtener su música de muchas fuentes, incluidos los CD que poseen. La música en CD puede ser fácilmente importada a través del programa gratuito iTunes, que funciona tanto en Macs como en PCs, y es automáticamente codificada en los formatos abiertos AAC o MP3 sin ningún DRM. Esta música puede ser reproducida en iPods o en otros reproductores que sean capaces de utilizar estos formatos abiertos.

La presión viene de la música que Apple vende en la iTunes Store. Como Apple no es la propietaria ni controla ninguna música por si misma, debe licenciar los derechos para distribuir música de otros, primariamente de las «cuatro grandes» discográficas: Universal, Sony BMG, Warner y EMI. Estas cuatro compañías controlan la distribución de cerca del 70% de la música mundial. Cuando Apple realizó un acercamiento a estas compañías para licenciar su música para que fuera distribuida legalmente por internet, ellos fueron extremadamente cautelosos y solicitaron a APple que protegieran su música para que no fuera copiada ilegalmente. la solución fue crear un sistema DRM que encapsulara cada canción compra en la tienda iTunes en un software secreto y especial de manera que no pudiera ser reproducida en dispositivos no autorizados.

Apple pudo negociar derechos de reproducción en ese momento, lo que incluía permitir a los usuarios la reproducción de su música protegida con DRM hasta en 5 ordenadores y en un número ilimitado de iPods. La cesión de esos derechos por parte de las discográficas, en ese momento, fue un hito sin precedentes, e incluso hoy no ha sido igualado por otros servicios digitales de música. De cualquier manera, un compromiso clave en nuestro acuerdo con las discográficas es que si nuestro sistema DRM resulta comprometido y la música consigue ser reproducida en dispositivos no autorizados, sólo tenemos unas pocas semanas para solucionar el problema o las discográficas podrían retirar su catálogo completo de la iTunes Music Store.

Para prevenir las copias ilegales, los sistemas DRM deben permitir la reproducción de la música protegida sólo a dispositivos autorizados. Si una canción protegida es «colgada» en internet, no debería poder reproducirse en el ordenador que la ha descargado o en otro reproductor. Para conseguir esto, el sistema DRM emplea secretos. No hay otra teoría de protección de contenidos que mantener secretos. En otras palabras, aunque se use la llave criptográfica mas sofisticada para proteger la música, hay que seguir «escondiendo» las llaves que la autorizan en el ordenador del usuario o en su reproductor. Nadie nunca ha implementado un sistema de DRM que no dependa de este tipo de secretos para su funcionamiento.

El problema, por supuesto, es que hay mucha gente inteligente en el mundo, algunos de ellos con mucho tiempo libre, que adoran descubrir cuáles son estos secretos y publicarlos de manera que todo el mundo pueda tener música gratis (y robada). A menudo tienen éxito, así que todas las empresas intentan proteger sus contenidos con secretos nuevos y más difíciles de descubrir. Mientras que a nosotros, en contadas ocasiones, nos han roto las protecciones FairPlay, hemos sido capaces de solucionar con éxito este asunto a través de la actualización de software de la iTunes Music Store, el mismo programa iTunes y el software del iPod. Hasta ahora hemos sido capaces de mantener nuestro compromiso con las discográficas para proteger su música, y damos a los usuarios la mayor libertad posible en la industria para reproducir la música legalmente descargada.

Con esta situación de fondo, exploremos ahora tres diferentes alternativas de futuro.

La primera alternativa es continuar con la situación actual, en la que cada fabricante compite libremente con su sistema propietario para vender, reproducir y proteger su música. Es un mercado muy competitivo, con grandes compañías globales haciendo enormes inversiones para desarrollar nuevos reproductores digitales y tiendas de música en línea. Apple, Microsoft y Sony compiten con sistemas propietarios. La música comprada en la tienda de Microsoft para Zune sólo funciona con los reproductores Zune, la música comprada en la tienda Connect de Sony sólo puede reproducirse en los reproductores de Sony, y la música comprada en iTunes Store solo puede ser reproducida en los iPods. Este es el estado actual de las cosas en la industria, y los compradores están bien servidos con un flujo permanente de productos innovadores y amplio abanico de elecciones.

Algunas personas argumentan que si el usuario compra una cantidad de música importante de una de las tiendas de música en línea con sistema propietario, quedan para siempre atados al uso exclusivo de los reproductores de esa compañía. O, si compraron un reproductor específico, están obligados a comprar la música de la tienda de esa empresa. ¿Es esto cierto? Echemos un ojo a los datos sobre el iPod y la tienda iTunes, que son los productos más populares de esta industria y sobre los que disponemos de datos fidelignos. Hasta el final de 2006, los compradores adquirieron un total de 90 millones de iPods y 2.000 millones de canciones de la tienda iTunes. De media, son 22 canciones compradas por cada iPod vendido.

