Pintan bastos

Sony pondrá a 20.000 empleados en la calle.

Parece que todo va bien… pues no es así. Las reestructuraciones dejan en la calle a miles de personas que tienen difícil volver a encontrar un trabajo en condiciones similares a las que tenían. Y es así en todo el mundo. No va bien, no.

Cuando uno piensa en una empresa de electrónica de éxito, con productos atractivos y buenos resultados uno de los primeros nombres que viene a la cabeza en Sony. Los productos japoneses hace muchos años que dejaron de ser sinónimo de mala calidad, barato y escasa innovación tecnológica para convertirse en parte de la elite de las firmas que tienen productos más innovadores y atractivos. Sony es una de las firmas que mejor ejemplifican este fenómeno hasta el punto de que en muchas líneas de productos se sitúa entre las primeras opciones de las preferencias de los consumidores.

Un abanico de productos tan amplio como el que despliega Sony y que abarca tanto electrónica de consumo como informática, vídeo, fotografía digital, entretenimiento y consolas de videojuegos parece a primera vista una garantía de buenos resultados, especialmente cuando la compañía tiene presencia global y fabricación distribuida.

Nada más lejos de la realidad. Sony vive envuelta en los mismos tiempos tempestuosos que el resto del mundo y sufre el mismo tipo de reestructuraciones, forma suave de decir que recorta gastos, proyectos y que despide a un montón de empleados.

Veinte mil empleados de Sony se verán en la calle. Veinte mil familias van a tener que buscarse la vida, es sí repartidos por todo el mundo no parecen tantos. Pero se trata nada menos que del 13% de la plantilla global de Sony, no hablamos de un ajuste por producción o por cambio en alguna línea de negocio. Se trata de una amputación, de cercenar nada menos que el 13% de la plantilla para conseguir mantener un margen de beneficio operativo de un 10% en 2006.

Los primeros siete mil despidos estarán localizados en Japón. Sobre el resto no se han dado detalles aunque desde Sony se ha indicado que los puestos de trabajo de la factoría que tienen en la localidad barcelonesa de Viladecavalls no peligran, al menos en esta fase.

No se vende

Parece que detrás de estos recortes esta la escasez de ventas de líneas de productos clave como las Playstation y las televisiones. Y es que el tiempo de la actual generación de consolas se está terminando, las ventas de PS2 han sido de dos millones y medio de unidades menos de lo esperado, de 22,5 a 20 millones. Microsoft no venderá más de 7 millones de Xbox este año y Nintendo se vio obligada a detener la fabricación de GameCube para dar salida al stock. Ni los recortes de precios, que aún serán mayores para estas navidades ni la oferta de juegos en tres plataformas consolidadas ayudan a vender más unidades.

Y la siguiente generación está aún parada, aunque Nintendo dice que tendrá su máquina antes que los demás, habrá que ver si la situación de mercado permite que la gente las compre al precio de salida en cantidades suficientes como para justificar la comercialización masiva.

Alianzas para sobrevivir

Sony está viendo como las ventas de monitores CRT disminuyen por la sustitución de estos monitores por pantallas TFT. En Japón van a reconvertir dos fabricas que hacían tubos para monitores CRT, de las siete que tiene en todo el mundo dedicadas a hacer tubos CRT, y se dedicarán al ensamblado de televisores. El auge de los televisores de plasma y LCD en las gamas altas esta perjudicando también a los televisores Trinitron de la firma.

Para abordar el mercado que suponen los productos con pantallas TFT han establecido una alianza con su rival la coreana Samsung ya que esperan que estos productos supongan un total de 32 millones de unidades en 2007.

El coste de la reestructuración, de los despidos y los ajustes de producción que serán necesarios, está estimado inicialmente por Sony en 3,09 millardos de dólares. Además anuncian la segregación de su unidad de servicios financieros en una compañía separada.

La globalización lejos de ser un enemigo es un fenómeno que nos hace a todos iguales. Iguales en la miseria e iguales en la precariedad. En los Estados Unidos se nota ya la extranjerización de actividades hacia lugares con menores costes operativos, de la misma forma que se nota en Europa y en Japón. Los países que reciben estas actividades se verán sumidos en el mismo proceso en cuanto sus costes se eleven y las actividades se vuelvan a desplazar a zonas mas atractivas para las empresas. En el camino quedan todos los trabajadores que antes contaban con mejores condiciones salariales y laborales y que disponían de recursos extra para destinarlos a consumir más allá de sus necesidades básicas y de la supervivencia diaria.

Podemos terminar en una circunstancia tal que haya que trabajar sólo para subsistir y no quede nada para cambiar de coche, comprar una cámara digital, ir de vacaciones o gastar más en comida cara.

Lo de Sony es un signo más de que las cosas no van nada bien en general y de que van a continuar en esa línea, y si no que se lo pregunten a los trabajadores de Telefónica o de Antena 3.

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