Hoy en día, el iPod más popular es capaz de llevar 1.000 canciones, y nuestras investigaciones indican que el usuario medio de iPod lo tiene casi lleno. Eso supone que 22 canciones de cada 1.000, o menos de un 3% de la música del iPod medio, está comprada en iTunes Store y protegida con DRM. El restante 97% de la música no está protegida y es reproducible en cualquier reproductor que sea capaz de utilizar formatos abiertos. Es difícil pensar que sólo un 3% de la música del iPod medio es suficiente para forzar a los usuarios a seguir comprando obligatoriamente iPods en el futuro. Y como el 97% de la música del iPod medio no ha sido comprada en la tienda iTunes, los usuarios del iPod claramente no están atados la tienda para comprar su música.

La segunda alternativa es que Apple licencie su tecnología de DRM FairPlay a los actuales y futuros competidores, con el fin de conseguir una interoperabilidad entre reproductores de diferentes compañías y tiendas de música en línea. Superficialmente, esta opción parece una buena idea puesto que ofrecería a los compradores mayores posibilidades ahora y en un futuro. Y Apple podría verse beneficiada cargando una pequeña cuota por el uso de su DRM FairPlay. De cualquier forma, si echamos un vistazo al fondo de la cuestión, comienzan a emerger los problemas. El problema más serio es que licenciar un DRM implica desvelar algunos de sus secretos a mucha gente en muchas empresas, y la historia nos dice que, inevitablemente, esos secretos acaban filtrándose. Internet hace que estas filtraciones sean mucho más dañinas ya que se difunden mundialmente en menos de un minuto a través de internet. Estas filtraciones pueden acabar rápidamente en programas descargables gratuitamente por internet que desactivan la protección del DRM, de forma que canciones antes protegidas puedan ser reproducidas libremente en reproductores no autorizados.

Otro problema igualmente serio es cómo reparar de forma rápida el daño producido por una filtración. Una solución con éxito implicaría posiblemente una mejora a través de nuevos secretos del software de la tienda iTunes, del software del reproductor en el ordenador y el software del reproductor portátil, y a partir de ahí, distribuir este software actualizado a través de decenas (o cientos) de miles de Macs, PCs con Windows y reproductores ya en uso. Esto se debe hacer rápidamente y de forma coordinada. Esta tarea resulta muy difícil incluso si una compañía controla todos los elementos. Pero es casi imposible si múltiples empresas controlan por separado las diferentes piezas del puzzle, y todas ellas han de actuar en conjunto para reparar el daño producido por una filtración.

Apple asume que si licencia FairPlay a terceros, no podrá garantizar nunca más la protección de las licencias relativas a la música de las 4 grandes discográficas. Quizás ésta es la misma conclusión que explica la reciente decisión de Microsoft de pasar de poner el énfasis en un modelo «abierto» para licenciar su DRM a otros, a un modelo «cerrado» en el que ofrecen una tienda de música propietaria, un software reproductor propietario y un reproductor portátil propietario.

La tercera alternativa es abolir el DRM. Imaginemos un mundo donde cada una de las tiendas en línea venda música sin DRM codificada en formatos de licencia abierta. En un mundo así, cualquier reproductor podrá reproducir música adquirida en cualquier tienda, y cualquier tienda podrá vender música que podrá reproducirse en cualquier reproductor. Esta es claramente la mejor alternativa para los consumidores, y Apple la aceptaría inmediatamente. Si las 4 grandes discográficas quisieran licenciar su música a Apple sin el requerimiento de que esté protegida por DRM, nosotros podríamos cambiar y vender sólo música sin DRM en la tienda iTunes. Cada iPod fabricado podría reproducir esta música sin protección.

¿Porqué querrían las cuatro grandes discográficas permitir a Apple y a otros la distribución de música sin DRM?. La respuesta más simple es que el DRM no ha funcionado, y puede que nunca funcione, para detener la piratería. Aunque las cuatro grandes discográficas requieren que toda su música vendida en linea este protegida con DRM, las mismas compañías continúan vendiendo miles de millones de CDs al año que contienen música sin proteger. ¡Así es! no se ha desarrollado ningún DRM para el CD, así que toda esa música distribuida en CD puede ser fácilmente subida a internet, para (ilegalmente) poder ser descargada y reproducirse en cualquier ordenador o reproductor.

En 2006, más de 2.000 millones de canciones protegidas con DRM fueron vendidas por tiendas en línea en todo el mundo, mientras que 20.000 millones de canciones fueron vendidas sin DRM y totalmente desprotegidas en CDs por esas mismas compañías. Las discográficas venden la mayoría de su música sin proteger y parece que no tienen ninguna intención de cambiar ese comportamiento,ya que la mayoría de sus beneficios dependen de vender CDs que deben ser reproducidos en reproductores incapaces de entender los sistemas DRM.

Así que, si las discográficas están vendiendo el 90% de su música sin DRM, ¿qué beneficio obtienen de vender el pequeño resto porcentual de su música con protección DRM? Parece que ninguna. Además, el conocimiento técnico requerido para crear, operar y actualizar un sistema de DRM está limitado a los participantes que venden música protegida con DRM. Si estos requerimientos son retirados, la industria de la música podría recibir un soplo de nuevas empresas que desean invertir en innovadoras tiendas y reproductores. Esto solo puede ser visto como positivo por las discográficas.

Muchas de las preocupaciones sobre el DRM se han generado en Europa. Quizás aquellos descontentos con la situación actual deberían dedicar sus energías a persuadir a las discográficas para que vendan su música sin DRM. para los europeos, dos y media de las grandes discográficas están ubicadas en su territorio. La más grande, Universal, es propiedad al completo de Vivendi, una compañía francesa. EMI es una compañía británica y Sony BMG es propiedad al 50% de Bertelsmann, una compañía alemana. Convencerles para que licencien a Apple y otras compañías su música sin DRM es la única forma de crear un mercado de música completamente interoperable. Apple apoyará esta iniciativa sin ningún tipo de ambiguedades.

Una carta abierta de Steve Jobs.

9 Comments

  1. Anónimo

    «El problema, por supuesto, es que hay mucha gente inteligente en el mundo, algunos de ellos con cantidad de tiempo en sus manos que adoran descubrir estos secretos y publicarlos de manera que todo el mundo pueda tener música gratis (y robada)»

    Los Piratas y los Robin Hood siempre han tenido una imagen romantica… para los pobres por supuesto. Pero malos son como el que mas.

    Uf que carta, espero que con la novia sea mas breve, conciso, preciso y sexy.

  2. Anónimo

    Buena respuesta, sí señor…

    Aunque dudo que funcione con los sanguijuelas burócratas europeos. Y mucho menos con las compañías discográficas o las sociedades de derechos de autor.

  3. Anónimo

    Tiene que funcionar, porque está todo más claro que el agua. Apple no quiere gastarse su fortuna en ingenieros para rediseñar el DRM cada vez que sea asaltado, a parte de que es absurdo, no le compensa, para eso es mejor cerrar la tienda.

    Las discográficas deberían entender que si quieren vender más música a través de internet tienen que quitar el DRM, pero como se ve que les sale más rentable vender CD por 20€ sin DRM pues nada, es decir que tampoco les disgusta el tema de la piratería porque sino ya habrían tomado cartas en el asunto.

    Y Europa debería de pensar más en los clientes europeos de Apple y no cerrar la tienda, puesto que fastiadiaría a estos clientes, fastidiaría a Apple y ayudaría a las discográficas, que son las que más ganan y las que menos se merecen por codiciosas.

  4. Anónimo

    ¿Eso de breve, conciso y preciso lo comentas, o te lo apuntas para tu próximo artículo Alberto?

  5. Anónimo

    quitando las cuatro grandes (Universal, Warner Music Group, EMI y Sony BMG) la mayor parte del resto de discográficas venden sin DRM en otros sitios. La misma música, en iTunes, está protegida con FairPlay.

    Hay sites que venden unas canciones con y otras sin. iTunes aplica FairPlay a todas. Sin excepción. ¿Cuál es la excusa para eso?

  6. Anónimo

    Steve, para el próximo apunto lo de sexy -para hablar de Apple al desnudo-. Lo de conciso y preciso lo comento.

  7. Anónimo

    gibli..

    La excusa es que tu no descargas los ficheros de iTMS con DRM..

    Los descargas sin DRM y el iTunes se lo pone..

    ¿La razón? Es la única forma de actualizar el DRM cuando lo hackean… (Imagina si no tener que convertir millones de canciones cada vez que hackeen el DRM..)

    Se podría hacer un sistema que evitase que el iTunes pusiese DRM a las canciones de algunas discográficas..

    Pero es más trabajo aún.. Cuando lo que hay que hacer es descartar el DRM de una puñetera vez..

    A Jobs nunca le gustó el DRM.. Ya lo dijo en su día cuando se presentó iTunes Music Store..

  8. Anónimo

    Sigo sin entender cuál es la complejidad de que iTunes ponga el DRM a unas canciones y no a otras, que es la pregunta real.

    El echarle la culpa a las discográficas de algo que Apple no quiere hacer es realmente el problema.

    Y por eso pregunto cuál es la excusa para que iTunes aplique FairPlay a todas las canciones, si hay discográficas que no obligan a ello. La explicación técnica está bien, pero ya venía implícita en la pregunta.